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Uriel Antuna y sus disculpas innecesarias a Chivas, el equipo que no lo supo valorar

Uriel Antuna le festeja un gol a Chivas en el partido que jugó con Cruz Azul en abril del año pasado, Estadio Akron de Zapopan. (Alfredo Moya/Jam Media/Getty Images)
Uriel Antuna le festeja un gol a Chivas en el partido que jugó con Cruz Azul en abril del año pasado, Estadio Akron de Zapopan. (Alfredo Moya/Jam Media/Getty Images)

Uriel Antuna ha encontrado un segundo aire en Cruz Azul. El extremo de 26 años siempre ha navegado en un mar de críticas por la bipolaridad que su rendimiento puede representar en el campo. Las condiciones que posee lo vuelven un diamante para cualquier equipo: rápido, desequilibrante, con llegada al área y gol, además de algún arranque técnico que sorprende. Pero también se trata de un jugador que puede colmar la paciencia de todos: centros que van a la nada, decisiones equivocadas y una tardanza desquiciante para tomar decisiones en la zona de peligro rival.

Durante su paso por Chivas, club en el que jugó de 2019 a 2021, Antuna tuvo un rendimiento irregular que lo llevó a ser cuestionado de manera radical. Aunado a ello, tuvo una indisciplina, junto a Alexis Vega, en 2020 (salió de fiesta en pleno confinamiento), que le valió todavía más cuestionamientos. De manera irónica, cuando ambos jugaban bien se hacían chistes sobre el 'Dúo Tamarindo', en referencia al sabor del vodka que estaban bebiendo en aquella desafortunada celebración en era pandémica. Su rendimiento ha sido mejor en Cruz Azul en números y, sobre todo, en sensaciones.

En Chivas anotó seis goles y dio nueve asistencias en 64 partidos (generó 0.23 goles por partido). En La Máquina suma 88 encuentros con 21 goles y 19 asistencias (0.39 generados por partido). En sus cruces contra su exequipo, Antuna ha hecho festejos muy explosivos, tanto en el que hizo en el Apertura 2022 como el que marcó en el Clausura 2023, este último directamente dedicado a la afición rojiblanca y con un beso al escudo celeste.

En víspera del partido de este sábado entre ambos clubes, en el Azteca, Antuna dio un paso atrás y se retractó: “Me tocó festejar así. Eso no va a volver a pasar. No es un festejo adecuado para un exequipo. Me equivoqué porque al final de cuentas estuve ahí y se merece un respeto por lo que es la institución. No va a volver a pasar. Pedir una disculpa, todo mi respeto para Chivas y que gane el mejor. Al final de cuentas es futbol. No sé decir una respuesta concreta porque al final de cuentas no sé qué fue, pero el respeto está y al final de cuentas me enfoqué un poquito más en lo que tenía que hacer", dijo en conferencia de prensa.

Además, Antuna se mostró autocriticó con su paso por Chivas. "Cometí demasiados errores cuando estuve en Chivas, que ahorita los vengo corrigiendo. Le agarré cariño al club porque la afición me ha apoyado desde siempre, me ha estado yendo mejor. Tanto aquí (Cruz Azul) como en la selección. Se le agarra un cariño cuando se dan bien las cosas. Al final de cuentas, en Chivas no se me dieron bien las cosas y no quiere decir que haya sido un fracaso”.

No es el único que lo ha hecho. También César Huerta y Alejandro Zendejas tuvieron festejos furibundos cuando les tocó marcarle a su exequipo, con Pumas y América, respectivamente. Antuna formó parte de la ley del ex y ahora se retracta aunque sea innecesario hacerlo. Más diría de él si anotara y no festejara en vez de anunciarlo. Y tampoco era necesario por el simple hecho de que en Chivas fue maltratado y su desquite estaba constituido por esas ganas de demostrar que se equivocaron con él.

Es futbol y los goles se festejan porque de eso respira este deporte. No hay lugar para mayores dramatismos. En todo caso, Antuna debería reprocharse por haber festejado un gol tan efusivamente en un partido que Cruz Azul terminó perdiendo en aquel Clausura 2023 (2-1). Él cometió errores en Chivas y Chivas los cometió con él. Están a mano.

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