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Los Diablos enfrentan la compleja misión de una grandiosa remontada

Édgar Luna Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 14 (EL UNIVERSAL).- El futbol no tiene palabra de honor, y menos cuando está en fase de Liguilla.

Antes de que iniciara la serie entre el Toluca y los Tigres, todos daban al Diablo como gran favorito y a los regios como grandes... desahuciados.

Pero la cancha no entendió de lógica y los Tigres no sólo salieron victoriosos en el duelo de ida, sino que además dieron un golpe tan contundente, al ganar 4-1, que prácticamente están en las semifinales.

El hándicap se ve muy complicado para el cuadro de Ignacio Ambriz, que cerró el torneo en forma algo más que irregular, lo que no pudo borrar en su totalidad en la Liguilla.

Toluca tiene que hacer muchos goles, tiene que ganar por diferencia de tres. Pero el problema no es que los haga, sino que evite que se los hagan. La ofensiva de los regios ha despertado. Es verdad, el francés André-Pierre Gignac no anda fino, no está al 100 por ciento físicamente y eso lo ha hecho perder efectividad, pero el momento de gente como Sebastián Córdoba o Nicolás López, puede compensar la sequía del famoso europeo.

Además de lo que suceda en la cancha, hay otras cosas que se decidirán en la banca.

Ignacio Ambriz se juega más que la eliminatoria. El técnico mexicano pidió inversión, el club choricero se la dio a manos llenas y no ha podido entregar un título, más allá de hacer buenos torneos.

En tanto que Robert Dante Siboldi, quien llegó como entrenador interino, tras el despido de Marco Antonio Ruiz, puede ganarse su renovación al frente de los Tigres, si es que avanza en esta ronda.

¿Qué necesitan?

Toluca tiene que hacer un juego perfecto. Sólo puede avanzar si gana por tres o más de diferencia.

Tigres puede perder hasta por dos goles y clasificar. El empate también está a su favor.

Dato

18 goles marcaron los Diablos Rojos del Toluca en ocho partidos que tuvieron como locales.