La dura lucha de Brooke Shields por volver a caminar: “Todos los días tengo que empezar de nuevo”

Cynthia Caccia
·6  min de lectura
Paso a paso, la lucha de Brooke Shields por volver a caminar: “Todos los días tengo que empezar de nuevo”
Grosby Group

“Si algo he aprendido durante todo este tiempo es que no puedo dejar que la negatividad entre a mi mente”, confiesa Brooke Shields mientras se encuentra en plena lucha por volver a caminar tras haber sufrido un grave accidente mientras hacía gimnasia, en enero de este año.

La actriz y modelo, de 55 años, siempre se mostró muy activa compartiendo sus rutinas de entrenamiento a través de su cuenta de Instagram. De hecho, durante la cuarentena obligatoria se la vio haciendo ejercicios en su casa junto a toda su familia. “Es divertido hacer brazos con dos botellas de vino. No todos tenemos nuestros elegantes gimnasios en este momento, pero puedo garantizar que si hacen algo durante cinco minutos, será positivo”, escribía en sus redes invitando a sus seguidores a sumarse al desafío.

Sin embargo, este 2021 le tenía preparada una de las peores pesadillas de su vida que la dejó sin poder caminar durante casi dos meses. A fines de enero, y tras regresar de unas paradisíacas vacaciones por Puerto Rico, Brooke se encontraba haciendo su intensa rutina de ejercicios sobre una tabla de equilibrio cuando perdió la estabilidad y cayó sobre su pierna derecha, quebrándose el fémur.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Tras el duro golpe, según ella misma relata, no sintió los dedos de los pies, por lo que enseguida pensó que había quedado paralítica. “Sentía como si todo estuviera en cámara lenta y luego, comencé a gritar. Salieron sonidos que nunca había escuchado antes”, relató en una reciente entrevista con People.

Inmediatamente, la protagonista de La laguna azul fue internada y debió someterse a múltiples cirugías, algo que fue terrible para ella debido a su fobia a los quirófanos. En una primera intervención le colocaron dos varillas de metal (una desde la parte superior de su cadera hacia abajo y otra, a través de la cavidad de la cadera), pero al poco tiempo debió ser nuevamente operada para acomodarle la parte superior del fémur que se había salido de lugar, colocándole cinco varillas más y una placa de metal en el hueso.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Si bien a las semanas le dieron el alta y pudo regresar a su hogar, una grave infección por estafilococos hizo que la artista deba ser nuevamente internada para una cirugía de emergencia, donde recibió tres infusiones de sangre. “Al principio temieron que pudiera ser MRSA (un tipo de bacteria resistente a los antibióticos). Gracias a Dios que no lo fue. Si lo hubiera sido, mi médico dijo que habría sido una carrera contra el tiempo. Así es como puedes volverte séptico. Parecía impensable”, explicó la intérprete neoyorquina asustada.

Su estadía en el hospital fue “insoportable” y más extensa de lo esperado, por lo que la ausencia de Shields en las redes sociales comenzó a llamar la atención. Hasta que un día decidió romper el silencio y compartir con sus fanáticos lo que estaba viviendo. El primer posteo de una gran catarata de stories que vinieron después muestra a una Brooke en muletas y con bata de hospital mientras intenta dar sus primeros pasos tras semejante lesión. “Me rompí el fémur. Comenzando a reparar. No importa cuál es tu desafío, toma una decisión positiva por ti, para seguir adelante. #elcomienzoesahora”, escribió en Instagram a fines de febrero generando una fuerte repercusión con la noticia.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

A la preocupación por su estado de salud, se sumó la angustia de transitar esta internación en soledad, ya que ni sus hijas, Rowan y Grier, ni su esposo, el guionista y productor Chris Henchy, pudieron visitarla debido a los protocolos por la covid-19 en el hospital. “Nunca olvidaré lo duro que trabajaron los médicos y las enfermeras, ni sus historias sobre covid. Yo tengo asma, pero pensaba: ‘Me siento bendecida por poder respirar’”, recordó.

Volver a empezar

“Un paso a la vez...”, dice otra publicación en la que se ve a Brooke subir y bajar una escalera, apoyada en una muleta, junto a la ayuda de personal médico que orienta su rehabilitación. El video es sumamente emotivo y sus quejidos en señal de que el esfuerzo es doloroso son un ejemplo de que con voluntad y constancia todo se puede.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

“Honestamente, todos los días siento que tengo que empezar de nuevo. La rehabilitación siempre es lenta y es un día a la vez. Simplemente tomas lo que puedes controlar y dices: ‘Está bien, voy a estar feliz con eso, con cómo progreso por ahora’”, revela mientras se muestra convencida de que los pensamientos negativos son su peor enemigo en este momento.

Lo cierto es que, tres meses después del accidente que le cambió la vida, Shields se está tomando muy en serio su recuperación. Desde su casa de Manhattan, la actriz sigue a rajatabla una extenuante fisioterapia para reaprender a caminar. “Por primera vez en toda mi vida, pensé: ‘No voy a poder superar esto’. Ni siquiera puedo apoyarme en mi pierna o subir un escalón. Necesito volver a aprender a caminar. La sensación de impotencia es impactante”, comentó en la entrevista con People.

Su esposo y sus dos hijas se han convertido en un pilar fundamental para ella en esta rehabilitación. “Están siendo muy amables. Me dicen: ‘Tú puedes, mamá, y si no te sientes tan fuerte, estamos aquí para ayudarte’”, confesó emocionada. Pero su familia no es la única que le está dando fuerzas en este duro trance: estrellas como Glenn Close, Melanie Griffith, Sharon Stone o Naomi Campbell no paran de animarla y mandarle mensajes de apoyo y cariño en estos momentos tan complicados.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Convencida de que parte del proceso es aprender a ser paciente y no dejar que la negatividad entre a su mente, este ícono de los ’80 reconoce que este accidente ha sido probablemente la cosa más grande que ha tenido que sobrellevar físicamente. “Hay que tomarlo un día a la vez. Estoy aprendiendo a ser paciente, cosa que solía darme miedo, y ahora estoy viendo que tengo un enfoque diferente sobre todo lo demás. Pensar en positivo es la clave”, advirtió.

Lo cierto es que esta no es la primera prueba que la vida le pone en el camino. Cuando sufrió este accidente, la productora y financista en bienes raíces se estaba recuperando de una operación de rodilla bastante dolorosa, por no mencionar el problema que tuvo hace un tiempo en su mandíbula a causa del estrés. “Llegué a un punto en el que yo no podía abrir la boca lo suficiente para morder una manzana. Mi mandíbula se había apretado, porque es uno de los lugares donde almaceno mi estrés”, recordó tras someterse a una terapia craneosacral para solucionarlo.

Pero esto no fue lo único. Su exposición mediática temprana la hizo conocer el lado B de la fama, sumergiéndola en el mundo de las drogas y el alcohol, adicciones que logró superar con éxito luego de varios años. “Soy la única que va a ser capaz de superar esto. Mi carrera también ha sido así. Una puerta me golpea en la cara y busco otra. Tampoco es diferente de cómo me sentí cuando escribí sobre la depresión posparto en 2005. Este es mi viaje, y si me costó romper el hueso más grande de mi cuerpo, entonces la recuperación es algo que quiero compartir. Tenemos que creer en nosotros mismos y animarnos unos a otros. No hay otra manera de pasar por la vida “, asegura intentando ser un ejemplo para muchos.

MÁS HISTORIAS QUE TE PUEDEN INTERESAR:

EN VIDEO: Gal Gadot siendo Gal Gadot durante todo un minuto