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Mikaela vuelve a ser Shiffrin

Madrid, 16 ene (EFE).- La estadounidense Mikaela Shiffrin fortaleció su liderato en la Copa del Mundo de esquí alpino, competición en la que busca su sexta victoria final para igualar el récord histórico de la austriaca Annemarie Moser-Pröll, la gran campeona de los años 70, al ganar este martes el eslalon nocturno de Flachau (Austria), donde relegó al segundo puesto, por 27 centésimas, a la eslovaca Petra Vlhova, que lideraba la prueba tras la primera manga.

Shiffrin, de 28 años, logró su sexta victoria del curso, la quinta en la citada estación de Salzburgo, elevando sus propios récords absolutos de triunfos a 94 en la competición de la regularidad y a 57 en eslalon, disciplina en la que festejó el cuarto del curso y en la que le arrebató el primer puesto de la clasificación a Vlhova, de idéntica edad. En una prueba que la sueca Sara Hector acabó tercera, a un segundo y once centésimas de la gran dominadora del deporte rey invernal.

Mikaela volvió a ser Shiffrin. Hace dos fines de semana, la norteamericana, que hace años que ya lo ha ganado absolutamente todo en el esquí alpino, llamó la atención en Kranjska Gora, donde sólo había sido novena en el gigante un día antes de quedar fuera de combate en la primera manga del eslalon disputado en la citada estación eslovena. Demostrando, eso sí, que es terrenal. Ya que, según se supo después, había competido acatarrada.

Decidió, entonces, saltarse las pruebas de Altenmarkt-Zauchensee (Austria) del pasado fin de semana, con el fin de recuperarse de su proceso gripal. Pero ese descanso fue bruscamente interrumpido cuando el sábado se accidentó brutalmente, en el descenso de Wengen (Suiza) -el más largo del calendario-, su novio, el noruego Aleksander Aamodt Kilde.

Tras caerse en el último giro del prestigioso descenso del Lauberhorn, el nórdico fue evacuado en helicóptero a un hospital de Berna, donde fue intervenido de sus heridas en un hombro y en una pantorrilla. Y a pesar de que está mejor, Kilde se perderá el resto de la temporada.

Como no podía ser de otra manera, Shiffrin acudió rauda y veloz a la capital suiza para cuidar a su pareja. Antes de desplazarse a la estación en la que creció el austriaco Hermann Maier, el irrepetible 'Herminator' -cuatro veces ganador de la gran Bola de Cristal-, para demostrar su insaciable carácter ganador; y seguir escribiendo con letras de oro la historia del esquí alpino.

Vlhova lideraba tras la primera manga, con siete centésimas de ventaja sobre Shiffrin; y con dos suecas, Anne Swenn-Larsson y Hector -consumada especialista en gigante, disciplina en la que es la actual campeona olímpica- a 52 y a 92 centésimas, respectivamente.

La austriaca Katharina Liensberger, oro mundial de la modalidad hace tres años y en camino de recuperar el estatus que se le escapó el curso pasado -esta temporada fue tercera en uno de los dos eslalon Levi (Finlandia)-, era quinta, a más de un segundo (1.05); y la suiza Michelle Gisin, sexta, a un segundo y quince centésimas

La albanesa de origen italiano Lara Colturi -cuyos esquís prepara de forma magistral el italiano Andrea Vianello, el marido de Carolina Ruiz, la única española que ha ganado un descenso de Copa del Mundo- marcó la primera referencia buena de la segunda manga.

La prometedora esquiadora turinesa -en noviembre cumplió 17 años-, que salió con el dorsal 60 y acabó vigésima sexta la primera manga, marcó un crono global de 1:51.84 y aguantó un buen rato el liderato provisional antes de que la mejorase la letona Dzenifera Germane -con el 50, otra sorpresa este martes, al acabar octava-. Colturi acabó marcando el mejor tiempo de la segunda manga -23 centésimas inferior al de Shiffrin- y finalizó un puesto por detrás de la báltica, avanzando un total de 17 plazas.

La croata Zrinka Ljutic se cayó antes de la última puerta y fue la suiza Camile Rast la que mejoró a Germane; antes de que la eslovena Andreja Slokar, octava en la primera bajada, también se saliese de recorrido, aunque a las primeras de cambio, en el acto decisivo.

La alemana Lena Dürr no tuvo su día y tuvo que ser Gisin -cuarta al final- la que sacase del trono provisional a su compatriota Rast, sexta este martes. Liensberger no mejoró a las helvéticas y al final se conformó con la séptima plaza.

Hector se colocó primera y acabó subiendo a su primer podio en un eslalon de Copa del Mundo, porque su compatriota Swenn-Larsson no lo impidió, al acabar quinta. Pero estaba claro que la prueba se iba a decidir entre Shiffrin y Vlhova. Y ganó la súper-estrella de Vail (Colorado), que, sin reprimir las lágrimas de emoción en meta, demostró una vez más que es la mejor esquiadora de todos los tiempos.

Vlhova buscará la revancha este fin de semana ante su afición, en la estación eslovaca de Jasna, donde el sábado se disputará un gigante; y el domingo, de nuevo, un eslalon. Coincidiendo con el fin de semana estelar del calendario, con las pruebas masculinas del Hahnenkamm, en la estación austriaca de Kitzbühel (Tirol). Donde el viernes y el sábado se disputarán dos descensos -en la temible Streif- y el domingo un eslalon, en el que el vizcaíno Juan del Campo y el barcelonés Quim Salarich buscarán puntos para España.

Adrián R. Huber

(c) Agencia EFE