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Universidades del Bienestar dan de baja a alumnos

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 13 (EL UNIVERSAL).- Contrario al discurso con el que el presidente Andrés Manuel López Obrador creó las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García de dar la oportunidad a los jóvenes rechazados de culminar sus estudios. A partir de 2023, alumnos con licenciatura trunca o terminada han sido notificados que fueron dados de baja, según denuncian, injustamente.

Más de 200 alumnos de las sedes en Calakmul en Campeche, Coatzacoalcos en Veracruz, Francisco I. Madero y Tizayuca en Hidalgo; así como Juchitepec, en el Estado de México, viven en la incertidumbre porque el Proyecto de Nación que les dio la esperanza de continuar con sus estudios, ahora les está cerrando las puertas al ser expulsados con el argumento de que tienen estudios previos inconclusos o terminados.

En 2018, la directora general del Organismo Coordinador de las Universidades para el Bienestar, Raquel Sosa Elízaga, decía que cerca de 300 mil jóvenes no podían acceder a las universidades públicas, ni privadas, y que esa era una de las principales razones de echar andar el proyecto del Presidente, sin embargo, seis años después cambió de opinión.

En 2022, el reglamento estudiantil cambio, el cual negaba la inscripción a los alumnos que ya habían iniciado o llevado a cabo estudios universitarios anteriormente. Aunque este condicionamiento no fue público hasta noviembre de 2023, denunciaron los estudiantes afectados.

Alejandro era alumno regular de la licenciatura de Medicina Integral y Salud Comunitaria en la Sede de Juchitepec, pero fue señalado por su coordinación por tener estudios previos y eso impedía que siguiera inscrito en la universidad, sin embargo, él denuncia que fue injusto porque eso no era parte de los filtros cuando realizó su inscripción en 2022.

Hace siete años, Alejandro tuvo que dejar la carrera de Ingeniería en Sistemas en Ixtapaluca porque el temblor del 2017 afectó su casa y la economía de su familia por ello tuvo que abandonar sus estudios para trabajar y apoyar en su casa. Este proyecto le había devuelto la oportunidad que tanto esperaba para formarse profesionalmente.

Su coordinador, quien dijo llamarse Javier Contreras Moctezuma declaró en entrevista con EL UNIVERSAL que de 200 alumnos inscritos en la sede de Juchitepec, siete, incluido Alejandro están en este proceso, en el que se revisan los casos que presentan baja en la plataforma.

También de Juchitepec, Jacinta, de 48 años, estudiante de Medicina Integral y Salud Comunitaria, denuncia sentirse discriminada al ser expulsada de la universidad para el Bienestar. Aunque acude a clases porque no se le ha negado el acceso, pero no tiene información clara de su situación.

En la sede de Coatzacoalcos, María José, de 36 años, exalumna de la Ingeniería Química en Desarrollo de la Industria Petrolera no tuvo el mismo trato por parte de su coordinación, porque en cuanto se le informó que fue dada de baja del sistema, al igual que a otros 30 compañeros, les recogieron su credencial y se les negó la entrada al plantel.

"Si nosotros llegamos a manifestarnos era para llamar la atención del Presidente, porque sabemos que esto no es lo que él quiere para los jóvenes y adultos de México", expresó en videollamada.

Aunque María José dejó de estudiar desde hace 15 años, sus hijos la impulsaron a volver a estudiar, pero seis meses después de haber entrado a la escuela, los maestros hicieron un sondeo de quienes tenían carrera trunca sin que dieran más información sobre el reglamento y cómo aplicaría para los alumnos inscritos. Tiempo después la lista de jóvenes que hablaron con la verdad fueron expulsados.

Lo mismo pasó en la sede Calakmul en Campeche, donde William, de 28 años, estudió dos ciclos de la licenciatura de Medicina Integral y Salud Comunitaria, a él y otros 17 alumnos de su generación que reconocieron tener carrera trunca o terminada en un cuestionario con sus profesores fueron dados de baja de la plataforma de becas, sin embargo, él denuncia que es una arbitrariedad pues cuando se inscribió, en su carta de motivos expresó la verdad y no era un impedimento para inscribirse.

"No creo que el dicho de no mentir, no robar, no traicionar esté muy apegado a lo que está haciendo la doctora Raquel Sosa, nosotros vamos a seguir peleando por nuestro derecho a la educación, porque es constitucional y nos compete", expresó en videollamada.

Algunos alumnos lograron ampararse para no perder los ciclos cursados en la carrera que tanto soñaban estudiar, tal es el caso de Ángel de la sede Tizayuca, quien tras no quedar en Medicina en otras instituciones, entró a otra carrera, pero dejó todo para estudiar en la Universidad para el Bienestar.