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Sin ser porteño, dibujó a mano alzada un mapa completo de Buenos Aires en tiempo récord y causó furor

Orgulloso de su obra, que terminó con seis meses de trabajo divididos en tres grandes etapas, Abraham reconoce estar sorprendido del alto nivel de aceptación que tuvo su última creación y lo rápido que se viralizó
Orgulloso de su obra, que terminó con seis meses de trabajo divididos en tres grandes etapas, Abraham reconoce estar sorprendido del alto nivel de aceptación que tuvo su última creación y lo rápido que se viralizó

Con una breve “carta” de presentación en su cuenta de Instagram, Abraham Gómez se define como “ilustrador cartográfico con un extraño gusto por las ciudades”.

Tal vez eso que él mismo entiende como una rara afición no sea del todo así. El alto nivel de aceptación que generaron sus mapas de autor, primero los de Rosario, Mar del Plata y La Plata, y ahora el de Buenos Aires, plagados de minuciosos detalles y de recuerdos para quienes viven en los lugares que recrea al dibujar, sugieren un poco esta hipótesis y, al mismo tiempo, la comprueban.

Abraham admite que su pasión por el urbanismo lo ayudó a sobrellevar la pandemia y que en ese momento no imaginaba que hoy se iba a convertir en su medio de vida
Abraham admite que su pasión por el urbanismo lo ayudó a sobrellevar la pandemia y que en ese momento no imaginaba que hoy se iba a convertir en su medio de vida

La pandemia y el encierro que trajo el coronavirus tuvo para muchos un costado positivo y también creativo. Abraham, un futuro arquitecto de 30 años y oriundo de Lima, Perú, le sacó provecho a esa vida detenida; y mientras varios de sus amigos buscaban con qué actividad aprovechar el tiempo libre, él decidió volver a dibujar para él y compartirlo en redes sociales, “con el temor que eso implica, aunque la devolución siempre fue positiva”.

Después de coleccionar algunos ejemplos que le brindaron confianza, encaró el proyecto de armar un mapa completo de cada rincón de la ciudad de La Plata, donde actualmente vive, que deslumbró a los vecinos de la zona. Con ese impulso y repercusión, a mediados del año pasado, redobló la apuesta y decidió abrazar un nuevo desafío; una inquietud cada vez mayor que tenían seguidores cercanos a su trabajo: la fantasía de sostener a Buenos Aires con sus propias manos.

“Venía de poco más de dos años elaborando mapas, algunos para mí, otros por encargo, y Buenos Aires era uno de esos lugares que todos me preguntaban: ´¿Para cuándo?´, comenta en diálogo con LA NACION. Y acota: “Las personas que me siguen y conocen mi trabajo siempre están solicitando sus lugares de origen o los lugares donde crecieron. Hay algo de lo subjetivo al ver un mapa hecho a mano de tu lugar porque podés reconocer en él cosas que te pasaron; un mapa guarda esos recuerdos”.

En sus trabajos siempre tiene presente los pedidos de sus seguidores y Buenos Aires no fue la excepción
En sus trabajos siempre tiene presente los pedidos de sus seguidores y Buenos Aires no fue la excepción

En busca de la perfección

Sin ser porteño de origen, pero con una década a su favor de estar radicado en la Argentina, Abraham empezó a estudiar mapas satelitales. “Lo que hago es trasladar esa información a un dibujo perspectivado (esa es la técnica que utilizo) y, en vez de detenerme en el mapa cenital [en el que el eje óptico es perpendicular al suelo], busco recrear los volúmenes urbanos”, explica sobre los recursos necesarios para llevar con éxito su tarea.

En paralelo, reconoce que la experiencia de caminar con frecuencia por las calles de Buenos Aires lo ayudó a encontrar el punto justo para el resultado deseado: “Conocer Buenos Aires y saber qué lugares no son como aparecen en los motores de búsqueda es importante para hacerlo lo más actual posible”.

Sin embargo, en el diseño tuvo que afrontar algunas dificultades que no había contemplado en su plan original: “Fue complicado entender cómo se entrelazan los accesos viales y las vías férreas, especialmente el distribuidor de 25 de Mayo y la 9 de Julio”.

Para lograrlo, hizo un estudio profundo de mapas satelitales y motores de búsqueda, pero señala que parte del éxito de este trabajo radicó en conocer a fondo la ciudad que eligió retratar
Para lograrlo, hizo un estudio profundo de mapas satelitales y motores de búsqueda, pero señala que parte del éxito de este trabajo radicó en conocer a fondo la ciudad que eligió retratar

Para concretar la misión lejos de este tipo de sobresaltos, Abraham atravesó tres etapas a lo largo de seis meses de trabajo. En una primera instancia, investigó la ciudad y su forma, consultó motores de búsqueda y se aseguró de cómo plasmar esa información en un papel. Luego, dibujó a mano alzada la estructura vial y natural del mapa para que resultara lo más fiel posible al lugar que quería reflejar. Finalmente, hizo un relevamiento cuadra por cuadra y eso le brindó la precisión que necesitaba para su representación. Llegado a esa instancia se encontró satisfecho. Viralizó su dibujo y el entusiasmo que recibió lo sorprendió.

“Me sorprendió mucho la aceptación de mi trabajo. Si bien hace ya tres años que me dedico a este proyecto, siempre es una novedad muy grata saber que hay personas interesadas en mis mapas”, expresa a este medio tras confirmar que en la actualidad pudo transformar su arte en un medio de vida.

Cuando se le consulta acerca de futuros encargos o planes en mente, no duda en responder que su prioridad está concentrada en recibirse de arquitecto este año en la Universidad Nacional de La Plata. La pandemia, sus mapas y la pasión por el urbanismo que cultivó estos años delinearon su destino y trazaron parte de la hoja de ruta que ahora le queda por recorrer.