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Solicitantes mexicanos de asilo esperan entrar a EEUU tras fin de Título 42

Por Daniel Trotta

TIJUANA, MÉXICO (Reuters) - Lupita, una mexicana de 36 años del estado Michoacán, ha pasado tres meses en un albergue esperando solicitar asilo en Estados Unidos. Luce algunas de las pruebas para sustentar su caso: heridas de bala en los brazos, el hombro y el abdomen.

Desde marzo de 2020, cuando entraron en vigor amplias restricciones de la era COVID-19 en la frontera suroeste, a los mexicanos como Lupita se les prohibió solicitar refugio en Estados Unidos y, en su lugar, fueron expulsados rápidamente de vuelta a México.

El viernes, eso cambió cuando la administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, puso fin al Título 42, una disposición inspirada en la pandemia de coronavirus que permitía al gobierno estadounidense rechazar a solicitantes de asilo por razones de salud pública.

Los abogados de inmigración de un albergue en Tijuana, al otro lado de la frontera con San Diego, California, aconsejaban a los migrantes que, si querían tener una oportunidad de obtener asilo, debían concertar una cita para acercarse a un puerto de entrada a través de una nueva aplicación gubernamental conocida como CBP One.

Al mismo tiempo que expiraba el Título 42, el gobierno de Biden puso en marcha una nueva normativa que presume que la mayoría de los migrantes no tendrán derecho a asilo si no utilizan vías legales para entrar en Estados Unidos como CBP One.

Lupita, quien ahora intenta conseguir una cita a través de CBP One, dijo que huyó de su casa después de que su marido fuera asesinado el año pasado en un ataque de un cártel con armas de fuego durante el que, dijo, resultó herida.

Señalando con los codos hacia el techo, mostró las cicatrices que dejaron las suturas donde le cosieron. El contorno de una bolsa de colostomía -que, según ella, fue el resultado de un disparo en los intestinos- es visible a través de su ropa.

Lupita, quien pidió no publicar su apellido ni ser fotografiada por temor a represalias, dijo que fiscales le dijeron que el ataque fue un caso de confusión de identidad, pero teme que ser testigo del asesinato de su marido la ponga en peligro a ella y a sus hijos. Reuters no ha podido confirmar de forma independiente su versión.

"Esto es más que todo por mis hijos", dijo Lupita. "No puedo regresar", enfatizó.

Los mexicanos han constituido alrededor de un tercio de todos los migrantes capturados por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en los últimos años, pero en 2021 y 2022 fueron expulsados en virtud del Título 42 en más del 90% de las ocasiones.

LUGAR SEGURO

En el albergue, donde los niños jugaban con bicicletas y patinetas alrededor de tiendas de campaña instaladas en el suelo, también había familias de Honduras, Ecuador, El Salvador y Nicaragua, además de México. El viernes estaba lleno, con casi 60 personas.

Judith Cabrera de la Rocha, codirectora del refugio en Tijuana, explicó que muchas familias migrantes huyen de la violencia política o de los malos tratos en sus hogares, traumas que a menudo empeoran durante el viaje por tierra a través de Centroamérica y México, donde son presa de todo tipo de presiones por parte de fuerzas de seguridad y grupos delictivos.

"Llegan acá muchas veces desnutridas, deshidratadas, incluso mujeres embarazadas y con severas consecuencias de salud mental", dijo Cabrera. Sumado a "que la razón porque hayan salido es por experiencias traumáticas", añadió.

"A mí me gusta pensar en el lugar como un lugar propicio para la sanación", dijo sobre el refugio. "Damos un espacio relativamente más seguro", añadió.

La nueva norma también prohíbe el asilo a la mayoría de los inmigrantes que hayan pasado por otros países sin buscar protección en otro lugar, lo que se aplicaría a la mayoría de las personas que no son de México pero que viajaron por allí para llegar a la frontera.

Defensores de la inmigración han presentado un recurso legal contra las nuevas restricciones al asilo, alegando que violan leyes estadounidenses e internacionales y que se asemejan a las limitaciones impuestas por el predecesor republicano de Biden, Donald Trump, que fueron bloqueadas en tribunales.

Decenas de miles de migrantes se precipitaron a la frontera esta semana tratando de entrar a Estados Unidos antes de que cobraran vigencia las nuevas normas de asilo. La autoridad migratoria de México dijo que un migrante cubano de 29 años murió tratando de cruzar a nado el Río Bravo hacia Texas a primera hora del viernes.

El aumento de las llegadas recientes puso a prueba las instalaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por su sigla en inglés).

El Departamento de Justicia pidió a un juez federal de Florida que suspenda temporalmente una orden que emitió el viernes y que impide a los agentes fronterizos liberar a los migrantes bajo custodia sin antes darles avisos formales para que comparezcan ante un tribunal de inmigración.

El Gobierno afirma que esta práctica es necesaria para evitar el hacinamiento en los centros de detención estadounidenses.

(Reporte de Daniel Trotta en Tijuana y Lizbeth Díaz en Ciudad de México; editado por Mica Rosenberg y Diane Craft; traducido por Adriana Barrera)