El sacrificio de un héroe: médico salva vidas del COVID-19, pero no puede acercarse a los que más quiere

Durante esta pandemia desatada por el coronavirus COVID-19, quienes se están convirtiendo en los mayores héroes son las personas que trabajan en los centros de salud, sin embargo para hacerlo tienen que hacer varios sacrificios.

El pasado 25 de marzo, Alyssa Burks compartió una foto en redes sociales que rápidamente se hizo viral, ya que en ella aparece su hijo Zeke Burks, de un año, y su esposo, el médico Jared Burks, saludándose amorosamente, pero separados por una puerta de cristal.

Alyssa contó a ABC News, que su esposo se encuentra trabajando en el Centro Médico de la Universidad de Arkansas, por lo que pensaron que no sería responsable que viviera con ellos durante esta emergencia sanitaria.

La mujer dijo que ya habían pasado casi dos semanas desde que Jared no regresaba a casa, por lo que el momento en el que padre e hijo se encontraron fue algo muy emotivo.

“Tan pronto como vio a su padre, gateó hacia la puerta”, dijo Alyssa y continuó, “Se subió al cristal porque creo que quería que lo abrazara, así que fue triste, lindo, pero fue realmente desgarrador porque es difícil”.

Alyssa Burks también dijo que no saben cuándo se podrán reencontrar totalmente ya que no hay fecha para que finalice la contingencia sanitaria, por lo que hizo un llamado a que la gente se quede en casa.

“Mientras más nos quedemos en casa, es menos probable que lo propaguemos y menos probabilidades de que también se vean afectados", comentó la mujer y enfatizó "Y los necesitamos".

Pero estar separados no es la única desgracia que enfrentan los Burks, ya que el pasado 28 de marzo, apenas unos días después de que Alyssa compartiera la foto que se hizo viral, un tornado destruyo su casa.

Alyssa Burks dijo a ABC News que ese día le habían otorgado descanso a su esposo, por lo que él se quedó en casa y ella se fue con su hijo al hogar de sus papás.

“Le llamé y le dije que había un tornado realmente muy grande”, relato Alyssa Burks y dijo que ambos pensaron que la mejor opción era que él se quedara escondido en un lugar seguro de la casa.

“Se metió en uno de los armarios de nuestro baño principal. El más alejado del vidrio, de las ventanas”, relató la esposa del médico.

“Todos estamos a salvo. Nuestra casa se ha ido. Jared estaba dentro, pero sobrevivió por la gracia de Dios. Zeke y yo estábamos en casa de mi madre. Por favor oren por nosotros mientras empezamos a recoger las piezas”, escribió en Facebook.

Otro ejemplo que también muestra el duro momento familiar que atraviesan los trabajadores de la salud, es un video difundido en redes sociales, donde se ve el momento en el que un doctor llega a su casa y su hijo pequeño corre a abrazarlo.

Pero antes de que el abrazo se concrete el hombre le hace señas al niño para que se detenga, entonces se pone en cuclillas y comienza a llorar.

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