La derecha sube en los sondeos y complica la estrategia de Sánchez para seguir gobernando

Silvia Pisani

MADRID.- Siete meses después de haber ganado las elecciones, pero sin número para formar gobierno propio, al socialista "en funciones" Pedro Sánchez los sondeos para las generales del domingo próximo lo hacen transpirar en el tramo final de la campaña.

Tres datos revelan lo desafiante del panorama: es posible que su partido, el Socialista Obrero Español (PSOE), que seguramente será el más votado, apenas modifique su fuerza respecto de abril pasado o, incluso, salga debilitado. Por el contrario, el que se verá claramente fortalecido es el conservador Partido Popular (PP), al que se le atribuye un fortalecimiento de no menos del 50% respecto de las 66 bancas que tiene ahora. Pero el dato que, de confirmarse, realmente asombra en todas las encuestas es el crecimiento significativo de la derecha radical de Vox, que virtualmente duplicaría su caudal de bancas y podría convertirse en tercera fuerza nacional.

De ser así, la derecha radical se ubicaría como tercera fuerza, por detrás de las fuerzas tradicionales del PSOE y del PP, pero por delante de los dos partidos relativamente "nuevos": Podemos, por el arco de la izquierda, y Ciudadanos (Cs), por el de la derecha.

"Todas las encuestas coinciden en el crecimiento de Vox, y si eso resultara así, su fuerza pasaría a ser realmente significativa", dijo a LA NACION Manuel Brugo Simón, analista político y socio en la consultora Estudio Tres.

Además de coincidir en líneas generales con este enfoque, una encuesta publicada por el diario El País pronosticó al partido de Santiago Abascal un salto de hasta 46 escaños respecto de los 24 que tiene ahora. Toda una revolución en el mapa político español. Sobre todo, si se tiene en cuenta que hace menos de un año que esa agrupación saltó a la escena nacional.

Bloques

Por bloques, los resultados son igualmente complejos para que el presidente "en funciones" pueda formar gobierno. El bloque de la izquierda, que integra, quedaría con menos diputados que en abril pasado. Eso, si se suman los 121 que obtendría el PSOE, los 31 de Podemos y los 5 que atribuye a Más País, la nueva fuerza de izquierda que lidera Iñigo Errejón (ex-Podemos). Eso da un total de 157 bancas, 19 menos que las 176 indispensables para formar gobierno propio. Y ocho menos que las 165 que llegaron a sumar en abril pasado.

Contra los pronósticos de Sánchez, el arco de la derecha avanzó hasta pisarle los talones: se coloca a 151 legisladores, cuatro más que los obtenidos en abril pasado.

Junto con el fortalecimiento de Vox, el otro dato coincidente en los sondeos es el desplome de Ciudadanos, la fuerza liberal que lidera Albert Rivera y que en abril pasado, en su momento de mayor gloria, acarició la posibilidad de desplazar al PP como referente de derecha.

"Nos hemos quedado a muy poco de ser la segunda fuerza en el país", dijo Rivera en aquella ocasión. Sus 57 legisladores lo ponían en la nuca de los 66 obtenidos por la agrupación que lidera Pablo Casado.

Rivera estaba convencido de que "en la próxima lo conseguían". Pero, lejos de eso, parece que esta vez los suyos lo abandonan en estampida y el partido se desploma. De los 57 legisladores actuales, el sondeo de El País le proyecta una sangría tan fuerte de votantes que se quedaría en apenas 14 bancas. De ser cierto, las 43 que perdería serían absorbidas por el PP, que crece de 66 a 91, y por Vox, que salta de 24 a 46.

Para la sociedad en su conjunto el problema de fondo es que, con estos números, es muy difícil que Sánchez consiga formar gobierno. Para ser investido en primera vuelta necesita 176 legisladores, que hoy no parece claro de dónde puede sacarlos.

Los propios no le alcanzan y con las "cortinas sanitarias" puestas por los demás no parece que vaya a sumar. Quienes lo conocen dicen que, además de ser un "tipo con suerte", Sánchez es obcecado y persistente. Su pasado político lo demuestra. Aunque eso no lo deja inmune a los fracasos.