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La dura historia de Andreas Brehme, el hombre del penal a Goycochea en la final de Italia ‘90 que no estaba preparado para morir

Andreas Brehme, a puntio de ejecutar el penal que le dio el título a Alemania en la final ante Argentina, el 8 de julio de 1990 en Roma
Andreas Brehme, a puntio de ejecutar el penal que le dio el título a Alemania en la final ante Argentina, el 8 de julio de 1990 en Roma - Créditos: @Bongarts

Andréas Brehme no estaba preparado para morirse. Amante del fútbol desde siempre y muy activo en las redes sociales, pocas horas antes de su sorpresiva muerte en Munich anticipaba en sus historias de Instagram cuál era el plan para este martes. “MatchDay” se destaca en un posteo realizado en las primeras horas del martes en su cuenta oficial, en donde palpitaba la previa del partido que esta tarde jugarán su amado Inter de Milán y Atlético Madrid, por la ida de una de las llaves de octavos de final de la Champions League.

Poco después, llegó la triste noticia. “Con profunda tristeza anuncio en nombre de la familia que mi compañero falleció de forma repentina e inesperada durante la noche”, fue el mensaje que publicó su pareja, Susanne Schaefer, para comunicar la noticia. Y agregó: “Les pedimos que respeten nuestra intimidad en este difícil momento y se abstengan de hacer preguntas”, agregó el comunicado de la esposa del exfutbolista para comunicar el deceso de Brehme, a los 63 años.

El FC Bayern está profundamente conmocionado por la repentina muerte de Andreas Brehme”, dijo el club en un comunicado. “Siempre lo llevaremos en el corazón. Como campeón del mundo y como una persona muy especial”, añadió la institución. El Real Madrid también lamentó “profundamente” el fallecimiento de Brehme, al que calificó como una “leyenda del fútbol alemán y mundial”.

En sus redes sociales, el exdefensor solía postear fotos inéditas de los partidos que jugó, sobre todo con la camiseta germana. En varias oportunidades incluso recordó a Diego Maradona. Con la frase “It’s mine” (es mía, en inglés), Brehme publicó en 2021 una imagen en la que parecía estar disputándose la pelota con el 10 argentino en un momento descontracturado.

Nada fue sencillo para el hombre que supo destacarse como lateral izquierdo en Bayern Munich, Inter de Milán y Zaragoza después de colgar los botines en 1998, vistiendo (y coronándose campeón de la Bundesliga) con la casaca de FC Kaiserslautern, a los 37 años.

Durante unos años siguió ligado al fútbol como entrenador, aunque su experiencia fue discreta. Su último trabajo lo tuvo en 2006, ayudando al italiano Giovanni Trapattoni en el Stuttgart. Mucho más tarde, en 2018, fue cazatalentos del Vojvodina serbio.

Brehme junto s Thomas Hassler con la copa, el día después de la final
Brehme junto s Thomas Hassler con la copa, el día después de la final - Créditos: @picture alliance
Andreas Brehme, ya retirado, posa con la Copa del Mundo y la casaca que utilizó en Italia 90 (Instagram @andibrehme)
Andreas Brehme, ya retirado, posa con la Copa del Mundo y la casaca que utilizó en Italia 90 (Instagram @andibrehme)

En 2014 tocó fondo. Ese año, el diario alemán Deutsche Welle informaba que el mítico jugador había perdido todo el dinero cosechado a lo largo de su destacada carrera como futbolista profesional, y que además le debía 200.000 euros al fisco. Según esa misma información, la deuda se debía a un préstamo privado que había solicitado poco tiempo después de hipotecar su casa por 400 mil euros.

Desesperado, se ofreció para todo tipo de empleos, incluida la limpieza de inodoros en un centro comercial germano. Fue el exfutbolista Oliver Straube quien le ofreció ese trabajo para ayudarlo. “Nosotros estamos dispuestos a emplear a Andreas como ayudante en nuestra firma de limpieza de canalizaciones. Allí él se enterará lo que es trabajar de verdad haciendo el aseo de los sanitarios e inodoros. Eso le servirá para enterarse de cómo es la vida y mejorar su imagen. Eso sí es ayudar a Brehme”, expresó públicamente.

Por entonces, Franz Beckenbauer, gran leyenda del fútbol alemán, amigo personal de Brehme y recientemente fallecido, pidió ayuda públicamente. “Tenemos la responsabilidad de ayudar a Andreas. Él hizo mucho por el fútbol alemán, le dio un título, y ahora es el turno del fútbol alemán de hacer algo por él. Quizá podemos crear un fondo para proteger a los jugadores que atraviesan emergencias”, sugirió quien fuera DT de la Alemania campeona del mundo en Italia 90.

Brehme y la final de Italia 90: “No fue penal”

Casi 31 años después de aquel 8 de julio de 1990 en la que Alemania obtuvo su tercera Copa del Mundo ante la Argentina en Roma, Brehme (autor del penal que definió la final) y el arquero Sergio Goycochea volvieron a encontrarse en una entretenida charla vía Instagram que hizo pública Goyco.

Como no podía ser de otra manera hablaron de aquella recordada definición en suelo italiano. “¡Qué gusto verte! No el mismo placer de cuando nos enfrentamos en la final del 90″, bromeó el exarquero. “Qué pena lo de Diego”, lamentó el germano, en relación a la muerte de Maradona, con quien mantuvo una relación de cariño durante muchos años.

Luego de ese intercambio inicial, Goyco le preguntó a Andreas si había sentido miedo antes de patear el penal, a lo que el germano primero respondió que no, pero, entre risas, más tarde admitió que “un poquito, un poquito”. A su vez, Brehme le consultó al exarquero si seguía participando en programas televisivos y Goycochea le dijo que sí, pero agregó, de manera jocosa, que si hubiera detenido aquel famoso penal, “no tendría que estar trabajando en los medios”.

En relación a la polémica jugada que derivó en el penal sancionado por el árbitro mexicano Edgardo Codesal, en una extensa entrevista realizada en junio de 2006 con el diario español El País, Brehme reconoció: “Antes había habido un penal a Klaus Augenthaler, que no fue sancionado. Pero el que yo marqué no fue”. Y en relación al cruce de Roberto Sensini sobre Rudi Vöeller consideró: “Fue una barrida correcta, pero es peligroso hacerla en el área”.

Luego, compartió sus sensaciones antes de patear aquel penal tan determinante: “Lo peor fue la espera de seis o siete minutos antes de que pudiera tirarlo. Los argentinos estuvieron discutiendo ese tiempo con el árbitro y sacaron el balón del campo. Eso me puso nervioso, pero cuando me metí en el área me concentré en el remate”.

Finalmente, en esa misma entrevista aseguró que ya tenía decidido a qué esquina patear, y explicó que más allá de su virtud de ser ambidiestro, “Los penales los pateaba siempre con la derecha. Nunca con la izquierda”.

El video del penal

La secuencia fotográfica

Brehme celebra, lo sigue Klinsmann, sufre Sensini
Brehme celebra, lo sigue Klinsmann, sufre Sensini - Créditos: @picture alliance