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El drama de una ponente en el Foro Mundial de Derechos Humanos: “Le hablé a 100 sillas vacías”

Clara Lis dio una conferencia sin presencia de público en el III Foro Mundial de Derechos Humanos
Clara Lis dio una conferencia sin presencia de público en el III Foro Mundial de Derechos Humanos - Créditos: @@claralisradio

Clara Lis Pereyra, una activista por la búsqueda de identidad de personas apropiadas, se llevó un gran disgusto en el marco del III Foro Mundial de Derechos Humanos, auspiciado por la Unesco y el gobierno argentino. Robada al nacer, había sido citada para dar su testimonio, sin embargo, nadie de la organización la acompañó en el momento de la conferencia que tampoco tuvo asistencia. “Le hablé a 100 sillas vacías ”, se descargó en sus redes sociales.

Lis Pereyra llegó a la verdad sobre su origen a los 27 años. Fue vendida al nacer por la partera Nidia Civale de Álvarez, quien fue condenada por su apropiación y la de otras mujeres. Su historia, inscripta en lo que se denomina tráfico de bebes es paralela a la que llevan adelante organismos de Derechos Humanos, como Abuelas de Plaza de Mayo, y fue retratada en el documental Secreto a voces, que se estrenó en 2018.

La activista, que es locutora y la voz institucional de Radio Nacional, tenía previsto contar su historia este miércoles en el marco del Foro Mundial de Derechos Humanos como parte de las actividades autogestionadas. Su conferencia sobre la compra y venta de bebés estaba pautada en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (Fadu) de la Universidad Nacional de Buenos Aires, una de las sedes del evento.

Había sido elegida, según consignó, por el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos de la Unesco para exponer su historia de búsqueda de 20 años. Sin embargo, nada salió como estaba esperado. Le cambiaron la hora y la fecha original de la exposición, no fue acompañada por la organización y la conferencia no tuvo asistencia del público. Lis Pereyra manifestó en un hilo de Twitter su frustración por lo ocurrido.

A 72 horas de mi ponencia me cambiaron la sede y el día”, introdujo sobre el primero de los inconvenientes que afrontó. “Mis compañero/as de lucha no pudieron estar, dado el cambio de ‘último momento’”, indicó. Y agregó: “Llegué dos horas antes para tener todo organizado y respetar este ‘megaevento’ al cual me emocionaba mucho asistir para representar una problemática que incomoda, [y está] invisibilizada”, añadió.

“La abogada que presentó el trabajo que quedó seleccionado, intercambió innumerables e-mails con la “organización” donde con mucha insistencia le solicitaban la necesidad de respetar el horario de inicio y el total de 15 minutos”, continuó.

Adolfo Pérez Esquivel y Fernanda Gil Lozano, directora del Centro de Promoción de DD.HH. de la Unesco, en la apertura del evento.
Adolfo Pérez Esquivel y Fernanda Gil Lozano, directora del Centro de Promoción de DD.HH. de la Unesco, en la apertura del evento.

A continuación, enumeró todos los problemas que, sin embargo, se le presentaron. “Al recibirnos: no supieron confirmar el número de aula”, señaló. Observó que no le pidieron el DNI para corroborar su identidad antes de la conferencia. Agregó que el espacio al que la enviaron no era el correcto. Allí, una chica con cartel del Foro (Fmdh), le indicó el aula.

Fui. Estaba vacía, no solo porque no había público, ni mesa de “Identidad” tampoco nadie del Foro. Expuse igual”, expresó. “ Me filmé con un celu y le hablé a más de 100 sillas vacías” , sostuvo con pesar.

Lis Pereyra manifestó que dejó documentado su conferencia en soledad porque cree que el tema “debe ingresar en la agenda política”. “Lloré y sigo sin poder creer el destrato y la falta de difusión de un tema tan profundo que interpela a la sociedad entera”, manifestó.

La activista manifestó que las “tres potentes palabras” Memoria, Verdad y Justicia deben ser para todos. “Sigo con la certeza que nuestra lucha es genuina y debe darse a conocer. Porque en el país de la identidad, un derecho debe legitimarse a todos/as por igual. Nos falta mucho para construir esta Nación igualitaria que soñamos. Sé que va a suceder”, expresó.

Si bien organizaciones sociales del país consideran que son 3.000.000 de personas las afectadas por este conflicto de identidad, atravesadas por el delito del tráfico al nacer, no existen cifras oficiales.