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Discriminar a los nacionales y abusar de los tenedores de visa H-2A le costó $200,000 a una empresa en Miami

Favorecer la contratación de trabajadores con visa H-2A en lugar de solicitantes estadounidenses y alojar a esos trabajadores en viviendas precarias fueron algunas de las infracciones que le costó a un vivero mayorista en el sur de Miami-Dade más de $200,000 en multas civiles y salarios atrasados.

Lo ocurrido se conoció por un anuncio del Departamento de Trabajo federal sobre Pure Beauty Farms, con sede en 16350 SW 200 St. y dirigida en el momento de la denuncia por el presidente ejecutivo Enrique Yanes y la vicepresidenta Deborah Jordan, según los registros estatales. Pure Beauty pagó una multa civil de $182,811 y $17,651 en salarios atrasados a un trabajador.

“En el momento de la queja inicial en 2018, Pure Beauty Farms tomó medidas inmediatas para abordar las preocupaciones de alojamiento planteadas por DOL”, dijo la declaración enviada por correo electrónico a Miami Herald. “También pagamos salarios atrasados a un solicitante que DOL pensó que deberíamos haber contratado, así como las multas punitivas solicitadas en el acuerdo”.

El comunicado también confirmó la sentencia por consentimiento y algunos de los requisitos bajo los cuales la empresa podría seguir participando en el programa de visados H-2A. Un monitor independiente auditará todas las actividades con la visa H-2A de Pure Beauty durante tres años.

El programa de visados H-2A

El programa de visados H-2A para trabajadores invitados permite a las empresas que, de acuerdo con la Secretaría del Trabajo, “prevén una escasez de trabajadores nacionales traer extranjeros no inmigrantes a Estados Unidos para hacer trabajos o servicios agrícolas de carácter temporal o estacional”.

La mayoría de los trabajos son agrícolas. Pure Beauty suministra plantas a minoristas como Home Depot y a paisajistas y parques temáticos de Florida, Texas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia, Mississippi, Louisiana y Alabama.

Antes de contratar a trabajadores H-2A, la empresa debe demostrar que no hay “suficientes trabajadores estadounidenses capaces, dispuestos y calificados”. Además, los trabajadores H-2A no pueden usarse para reducir el salario o empeorar las condiciones laborales de los trabajadores estadounidenses que hacen la misma labor.

Los empleadores también deben:

▪ Pagar tarifas especiales a los trabajadores H-2A.

▪ Proporcionar alojamiento y transporte al lugar de trabajo.

▪ Proporcionar comidas si la vivienda no dispone de cocinas.

▪ Proporcionar a los trabajadores H-2A un trabajo que sea al menos el 75% del trabajo especificado en el contrato de trabajo.

La adhesión de Pure Beauty a todas las normas del programa H-2A demostró tomar algún tiempo.

Problemas al otro lado de la frontera entre la Florida y Georgia

Las infracciones ocurrieron en el centro agrícola de Pure Beauty en Greensboro, Georgia. Los investigadores de la División de Salarios y Horas de Trabajo (WHD) descubrieron que Pure Beauty:

  • Exigía a los posibles trabajadores estadounidenses experiencia laboral en viveros y referencias que no se pedían a los trabajadores H-2A. Aplicando esas normas injustas, Pure Beauty hizo que “rechazara a 29 solicitantes estadounidenses, incluidos varios que anteriormente habían hecho el mismo trabajo para Pure Beauty”.

  • Colocó a los trabajadores H-2A en viviendas con “exceso de escombros; alarmas de incendio sin batías; daños causados por el agua y el moho; suelos con agujeros; baños y almacenamiento de alimentos sucios, y falta de iluminación adecuada;

  • No reveló la dirección del campamento de los trabajadores;

  • No entregó a dos empleados copias del contrato;

  • Y no puso las horas de trabajo y el número de identificación fiscal federal en los talones de pago.

“Los minoristas y los consumidores pueden sentirse preocupados al saber cómo tratan algunos empleadores agrícolas a las personas cuyo duro trabajo genera los productos que compran”, dijo Steven Salazar, director de WHD. “El programa federal H-2A existe para ayudar a los empleadores a cubrir puestos de trabajo en la industria agrícola cuando no pueden encontrar trabajadores estadounidenses. Con demasiada frecuencia, nuestros investigadores descubren infracciones y abusos y descubren que se ha eludido ilegalmente a los trabajadores estadounidenses en el proceso de reclutamiento y contratación”.