Donald Trump quiere restablecer la silla eléctrica y los fusilamientos como pena capital

LA NACION
·2  min de lectura

NUEVA YORK.- El presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría buscando que vuelvan a aplicarse la silla eléctrica y el fusilamiento antes de abandonar la Casa Blanca el próximo 20 de enero, un esfuerzo que los críticos cuestionaron como una prioridad retorcida en medio de una crisis de salud pública mortal.

El retorno de estos dos arcaicos métodos de ejecución estaría entre los muchos regalos envenenados que Trump y sus colaboradores están preparando para la despedida de la presidencia dentro de dos meses, en un contexto de pandemia cuya gravedad el magnate jamás terminó de asumir de manera contundente.

"Eterno, pibe": la despedida de los líderes mundiales a Diego Maradona

Según el sitio de periodismo de investigación ProPublica, también incluyen la exclusión de los trans de los sitios para las personas sin hogar que reciben fondos federales y la abolición de las restricciones sobre la cantidad de agua que puede salir de las duchas, un asunto del que el propio Trump se ha quejado a menudo.

ProPublica informó que la regla, publicada por primera vez en el Registro Federal por el Departamento de Justicia en agosto "superó el proceso sin previo aviso pero con una velocidad inusual y consecuencias mortales". En este sentido, las normas superaron el examen de la Casa Blanca el 6 de noviembre y podrían finalizarse en cuestión de días.

"Esta regla podría reintroducir pelotones de fusilamiento y electrocuciones para ejecuciones federales, dando al gobierno más opciones para administrar la pena capital a medida que las drogas utilizadas en inyecciones letales no estén disponibles", señaló ProPublica.

De todos modos es difícil que sean aplicadas dado que las cinco condenas a muerte programadas de aquí al 20 de enero utilizarán el método de la inyección letal y el sucesor de Trump, Joe Biden, es contrario a la pena capital.

Agencia ANSA