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Los troles de internet pro-Trump intensifican sus feos ataques contra Nikki Haley

Los asistentes hacen fila para tomarse fotografías frente a un autobús “MAGABUSTOUR”, con una foto del expresidente Donald Trump, antes de la conferencia CPAC cerca de National Harbor, Maryland, el miércoles 21 de febrero de 2024. (Haiyun Jiang/The New York Times)
Los asistentes hacen fila para tomarse fotografías frente a un autobús “MAGABUSTOUR”, con una foto del expresidente Donald Trump, antes de la conferencia CPAC cerca de National Harbor, Maryland, el miércoles 21 de febrero de 2024. (Haiyun Jiang/The New York Times)

Unas publicaciones en las redes sociales la representan como Shiva, la deidad de la destrucción. Otras utilizan engañosamente la tecnología de ultrafalsos para mostrarla insultando a los votantes. Y otras dirigen su virulencia contra su hijo, un estudiante universitario.

Durante la mayor parte de su campaña presidencial, Nikki Haley, quien fue gobernadora de Carolina del Sur y embajadora ante las Naciones Unidas, se ha salvado de los ataques en internet de los devotos seguidores del expresidente Donald Trump. La caterva de personalidades, en su mayoría anónimas, que libran una batalla casi constante en nombre de Trump primero se centró en atacar brutalmente al gobernador de Florida, Ron DeSantis, que se había considerado el rival más potente del expresidente en las primarias republicanas de 2024. Pero como Haley es ahora su última oponente, la maquinaria se ha volcado hacia ella.

En las últimas semanas, algunos personajes en línea han difundido ataques despiadados a través de memes, publicaciones y videos que a menudo se centran en su raza, género e identidad, incluidos algunos que la difaman porque dijo que “se burlaban de ella por ser morena” y otros que afirman falsamente que no reúne los requisitos para ser presidenta porque sus padres eran inmigrantes. Parte del material más perturbador ha sido generado por inteligencia artificial y manipula digitalmente su voz y su imagen. Gran parte del contenido está plagado de groseras alusiones sexuales.

Joan Donovan, investigadora de desinformación y profesora adjunta de Periodismo en la Universidad de Boston, dijo que las amenazas y los insultos eran sintomáticos de la forma de política rastrera y “acoso en red” que Trump y sus admiradores en línea generaron.

“Son personas que se ven a sí mismas como participantes del ejército de troles de Trump. Otros políticos no han sido capaces de activar al público en línea de la misma manera”, comentó Donovan.

A medida que Haley y Trump se dirigen a un acalorado enfrentamiento en las elecciones primarias del sábado en Carolina del Sur, su territorio natal, es probable que las difamaciones en línea solo se intensifiquen. Y en una época en la que las campañas se libran tanto en la red como fuera de ella, no todos los esfuerzos se han limitado al ámbito del internet.

Laura Loomer, una activista de internet cercana a Trump que ha lanzado duros ataques personales contra Haley en las redes sociales, también ha intentado acecharla en actos de campaña; les grita preguntas a su personal y sus representantes y graba sus respuestas. Alex Stein, de BlazeTV, se ha enfrentado a algunas de las jóvenes voluntarias de Haley.

Durante la mayor parte del ciclo electoral, los miembros del personal de Trump, sus aliados y los simpatizantes en línea de MAGA dirigieron sus energías contra DeSantis, que fue objeto de una oleada tras otra de publicaciones en las redes sociales y videos que lo retrataban a él, a su esposa, a su personal y a sus representantes de maneras nada halagadoras. Los ataques contra el gobernador centrados en su masculinidad, lealtad y competencia ayudaron a hundir sus números en las encuestas y devaluaron su imagen entre los votantes de las primarias republicanas como un gran guerrero de las causas conservadoras.

La avalancha contra Haley comenzó poco después de los caucus de Iowa, cuando quedó claro que ella, y no DeSantis, era la rival más fuerte de Trump. Al principio, el contenido se centró en su postura en política exterior, la acusaron de “belicista” y atacaron algunas de sus decisiones políticas como gobernadora de Carolina del Sur. Aunque Haley trató de mantenerse al margen, su hijo, Nalin, se mostró dispuesto a contratacar a sus rivales en las redes sociales con sus propios memes y ocurrencias.

El tono de los ataques cambió drásticamente después de que The Daily Mail publicara un artículo el 19 de enero que sacaba a relucir viejas acusaciones de que Haley había mantenido dos relaciones extramatrimoniales en 2008, dos años antes de ser elegida gobernadora por primera vez. Haley ha negado las acusaciones desde hace tiempo, pero el artículo provocó una avalancha de contenidos en X, antes conocida como Twitter, y otras plataformas de redes sociales que la mostraban de forma muy sexualizada.

Los mensajes, a menudo obscenos y en los que se empleó inteligencia artificial para manipular imágenes o imitar la voz de Haley, prescindían de la crítica tradicional en la política e intentaban presentar a la adversaria como alguien de moral relajada. Algunos mensajes fueron creados por un equipo de troles de internet autodenominado La máquina de guerra en línea de Trump.

Karen Kedrowski, directora del Centro Carrie Chapman Catt para Mujeres y Política de la Universidad Estatal de Iowa, dijo que el contenido reflejaba las connotaciones sexistas y racistas cuyo objetivo era restar autoridad a las víctimas y convertirlas en objeto de burla. Este tipo de acoso, según ella y otros analistas, puede ser especialmente perjudicial para las candidatas.

“Reduce a las mujeres a objetos sexuales”, afirmó. Eso puede abrir la puerta a amenazas más peligrosas o a la violencia física, añadió, señalando cómo Haley ha sido objeto de “swatting”, llamadas de emergencia falsas que han hecho que las autoridades acudan armadas a su puerta.

El interés en Haley pareció disminuir este mes cuando Trump empezó a mirar más allá de las primarias hacia las elecciones generales y los gladiadores de internet de MAGA viraron para atacar al presidente Joe Biden y a Fani Willis, la fiscal de distrito del condado de Fulton responsable de presentar los cargos penales contra Trump que lo acusan de interferir en las elecciones de 2020 en Georgia. Pero a pocos días de las primarias de Carolina del Sur, Haley ha vuelto a estar en el punto de mira.

Los partidarios y aliados de Haley ven a Trump y a su personal como responsables de ayudar a alimentar el odio en línea. Cuando Haley empezó a subir en las encuestas el año pasado, el expresidente empezó a llamarla “cabeza de chorlito”; sus principales asesores han seguido su ejemplo y a menudo la describen como “estúpida” en las publicaciones en internet. El propio Trump, en sus redes sociales, divulgó un informe que sembraba dudas sobre su ciudadanía.

Algunos de los esfuerzos realizados fuera de internet para trolear al equipo de Haley han provocado una reacción violenta. En el exterior del exclusivo bar de Dallas donde Haley habló la semana pasada, Stein, la personalidad de BlazeTV, hostigó ante las cámaras a algunas de las jóvenes empleadas, a las que llamó “zorras” y les pidió información sobre sus cuentas en OnlyFans, un sitio web basado en suscripciones utilizado principalmente por trabajadoras sexuales.

La medida fue criticada en internet por el representante Chip Roy, republicano de Texas, que había sido uno de los principales partidarios de DeSantis, y por otros conservadores.

“No quiero darle la importancia de este comportamiento, pero debe ser denunciado”, escribió Roy en la plataforma X. “No tengo ningún problema con los esfuerzos innovadores para desafiar el statu quo. Pero atacar de esta manera a un miembro del personal de campaña o a un voluntario joven, especialmente a una mujer, merece un repudio contundente. Sé mejor, @BlazeTV”.

Stein se disculpó.

c.2024 The New York Times Company