Dmitry Bivol no podrá usar contra Zurdo Ramírez el estilo con que venció al Canelo, pero le sobra inteligencia en el ring

Cris Esqueda/Golden Boy Promotions

En un momento en que el boxeo vive un momento complicado por la ausencia de grandes peleas, esta es una buena. Gilberto “Zurdo’‘ Ramírez intentará este sábado arrebatarle el cetro de la Asociación Mundial del Boxeo a Dmitry Bivol en una velada de DAZN que tendrá lugar en la arena Etihad de Abu Dhabi.

Bivol defiende su título de peso semipesado seis meses después de conseguir la mayor victoria de su carrera contra Saúl “Canelo” Álvarez, pero evidentemente no tendrá nada fácil ante un oponente que le superar en estatura, alcance, pegada y también posee ese espíritu mexicano en el ring.

“Realmente tenía un gran sueño de ganar este cinturón y no quiero dejarlo’’, djio el ruso en la conferencia de prensa oficial. “Voy a luchar por él y quiero conservarlo. Quiero más. Siento que tengo algo dentro de mí que necesito realizar para ser feliz al final de mi carrera.

Quizá deberíamos haber adivinado que la victoria de Bivol sobre Álvarez el pasado mes de mayo no sería tan sorprendente. Utilizó su tamaño natural y su comportamiento frío como el hielo para neutralizar a “Canelo” y superar con contundencia a un púgil demasiado pequeño para competir en el peso semipesado.

Bivol es fundamentalmente sólido y disciplinado. No hace nada espectacular, pero se muestra como un peleador cerebral, con buenos instintos defensivos y no comete demasiados errores. El ruso ha derrotado a rivales de la talla de Issac Chilemba, Joe Smith Jr. y Jean Pascal antes de derrotar a Álvarez.

No es un gran pegador con 11 nocauts en 20 victorias y su última victoria por la vía rápida se produjo hace cuatro años, pero sí trabaja detrás de un jab rígido con un excelente juego de pies.

Por su parte, “Zurdo” está recibiendo la oportunidad que ha estado exigiendo durante los últimos dos años. Ramírez es un peleador de presión y un ex campeón de las 168 libras que ha ganado sus últimas cinco peleas por la vía del cloroformo y ha obtenido triunfos sobre Arthur Abraham, Jesse Hart, Yunieski González, y más recientemente Dominic Boesel.

“Realmente creo que puedo convertirme en bicampeón del mundo el sábado.’’, dijo Ramírez. “Quiero dar las gracias a Oscar y a todos por estar aquí. A mi equipo y a toda la prensa y los medios de comunicación, gracias. Me gustaría dar las gracias a Dmitry y a su equipo por hacer posible el combate.

El mexicano aparece como un púgil fuerte, con buenos instintos y pegada. Aunque sus manos no son tan rápidas como las de Bivol, puede atrapar a los púgiles rápidos con sus golpes potentes, y su postura de zurdo siempre supone un problema. Tiene todas las ventajas físicas, pero debe encontrar la manera de frenar a Bivol y hacer que el campeón luche a su ritmo.

Todo apunta a que Bivol no podrá lastimar a Ramírez o dictar el ritmo de la pelea como lo hizo contra Álvarez, cuando todas esas ventajas serán inexistentes aquí. Pero resulta lo suficientemente astuto como para mantener al mexicano desequilibrado. y escapar de sus enormes manos.

De acuerdo con su estilo, Ramírez va a ir hacia adelante e intentará aterrizar los golpes más grandes. Peleadores como él a veces ganan asaltos solo por presionar de manera constante y Bivol deberá cuidarse de intercambiar de manera abierta en vez de utilizar su jab y el contraataque.

La pasividad puede ser la peor enemiga de Ramírez, pero ataques desordenados tampoco le vendrán bien ante un enemigo metódico e inteligente. Mucho dependerá de cuánto pueda sacar el mexicano de sus ventajas físicas sin caer en las trampas del ruso.

Decirlo es una cosa, hacerlo sería otra.