DeSantis veta prioridades republicanas en el presupuesto estatal. Descubre qué hizo con su pluma

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El gobernador Ron DeSantis eliminó el jueves algunas de las principales prioridades de los legisladores republicanos en el camino a la aprobación de un presupuesto récord de $109,900 millones para el próximo año fiscal del estado.

Con los principales líderes republicanos del estado de pie detrás de él en un escenario en The Villages, DeSantis se burló de algunos de sus gastos, calificándolos de “inútiles” mientras anunciaba más de $3,000 millones en vetos.

¿$50 millones para un nuevo tribunal de apelaciones deseado por la poderosa presidenta del presupuesto del Senado, Kelli Stargel?

Eliminados.

¿$75 millones para un centro de ciencias oceanográficas en la Universidad del Sur de Florida (USF) que era una de las principales prioridades del presidente de la Cámara, Chris Sprowls?

Adiós.

En cuanto a las prioridades del presidente del Senado, Wilton Simpson, las reducciones de DeSantis incluyeron más de $300 millones para la adquisición de tierras para proyectos de agua en la zona agrícola de los Everglades y siete nuevos puestos en el Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor, el cual Simpson espera dirigir el próximo año.

Las reducciones se produjeron a pesar de que los legisladores republicanos cumplieron varias prioridades polémicas de DeSantis este año, desde la inmigración hasta el voto. Sin embargo, los republicanos originalmente se opusieron a DeSantis en su propuesta de mapas congresuales, que eliminaría dos escaños ocupados por demócratas negros.

Durante la firma del proyecto de ley del jueves, DeSantis dijo que su decisión de hacer profundas reducciones se debió al “exceso de gasto” en Washington.

“Ejercemos ese poder [de veto] con mucha fuerza en este presupuesto, no porque los legisladores necesariamente incluyan gastos inútiles —había algo de gastos inútiles—, pero creo que fue solo porque no queremos estar en una situación en que repitamos los errores de Washington al gastar en exceso”, dijo DeSantis.

Financieramente, DeSantis no tuvo que vetar un centavo. Los legisladores aprobaron un presupuesto equilibrado, como están obligados a hacer cada año. El estado también tiene reservas récord, gracias en gran parte a los miles de millones de dólares de estímulo federal de Washington y los ingresos fiscales, que siguen superando los cálculos todos los meses.

Los vetos siguen dejando al estado con el mayor plan de gastos de su historia, proporcionando a DeSantis suficiente dinero para ofrecer exenciones fiscales récord y dirigir millones a nuevas iniciativas destinadas a dejar su huella ideológica en sus prioridades electorales, de inmigración y de educación.

Y los vetos representan solo una pequeña parte del presupuesto de $112,000 millones que los legisladores aprobaron este año. El presupuesto recibió la aprobación bipartidista gracias, en parte, a la inclusión de grandes aumentos salariales para los trabajadores estatales, bonificaciones para los maestros y millones para proyectos de calidad del agua.

Grandes vetos de partidas

Aunque DeSantis dijo que los vetos fueron los más grandes en la historia del estado, en realidad son una fracción de los casi $12,000 millones –incluyendo todo el presupuesto de educación básica– que el entonces gobernador Rick Scott redujo en 2017.

Aun así, DeSantis eliminó numerosas partidas importantes.

Eliminó $1,000 millones que los legisladores reservaron para un “fondo contra la inflación”, para ayudar a compensar los costos cada vez mayores de los proyectos estatales. En su carta de veto, DeSantis escribió que el fondo “pudiera agravar la inflación al prometer más fondos del sector público para pagar más suministros de materiales, mientras que también compite con otros proyectos en todo el estado”.

El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, a la izquierda, sonríe mientras es elogiado por el presidente del Senado de la Florida, Wilton Simpson, a la derecha, antes de que DeSantis firmara un presupuesto estatal récord de $109,900 millones, el jueves 2 de junio de 2022, en The Villages, Florida. DeSantis vetó muchas de las principales prioridades de Simpson, que ascendían a millones de dólares.
El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, a la izquierda, sonríe mientras es elogiado por el presidente del Senado de la Florida, Wilton Simpson, a la derecha, antes de que DeSantis firmara un presupuesto estatal récord de $109,900 millones, el jueves 2 de junio de 2022, en The Villages, Florida. DeSantis vetó muchas de las principales prioridades de Simpson, que ascendían a millones de dólares.

También eliminó un plan para gastar $600 millones en los próximos 30 años en un nuevo campus del Centro Oncológico e Instituto de Investigación H. Lee Moffitt en el Condado Pasco —el condado de origen de Simpson— escribiendo que “inhibe la flexibilidad presupuestaria”.

Una propuesta para comprar dos nuevas aeronaves estatales por $20 millones también fue eliminada, y DeSantis escribió que era un “gasto desaconsejable”. (En 2019, los legisladores gastaron $15 millones para comprar a DeSantis un nuevo avión estatal).

Pero la gran mayoría de los recortes del gobernador no fueron explicados, y dejó a algunos legisladores enojados.

Mientras la Florida enfrenta una escasez de maestros y enfermeros, DeSantis vetó dos programas destinados a ayudar a traer más gente a esos campos.

Uno era de $250,000 para un programa de reclutamiento de maestros dirigido por el grupo sin fines de lucro Teach for America, que habría ayudado a capacitar y reclutar educadores que “se comprometan a enseñar en una comunidad de bajos ingresos, liderando aulas de escuelas públicas de alta necesidad”.

El otro veto fue de más de $276,000 para un programa de la Universidad Barry diseñado para aumentar el número de enfermeros registrados en el estado.

“El gobernador vetó un número significativo de proyectos de seguridad pública, de infraestructura y de calidad de vida”, dijo el senador Jason Pizzo, demócrata de Miami, en un comunicado, señalando que los proyectos costarán más cuando eventualmente sean financiados en años futuros debido a la inflación. “Esto demuestra, una vez más, que el gobernador elige el partidismo mezquino sobre la política fiscal sólida”.

Otros vetos fueron:

para crear un largometraje sobre la masacre del día de las elecciones de 1920 en Ocoee, en la que una turba blanca mayó a dececenas de votantes negros en el peor caso de violencia en una jornada electoral en el país.

▪ $1 millón para un banco de alimentos en el Condado León, donde está el código postal más pobre y con mayor inseguridad alimentaria del estado, según la representante estatal Allison Tant, demócrata de Tallahassee.

▪ $2 millones para ayudar a las mujeres de bajos ingresos a obtener anticonceptivos de acción prolongada, que Simpson incluyó en el presupuesto a pesar de que DeSantis también vetó el dinero el año pasado.

Las prioridades republicanas

La decisión de DeSantis de reducir o eliminar las prioridades de los legisladores republicanos mientras estaban juntos en el escenario no pasó desapercibida para los observadores políticos.

“Qué patético despliegue a expensas de muchas organizaciones y personas que ponen mucho esfuerzo para terminar recibiendo bofetones en relación con las apropiaciones legislativas”, tuiteó el representante Nick Duran, demócrata de Miami.

La pluma de DeSantis fue particularmente dura con Simpson, que se postula para comisionado de Agricultura del estado. DeSantis eliminó decenas de millones de dólares en proyectos de carreteras y $35 millones para un estadio de entrenamiento de primavera para los Rays de Tampa Bay en el Condado Pasco, de de Simpson.

Stargel, que se postula para el Congreso, trabajó durante dos años para que se aprobaran $50 millones para crear un nuevo tribunal de distrito de apelaciones en su ciudad natal de Lakeland. Aunque los estudios mostraron que el nuevo distrito no era necesario, el tribunal habría sido una bendición para la comunidad legal de Lakeland y Stargel en particular, porque su esposo es un juez del tribunal de apelaciones que se desplaza a los juzgados en Tampa.

Desantis también revirtió a los legisladores republicanos en un plan destinado a castigar a los distritos escolares locales que impusieron mandatos de uso de mascarillas durante el otoño, escribiendo en una carta que las escuelas no deben ser penalizadas por una decisión tomada por los empleados a nivel de distrito.

“Estoy un poco desconcertado por la carta”, señaló en un mensaje de texto el representante estatal Randy Fine, republicano de Melbourne Beach, quien encabezó el esfuerzo para penalizar a los distritos.

En el escenario el jueves, DeSantis dijo a la multitud de personas mayores que aplaudían que los vetos eran para “asegurarnos de que estamos protegiendo su dinero”.

“Quizá no estén aplaudiendo por eso”, bromeó entonces DeSantis, señalando a los legisladores que estaban detrás de él, “pero así son las cosas”.

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