‘No se desviven para ayudarnos’. La Florida se retrasa en la atención a la viruela del mono, dicen hombres gays

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Dan DeChellis empezó a buscar una vacuna contra la viruela del mono alrededor del 4 de julio, pero no pudo encontrar un lugar que la ofreciera en Orlando, donde vive.

Después de una semana de búsqueda en internet, él y tres amigos concertaron una cita en Wilton Manors, a unas tres horas y media en auto hacia el sur. DeChellis, que es gay, dijo que no entiende porqué la vacuna no estaba disponible más cerca de su casa o porqué fue tan difícil obtener respuestas sobre quiénes eran elegibles en su departamento de salud local.

“Lo que más me ha llamado la atención de nuestra experiencia ha sido simplemente la diferencia en el estado de la Florida de un condado a otro”, dijo DeChellis, de 30 años, gerente de una cadena de suministro que perdió medio día de trabajo mientras viajaba para obtener su primera dosis de la vacuna.

La percepción de que la respuesta al virus de la viruela del mono en la Florida y en los estados del sur ha carecido de coordinación reavivó las conocidas preocupaciones sobre las recientes políticas estatales que hacen que los miembros de las comunidades LGBTQ+ de la región se sientan marginados y discriminados. Y, lo que es más urgente, plantea preguntas sobre si los departamentos de salud estatales y locales están haciendo lo suficiente para proteger a las personas principalmente afectadas por el virus: los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

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Estados como Nueva York y California han seguido la recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de dar prioridad a los hombres homosexuales y bisexuales en la divulgación, la vacunación y el tratamiento de la viruela del mono. Dichos estados han declarado una emergencia de salud pública y han iniciado campañas de vacunación agresivas y específicas. Aunque Nueva York y California son los estados con el mayor número de casos, la Florida, Georgia y Texas albergan sólidas comunidades homosexuales y, en conjunto, tienen algo más de una cuarta parte de los casos de viruela del mono confirmados en el país.

La respuesta a la viruela del mono en la Florida no es urgente, dicen los gays

Pero en la Florida, y en otras zonas del sur, los homosexuales temen que la respuesta a la viruela del mono no se esté priorizando de forma consistente porque el virus afecta a la salud de los gays, especialmente a los que son negros o hispanos. Y les preocupa que los gobiernos locales no respondan con urgencia a enfermedades que afectan principalmente a las comunidades marginadas.

“No se van a desvivir para ayudarnos”, dijo Hank Rosenthal, de 74 años, un homosexual y médico de urgencias jubilado que vive en Fort Lauderdale, Florida.

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‘No hay política con la viruela del mono’, dice funcionario de salud estatal

Jeremy Redfern, un portavoz del Departamento de Salud de la Florida y quien habla en nombre de los departamentos de salud locales, dijo que la agencia está “totalmente integrada” para responder a las necesidades de salud pública en los 67 condados del estado. “No hay límites jurisdiccionales para nuestro alcance en la Florida”, dijo. “No hay política con la viruela del mono”.

Pero leyes recientes como la de la Florida que prohíbe la instrucción sobre la identidad de género y la orientación sexual en algunos grados de la escuela primaria –denominada por los opositores como el proyecto de ley “No digas gay”– y la prohibición del estado de la atención a los transexuales para las personas con Medicaid han creado una atmósfera hiperpolitizada en torno a las cuestiones relacionadas con la orientación sexual y la identidad de género, dicen los grupos activistas LGBTQ+. Y eso ha hecho que algunos grupos sientan la necesidad de tomar cartas en el asunto, especialmente en los estados que han restado importancia a la pandemia del COVID-19 y han prohibido el uso de mascarillas y vacunas para limitar la propagación del virus.

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“Nos movilizamos y tratamos de hacer que las cosas sucedan porque nuestro trabajo es cuidar de nuestra comunidad”, dijo Ricardo Martínez, presidente ejecutivo de Equality Texas, un grupo activista de los derechos LGBTQ+. “No podemos depender del Estado para que nos proporcione la asistencia y la seguridad que necesitamos, así que tenemos que organizarnos”.

Miami-Dade y Broward, epicentro de los casos de viruela del mono en la Florida

El primer caso sospechoso de viruela del mono en la Florida se registró en el Condado Broward a finales de mayo. Desde entonces, el departamento de salud ha informado que la mayoría de los más de 2,200 casos del estado –alrededor de dos de cada tres– se han producido en los Condados Miami-Dade y Broward, en el sur de la Florida, a donde DeChellis y sus amigos viajaron para obtener una vacuna contra la viruela del mono.

La vacuna, llamada Jynneos, se envía desde la reserva estratégica nacional directamente a los departamentos de salud de cinco condados. Desde allí, el estado envía las vacunas a los médicos, hospitales y otros departamentos de salud del condado “según sea necesario”, dijo Redfern.

La reserva nacional envía las vacunas a cinco lugares por estado y al principio usaban un sistema de distribución que no era conocido por los funcionarios estatales; les obligaba a hacer un seguimiento manual de las dosis y a realizar los pedidos por correo electrónico en lugar de a través de un sistema automatizado, lo que creaba un cuello de botella. El 6 de septiembre, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos anunció que había adjudicado un contrato de $20 millones a una empresa mayorista privada para ampliar “significativamente” la distribución de vacunas a más lugares en las próximas semanas.

Mientras las respuestas del gobierno mejoran, los activistas del colectivo LGBTQ+ y las personas que han intentado vacunarse en la Florida dicen que el acceso a la vacuna y la información durante los primeros meses de propagación del virus fueron inconsistentes. Dijeron que los departamentos de salud locales usaron diferentes criterios de elegibilidad, sistemas de programación de citas y divulgación pública.

Una enfermera prepara la vacuna contra la viruela del mono en el Pride Center at Equality Park en Wilton Manors, Florida, el martes 19 de julio de 2022.
Una enfermera prepara la vacuna contra la viruela del mono en el Pride Center at Equality Park en Wilton Manors, Florida, el martes 19 de julio de 2022.

Brandon López, de Orlando, dijo que cuando trató de vacunarse por primera vez a través del departamento de salud local en junio, le dijeron que solo los trabajadores de la salud en los laboratorios y los que extraen sangre eran elegibles. López, de 30 años, dijo que consideró la posibilidad de ir a Miami después de oír que sus amigos de allí se habían vacunado, pero le dijeron que las citas eran solo para los habitantes locales.

Las citas para las vacunas no son fáciles de conseguir

Algunos condados anunciaron la programación en línea para las citas a mediados de julio, pero muchas personas que intentaron inscribirse dijeron que no había cupos disponibles o que recibieron un mensaje de error que les pedía crear una nueva cuenta de correo electrónico.

“Veo a mis amigos que viven en Chicago, que viven en San Francisco, que viven en Washington, D.C., y pueden acercarse a un lugar”, dijo Josh Roth, de 33 años, de Orlando, que esperó casi tres semanas para recibir su primera dosis de vacuna. “Quizá tengan que esperar un par de horas, pero pueden recibir las vacunas”.

A los activistas también les preocupa que las personas con más educación, dinero y tiempo puedan acceder mejor a las vacunas.

Los primeros datos sugieren que los hombres negros e hispanos se ven afectados de forma desproporcionada por los casos de viruela del mono, aunque los pacientes blancos no hispanos han recibido más primeras dosis de la vacuna que cualquier otro grupo, según los CDC.

A mediados de agosto comenzaron a abrirse más citas en la Florida después de que la FDA autorizara un nuevo método de administración de la vacuna que requería capacitación y equipo especial, pero que ampliaba el limitado suministro del país.

DeChellis no tuvo que conducir hasta Wilton Manors para su segunda inyección el 23 de agosto, y Roth recibió su segunda dosis como estaba previsto. Después de intentar durante semanas conseguir una cita por internet, López se vacunó a principios de agosto en el departamento de salud del Condado Orange, en Orlando.

Pero la experiencia le hizo sentir que la viruela del mono no era un asunto urgente para las autoridades sanitarias locales. “Mi expectativa es que si no afecta a un grupo masivo de personas, no va a ser una prioridad”, dijo López.

Tras el inicio del brote de viruela del mono, algunos departamentos de salud del sur comenzaron a asociarse con los llamados mensajeros de confianza de la comunidad LGBTQ+ para concienciar y organizar clínicas de vacunación.

En el sur de la Florida, por ejemplo, el departamento de salud del Condado Broward se puso en contacto con grupos de alto riesgo de la comunidad para que ayudaran a vacunar a la gente, dijo Robert Boo, director general del Pride Center at Equality Park, una organización sin ánimo de lucro que ofrece servicios sociales y de salud a las personas LGBTQ+ y que organizó una campaña de vacunación.

Matt Gantenbein, de 33 años, posa con su tarjeta de vacunación después de recibir la vacuna contra la viruela del mono en el Pride Center at Equality Park en Wilton Manors, Florida, el martes 19 de julio de 2022.
Matt Gantenbein, de 33 años, posa con su tarjeta de vacunación después de recibir la vacuna contra la viruela del mono en el Pride Center at Equality Park en Wilton Manors, Florida, el martes 19 de julio de 2022.

En Texas, Equality Texas organizó un seminario web con médicos y otros expertos que respondieron a las preguntas del público.

Pero en otras zonas, los hombres homosexuales y bisexuales dijeron que no podían obtener respuestas, ni siquiera de sus departamentos de salud locales.

La Florida, Georgia y Texas suman el 26% de los casi 22,000 casos confirmados hasta el 9 de septiembre, pero su respuesta ha sido diferente a la de California y Nueva York, donde las declaraciones de emergencia de los gobernadores han permitido que más personal sanitario administre la vacuna y que los departamentos de salud locales tengan acceso a más dinero del Estado para la vacunación, la educación y la divulgación.

“Una declaración de emergencia no hace nada por la respuesta”, dijo Redfern, el portavoz del departamento de salud de la Florida, que está respondiendo a un brote simultáneo de enfermedad meningocócica que también afecta principalmente a los hombres homosexuales y bisexuales.

“No hay nada que una nueva orden de estado de emergencia pueda hacer por los georgianos que no se esté haciendo ya”, dijo Andrew Isenhour, portavoz del gobernador republicano Brian Kemp. También dijo que el Departamento de Salud Pública de Georgia ha estado concienciando sobre la viruela del mono y recientemente lanzó un portal estatal para programar las vacunas.

En Texas, las autoridades de Austin y Dallas declararon emergencias locales a principios de agosto. El Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas se negó a comentar si se justifica una declaración a nivel estatal.

Algunos proveedores, como el Dr. Iván Meléndez, de la Autoridad Sanitaria del Condado Hidalgo, en el sur de Texas, están de acuerdo en que, dado que la viruela del mono se está propagando principalmente entre los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, no es necesaria una declaración a nivel estatal. Hay pruebas de laboratorio, vacunas y orientación para los médicos y el público.

Pero otros dicen que una declaración de emergencia señalaría que existe una amenaza, liberaría fondos, requeriría informes adicionales y reduciría los trámites burocráticos.

“Nos da una respuesta concertada”, dijo Jill Roberts, epidemióloga y profesora asociada de la Universidad del Sur de la Florida (USF). “Permite obtener más información: ¿Dónde van las vacunas? ¿Dónde se producen los casos? ¿Dónde están los puntos candentes que podemos atacar?”.

La Dra. Melanie Thompson, médico de Atlanta que atiende a personas con VIH, dijo que le gustaría que el Estado y el gobernador desempeñaran un papel más activo en la coordinación de una respuesta uniforme en los 159 condados de Georgia. No todos los departamentos de salud locales cuentan con el personal o los fondos adecuados, dijo Thompson.

“Todos están haciendo lo suyo”, dijo. “Algunos condados hacen un muy buen trabajo con eso. Otros condados no”.

KHN (Kaiser Health News) es una redacción nacional que produce periodismo en profundidad sobre temas de salud. Junto con Policy Analysis and Polling, KHN es uno de los tres principales programas operativos de KFF (Kaiser Family Foundation). KFF es una organización sin ánimo de lucro que proporciona información sobre temas de salud a la nación.