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La solución que encontró Boca ante River pone a Diego Martínez frente a una disyuntiva

Saralegui se entrena en Boca Predio (Javier García Martino / Instagram @jabes_saralegui)
Saralegui se entrena en Boca Predio (Javier García Martino / Instagram @jabes_saralegui)

Una conclusión que Diego Martinez obtuvo tras el empate con River es que el mediocampo que presentó en el Monumental fue el mejor posible desde su llegada al club. Sin embargo, esa solución en un sector neurálgico derivará en un problema en el corto plazo. Ocurre que la línea de cuatro volantes que salió a jugar el Superclásico estuvo integrado por Jabes Saralegui, Cristian Medina, Ezequiel Equi Fernández y Kevin Zenón. Con el primero, el DT encontró un jugador que, en la derecha, “espeja” el accionar que el exUnión tiene por la izquierda.

Pero hay más. Porque el chico surgido del semillero, que se había lucido en la final de la Copa Intercontinental Sub 20 que Boca le ganó el año pasado al AZ Alkmaar neerlandés, exhibió una marcada personalidad para afrontar su primer enfrentamiento contra River, y además en campo visitante. Con despliegue y atrevimiento, por su banda fue importante a la hora de salir con pelota dominada y pasar al ataque. Incluso, se animó a pisar el área en más de una ocasión.

Es una incógnita saber qué hará Martínez rumbo a los próximos desafíos del equipo que dirige (el más inmediato, el domingo en la Bombonera ante Belgrano). ¿Volverá a aparecer Saralegui, que eclipsó al DT en sus primeros días en Boca Predio (al punto de ser el único que destacó con nombre y apellido en su conferencia de presentación) o regresará al equipo Jorman Campuzano como doble 5 junto al Equi, y Medina volverá como volante por derecha? ¿O regresará al medio Advíncula para que el lateral derecho sea Blondel? ¿Acaso aparecerá Bullaude? Todas las opciones son posibles.

Saralegui en acción, en el Monumental (Javier García Martino / @BocaJrsOficial)
Saralegui en acción, en el Monumental (Javier García Martino / @BocaJrsOficial)

Los titulares en el Monumental destacan por su juventud: Saralegui tiene 20 años y apenas 9 partidos en primera (todavía no marcó goles); Medina, el de mayor experiencia de los cuatro, ya suma 132 partidos y 7 goles en Boca, a sus 21 años; Fernández (también de 21) acumula 49 partidos en el club (tuvo un préstamo en Tigre), sin goles; y Zenón (22), recién llegado desde Unión, jugó su séptimo partido en Boca (anotó un gol, ant Central Córdoba en la Bombonera).

Algo más allá en el tiempo, una vez que Pol Fernández deje atrás su problema físico y vuelva a estar disponible también será un desafío para Martínez definir qué hacer. Aunque en este caso, si Saralegui tiene rodaje como titular, ya las cosas dependerán más de él para complicarle la decisión al entrenador.

Saralegui posa junto a Juan Román Riquelme, luego de consagrarse campeón de Quinta División
Saralegui posa junto a Juan Román Riquelme, luego de consagrarse campeón de Quinta División

Cabe recordar que Pol sufrió una lesión compleja. Según el parte médico del club fue un “esguince alto del tobillo derecho”. El problema fue a los 33 minutos del segundo tiempo del partido ante Central Córdoba, cuando fue reemplazado. A los 11 se le había caído un rival encima (Florián Monzón) después de recuperar una pelota en la puerta de su área.

El problema se evidenció más al día siguiente, cuando en el entrenamiento casi no podía pisar. Allí se determinó realizarle los estudios que confirmaron el esguince, que es más complejo que los habituales. En su caso, a diferencia de los más frecuentes (que están relacionados con los ligamentos laterales), el problema está encima del tobillo y está en los ligamentos que unen la tibia con el peroné. Al ser más delicada, esta lesión requiere una recuperación más lenta y puede llevar entre siete y ocho semanas de trabajo específico para que la zona vuelva a estar al 100 por ciento. Así las cosas, de ocurrir este escenario, recién volvería a estar disponible para mediados de abril.

Pol Fernández, uno de los futbolistas más valorados por Riquelme
Pol Fernández, uno de los futbolistas más valorados por Riquelme - Créditos: @Prensa Boca

Justo después del triunfo ante Central Córdoba, Riquelme había bancado una vez más a uno de sus futbolistas predilectos: “Estoy muy feliz porque Pol está siendo el mejor jugador de Boca en este campeonato. Es el jugador más inteligente que tenemos. Fue el culpable de que llegáramos a la final de la Copa Libertadores. Es real que son pocos los jugadores que tienen reconocimiento, a otros que cuesta más. La gente sabe que es demasiado bueno y entonces le exige demasiado”, agregó. Esas declaraciones fueron en relación a los silbidos que recibió Pol en la Bombonera, donde la paciencia de los hinchas se colmó con él, Ramírez y Fabra.

Hay una discutible máxima en el fútbol que asegura que “equipo que gana, no se toca”. Martínez podría readaptar esa frase y apuntar a “mediocampo que funciona, no se toca”. Porque, además, hace un tiempo largo que a Boca le cuesta encontrar precisamente una línea media que rinda bien y que, como pasó ante River, se adueñe por momentos del control del juego y desde allí inicie su proceso creativo y ofensivo.

En el medio, Ezequiel González y Cristian Medina otorgan el balance adecuado entre recuperación y creación de juego. Equi fue el más regular de todos y Medina fue de menor a mayor, con un discreto primer tiempo que mutó a una segunda parte en donde fue clave, más allá del gol. De hecho, era el mejor del equipo y se mostró sorprendido cuando vio que el que salía ante el ingreso de Nicolás Valentini era él. “¿Yo?”, pareció decir cuando vio el número 36 en el cartel luminoso que anuncia los reemplazos.

Equi Fernández tuvo un buen trabajo ante River en el Monumental
Equi Fernández tuvo un buen trabajo ante River en el Monumental - Créditos: @Aníbal Greco

¿Qué le falta al mediocampo compuesto por Saralegui, Equi, Medina y Zenón? Rodaje. Minutos de acción compartidos. Aceitar el engranaje. Automatizar movimientos, relevos y complementaciones. ¿Cómo se logra eso? Con entrenamientos, claro. Pero, fundamentalmente, jugando juntos.

Está en Diego Martínez tomar esa decisión o seguir transitando el camino de ensayo y error, hasta que las pruebas lo convenzan de que Boca encontró su mediocampo titular en el Monumental.