El despiadado y cruel escarnio público que consistía en ‘emplumar’ a alguien

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En el Tomo III del Diccionario de Autoridades, publicado en 1732, aparece recogido el término ‘emplumar’ dándole la acepción de [...]castigar a uno y afrentarle, por haber sido alcahuete: lo que se ejecuta por mano del verdugo desnudándole de medio cuerpo arriba, untándole con miel, y después cubriéndole con pluma menuda[...].

Ilustración sobre el despiadado y cruel escarnio público que consistía en ‘emplumar’ a alguien (imagen vía Wikimedia commons)
Ilustración sobre el despiadado y cruel escarnio público que consistía en ‘emplumar’ a alguien (imagen vía Wikimedia commons)

Y es que este tipo de castigos o sanciones, que se realizaban con intención ejemplarizante y como escarnio público, tiene un antiquísimo origen y ya hay constancia del mismo durante la época de las Cruzadas (siglo XII), de haber sido realizada en la Inglaterra Medieval hacia aquellos que eran pillados cometiendo el delito de robar.

Pero la descripción que nos daba de ‘emplumar, el primer diccionario publicado en España, no era más que una de las muchas formas que había de realizar este despiadado y cruel castigo y, a lo largo de la historia diferentes han sido las metodologías seguidas y el tipo de personas a las que se les hacía.

Hubo una época en la que quienes más padecieron estos castigos fueron las mujeres, sobre todo si se les había pillado cometiendo adulterio, la prostitución e incluso por ejercer de alcahueta (que hacía de intermediaria en los encuentros sexuales entre los clientes y las prostitutas).

En estos casos, eran llevadas a una plaza pública y allí se les rapaba el pelo al cero y a continuación se les desnudaba de cintura hacía arriba, para posteriormente untarles el torso, brazos y cabeza con algún elemento pegajoso (normalmente miel, aunque también resina de algún árbol, como el pino). Por último se les lanzaba plumas que quedaban pegadas al cuerpo. Algunos autores señalan que también se les daba de beber ‘aceite de ricino’, aunque hay pocas evidencias o que esto último estuviese generalizado.

Pero al igual que en España se ejercía mayoritariamente este castigo hacia el género femenino y era realizado por las autoridades, podemos encontrarnos que en muchos lugares de Europa e incluso de la América colonial se llevaba a cabo, en un gran número de ocasiones, como una forma de linchamiento por parte de ciudadanos contra algún individuo.

Numerosa es las documentación que existe sobre la practica del denominado en inglés como 'tarring and feathering' (alquitranado y emplumado). Debemos tener en cuenta que se utilizaba el término ‘alquitrán’, pero éste en realidad hacía referencia a la resina obtenida de los pinos.

El emplumar a alguien, en aquellos lugares, se ejercía por parte de ciudadanos descontentos con alguna decisión judicial y que dejaba a un acusado en libertad e incluso sin haber sido juzgado, ya que no la policía no había encontrado indicios de culpabilidad.

Era una forma de tomarse la justicia por su mano, atrapando a aquel que creían culpable (normalmente era por causas de deslealtad y traición a la patria) y tras desnudarlo lo embadurnaban de resina, le lanzaban las plumas y tras pasearlo por la población bien podía ser lanzado a un río o mar, ser ahorcado o, en el mejor de los casos, dejarlo libre tras haberle propinado una dolorosa paliza.

El hecho de denominarlo alquitrán (tar en inglés) ha llevado a numerosas confusiones en diversas traducciones que se han realizado sobre la práctica de alquitranar y emplumar a alguien (tarring and feathering), indicando que quienes eran sometido a ello sufrían de dolorosas quemaduras, pero en los textos originales nada pone al respecto, por lo que la sustancia resinosa obtenida del pino (denominada ‘alquitrán de pino’) era untada al cuerpo estando fría y no producía quemadura alguna.

También existen algunas crónicas en las que los individuos emplumados habían sido acusados de robar y en la mayoría de ocasiones dicho castigo era llevado a cabo por personas al margen de la ley y la autoridad.

Cabe destacar que, a lo largo de los años, se ha seguido practicando en ocasiones muy puntuales el acto de emplumar a alguien, dándose casos esporádicos en diversos lugares del continente americano, África e incluso Europa desde el siglo XVIII hacia aquí. La última constancia de esta práctica la encontramos en Irlanda (concretamente en Belfast) en agosto del año 2007, en el que un supuesto traficante de drogas fue desnudado, embadurnado de resina y emplumado en público y dejado con un cartel que ponía 'I'm a drug-dealing scumbag'(Soy un cabrón traficante de drogas). El ataque fue supuestamente realizado por un grupo de miembros de la Asociación en Defensa del Ulster, tal y como informó el noticiero de la BBC: http://news.bbc.co.uk/1/hi/northern_ireland/6966493.stm

Fuentes de consulta e imagen: allthingsliberty/ abc/ mentalfloss/ bbc / Diccionario panhispánico del español jurídico / Diccionario de Autoridades / Wikimedia commons

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