EEUU encuentra un aliado en Hungría, otro país con un muro

Por BRADLEY KLAPPER

WASHINGTON (AP) — El gobierno de Hungría construyó un muro a lo largo de su frontera sur, habla de devolverle su grandeza a Europa y dice que el temor a herir sensibilidades nunca puede interferir con la lucha contra el terrorismo.

Es un país hecho a la medida para tener una alianza con los Estados Unidos del presidente Donald Trump. Y sus principales diplomáticos están manteniendo entusiastas reuniones con funcionarios estadounidenses en Washington esta semana para discutir una cooperación económica, política y militar más estrecha, y no las denuncias de que se está debilitando la democracia que marcaron las relaciones entre los dos países en los últimos años.

"Estas críticas básicamente desaparecieron desde la llegada del nuevo presidente", dijo el ministro de relaciones exteriores húngaro Peter Szijjarto en una entrevista con la Associated Press.

Hungría es uno de los países de Europa central que ven con buenos ojos el mensaje populista de Trump, que en cierta medida coincide con el de su extrovertido jefe de gobierno, el primer ministro Viktor Orban. A diferencia de los viejos aliados europeos de Estados Unidos que cuestionan los gestos de Trump hacia Rusia y sus críticas a la OTAN, los líderes de Polonia, la República Checa y otras naciones se han apropiado de algunos elementos de la política de Trump de anteponer los intereses de Estados Unidos a cualquier otra cosa.

En una charla con la AP después de asistir a un encuentro de la coalición de 68 países que luchan contra la organización Estado Islámico, Szijjarto se lamentó de lo "malas" que fueron las relaciones entre Estados Unidos y Hungría durante el gobierno de Barack Obama. El gobierno de Obama se hizo eco de denuncias de falta de libertad de prensa y de poca independencia del poder judicial. Pero el primer ministro húngaro afirmó que la situación ha mejorado desde que Trump anunció que la "exportación de la democracia" había dejado de ser el eje de la política exterior estadounidense.

"Nos entusiasma la idea de trabajar juntos", dijo Szijjarto.

No está claro qué tan dramático será el cambio en la política exterior de Trump respecto a la de Obama, pero algunos gobiernos y organizaciones no se muestran muy contentos con la decisión de Trump de que Estados Unidos deje de ser un abanderado de la causa de los derechos humanos.

En China la semana pasada, el secretario de estado Rex Tillerson evitó hablar del tema. La cantidad de vacantes que hay en el cuerpo diplomático de Estados Unidos combinado con la decisión de dar prioridad a la lucha contra el Ejército Islámico refuerza la sensación entre algunos diplomáticos occidentales de que la política exterior estadounidense ya no da tanta importancia al imperio de la ley, la democracia y la gobernabilidad, viejos pilares de la diplomacia de Washington.

Las autoridades estadounidenses no aceptan esa visión, según un funcionario estadounidense. A Estados Unidos le siguen preocupando la expansión de los gobiernos para tomar control de la sociedad civil y sigue planteando sus inquietudes en las comunicaciones diplomáticas, expresó el funcionario, que habló a condición de permanecer anónimo ya que no estaba autorizado a formular declaraciones. Hungría también fue criticada por su política dura hacia la crisis de refugiados, en la que llegó a usar cañones de agua y granadas lacrimógenos con los migrantes en una crisis que desbordó a Europa en el 2015.

Szijjarto destacó el miércoles todas las cosas en común que tiene Hungría con los Estados Unidos de Trump.

El mandatario visitante dijo que se mostraba "entusiasmado" con la estrategia de Trump que busca "no solo combatir al EI, sino eliminarlo totalmente". Dijo que Hungría enviaría otros 50 soldados a Irak, que se sumarán a los 150 que ya tiene allí. Y no se irán en diciembre, como se programó inicialmente, sino en el 2019.

Si bien Hungría es uno de los que menos contribuye a la OTAN, Szijjarto dijo que su gobierno tratará de acelerar los planes del gobierno a diez años para poder hacer aportes financieros del 2% de su producto nacional nruto, un reclamo básico de Trump. "Estamos de acuerdo con su presidente en que Europa debe hacer más", expresó. "Cumpliremos con lo que se espera de nosotros, que es justo".