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DeSantis trata de enmarcar debate con Newsom como enfrentamiento con potencial rival para 2024

Cuando el gobernador de la Florida, Ron DeSantis, y su homólogo demócrata en California, el gobernador Gavin Newsom, acordaron en septiembre los términos de un debate televisado , se anunció como una oportunidad para que dos opuestos ideológicos presentaran a una audiencia nacional sus enfoques radicalmente diferentes para gobernar.

Ahora, al menos para DeSantis, quizá sea más que eso.

Durante días, el gobernador de la Florida y sus aliados han estado dejando entrever insinuaciones de que ve el debate del jueves por la noche con Newsom no es solo como un enfrentamiento con un gobernador de un estado demócrata, sino una oportunidad de enfrentar a un rival potencial para la presidencia, ya sea en 2024 o en algún momento en el futuro. El debate, de hora y media se celebrará en Alpharetta, Georgia, a las 9 p.m. hora del este y se emitirá en Fox News.

Durante una reunión en la cadena conservadora Newsmax la semana pasada, DeSantis exhortó a los electores republicanos a no “dar por hecho” que el presidente Joe Biden será el candidato demócrata en 2024, y dijo que alguien como Newsom o la vicepresidenta Kamala Harris aún podrían entrar en la contienda.

Un día después, acusó al gobernador de California de llevar a cabo una “campaña en las sombras” para la Casa Blanca, y añadió que los republicanos “tienen que estar preparados” para un escenario en el que Newsom monte una candidatura a la Casa Blanca.

“Muchos demócratas quieren sacar a Biden”, dijo DeSantis durante una presentación en “Fox & Friends” la semana pasada. “Se pudiera tener a Harris, se pudiera tener a Newsom, se puede tener a un montón de personas diferentes. Pero creo que es importante que los electores republicanos tengan la sensación de que quizá no estemos compitiendo contra Biden”.

En una declaración al Miami Herald, el director de campaña de DeSantis, James Uthmeier, calificó el próximo debate de “el más grande hasta la fecha”, alegando que los demócratas se han vuelto cada vez más ansiosos por reemplazar a Biden en la cima de la boleta electoral en 2024.

“Una presidencia de Newsom aceleraría el declive de Estados Unidos, y el 30 de noviembre será la primera oportunidad de exponer ante una audiencia nacional lo peligrosa que sería su ideología radical para el país”, dijo Uthmeier. “Ron DeSantis asumirá esta responsabilidad con seriedad y espera compartir el marcado contraste entre su visión para revivir nuestra nación y el proyecto de Newsom para el fracaso”.

Newsom ha rechazado repetidamente las especulaciones sobre su intención de postularse a las elecciones presidenciales de 2024 y ha dicho que está totalmente comprometido con la campaña de reelección de Biden. Sin embargo, su perfil nacional ha ido en aumento.

Newsom se ha convertido en uno de los principales promotores de la candidatura de Biden a la reelección, e incluso se presentó en septiembre al margen del segundo debate presidencial republicano en nombre de la campaña del presidente. También se ha mostrado dispuesto a presentarse en cadenas de tendencia conservadora, como Fox News, donde ha polemizado con el presentador Sean Hannity.

Y, en una acción sorpresa, se reunió con el presidente chino Xi Jinping en Pekín durante un viaje de una semana a China el mes pasado.

Todo ello ha alimentado la especulación de que Newsom podría estar preparándose para una candidatura presidencial en 2028, o incluso en 2024, si Biden decide no postularse.

Nathan Click, asesor de Newsom, dijo que el gobernador de California planea usar el debate, que será emitido por Fox News y moderado por Hannity, para “defender” el historial de Biden y hacer frente a lo que describió como la “máquina de desinformación” de DeSantis.

“No nos hacemos ilusiones. Este es un partido 2 contra 1 con los árbitros en el tanque para el equipo local”, dijo Click en una declaración al Herald. “Pero el gobernador Newsom cree desde hace tiempo que los demócratas tienen que ir a la ofensiva en territorio enemigo, y eso es exactamente lo que pretende hacer”.

Necesitados de impulso

En cualquier caso, el debate ofrece a ambos hombres la oportunidad de un impulso político muy necesario.

Newsom enfrenta a un electorado agrio en California, donde una encuesta reciente del Instituto de Estudios Gubernamentales de la Universidad de California-Berkeley encontró su índice de aprobación en un mínimo por primera vez desde que asumió el cargo en 2019. A finales de octubre, 49% de los electores de California desaprobaba el trabajo que Newsom está haciendo, mientras que 44% lo aprobaba, un descenso de 11 puntos en comparación con febrero.

Los desafíos de DeSantis son aún más flagrantes, dado que está en medio de una campaña nacional.

Alguna vez visto por los republicanos como el candidato mejor posicionado para vencer al ex presidente Donald Trump en la contienda por la nominación del Partido Republicano a la Casa Blanca en 2024, ahora está compitiendo con la ex gobernadora de Carolina del Sur Nikki Haley por un distante segundo lugar en la contienda primaria. En la Florida, una encuesta reciente de la Florida Atlantic University (FAU) encontró que el índice de aprobación de DeSantis estaba dividido: el 50% de los electores dijo que aprobaba su desempeño, mientras que 49% dijo que lo desaprobaba.

Click dijo que esos problemas son exactamente la razón por la que DeSantis aceptó el reto de Newsom de debatir.

“Nos sorprendió que aceptara”, dijo Click. “Newsom había estado desafiando a DeSantis durante meses a debatir, y el hecho de que finalmente aceptara cuando su campaña estaba dando vueltas por el desagüe muestra lo mucho que DeSantis necesita distraer la atención de su desastrosa candidatura”.

Hay mucho en juego para DeSantis el jueves por la noche. Keith Naughton, veterano estratega republicano, dijo que el debate permitirá a DeSantis ponerse a sí mismo y a su mensaje frente a millones de electores republicanos, incluidos influyentes donantes políticos, pocas semanas antes que comience formalmente la contienda por las primarias presidenciales de 2024.

Y, tanto para DeSantis como para Newsom, el debate es una oportunidad para animar a las bases respectivas de sus partidos.

“Está en la televisión nacional, y tiene una hora y media para pelear contra alguien a quien los republicanos detestan universalmente”, dijo Naughton. Cualquier cosa en la que Newsom le ataque probablemente le beneficie, y viceversa. Es bueno para ambos”.

Pero incluso según admiten muchos republicanos, Newsom es un experto polemista, que tiene mucha práctica en rechazar los ataques del Partido Republicano a su historial como gobernador. También ya ha telegrafiado al menos un tema sobre el cual planea golpear a DeSantis. La semana pasada, trasmitió un anuncio de televisión acusando a DeSantis de criminalizar a las mujeres que buscan abortos y a sus médicos.

“Uno puedes decir lo que quiera de Gavin Newsom, pero es un gran comunicador defensivo”, dijo Ford O’Connell, estratega republicano. “Esto no va a ser fácil para DeSantis”.