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San Lorenzo le ganó a Instituto por la Liga Profesional y le pone presión a River en la cima de la tabla, en la tarde del penal increíble

La patada de Carranza sobre Gattoni que derivó en el segundo penal para San Lorenzo
La patada de Carranza sobre Gattoni que derivó en el segundo penal para San Lorenzo - Créditos: @Captura de TV

San Lorenzo se muestra casi infalible en la Liga Profesional. Esta vez, lo sufrió Instituto, de Córdoba, al que derrotó por 2-0 por la fecha 17 con dos goles de Andrés Vombergar, ambos de penal, y no lo deja respirar al puntero River. El conjunto dirigido por Rubén Insua logró su décima victoria, sigue sin recibir tantos como local en este torneo, y está a dos puntos de la cima. La nota más destacada del partido llegó sobre el final, en la acción que derivó en el segundo penal: una patada de Jorge Carranza, arquero del visitante, difícil de comprender...

El Ciclón cuenta con orden defensivo, disciplina en el juego y un arquero como Augusto Batalla que aparece en situaciones límites. Pero, así como tiene una muralla en el arco que lleva 1130 minutos sin recibir tantos como local y apenas le marcaron seis en el torneo, les falta gol a sus delanteros. Eso no le impidió a Vombergar convertir dos penales y definir el partido. A falta de buenas decisiones en las jugadas, eficacia.

El primer gol de Vombergar

El primero fue con suspenso. En la convalidación, porque desde el VAR llamaron al árbitro Nicolás Ramírez para que confirme si observaba la falta que había cobrado en el choque entre Alarcón y Vombergar, y en la resolución, con un remate fuerte al medio que ingresó cerca del travesaño. El segundo no resistió análisis en la sanción, porque el arquero Carranza le puso los tapones en una pierna a Federico Gattoni al saltar a buscar una pelota a la que llegaba cómodamente. Incomprensible.

El increíble penal de Carranza

Fue un juego de mucha adrenalina y demasiada fricción, con pocas situaciones claras en las áreas. En ese contexto, San Lorenzo empujó con amor propio ante un adversario mezquino y en su búsqueda encontró la fórmula para vulnerar a Instituto en lo que provocó. Los penales fueron la consecuencia de la insistencia. Y allí marcó la diferencia.

En el primer tiempo, el Ciclón había tenido dos llamados de atención. Uno, con una salvada espectacular de Batalla, que evitó con un manotazo que un muy buen centro de Franco llegara a la cabeza de Adrián Martínez en la primera llegada de los cordobeses. El otro, con la prematura salida de Nahuel Barrios, que sufrió un fuerte golpe en el tobillo derecho e intentó seguir en el campo de juego, pero Insua decidió que no lo veía para continuar al Perrito. El número 10 agachó la cabeza, salió y se entregó al saludo paternal del DT. Entonces, al borde de la media hora, el Pocho Cerutti ingresó en su lugar.

El segundo gol de San Lorenzo

Esa etapa se clausuró prácticamente con otro manotazo vital, el de Carranza, que se estiró para desviar un zurdazo algo incómodo de Vombergar que igualmente parecía colarse en el segundo palo. El número 1 de Instituto se mostró inseguro para controlar algunas pelotas aéreas, pero en esa jugada mostró unos reflejos impresionantes. También, cierta impotencia en el segundo tiempo cuando se hizo expulsar.

El miércoles próximo, San Lorenzo tiene un partido clave por la Copa Sudamericana, ya que visita en Brasil a Fortaleza, el cómodo puntero del Grupo H, donde no tiene demasiado margen de error y comparte el segundo lugar con Palestino, de Chile, al que recibirá en la siguiente fecha. Aunque no le sobra nada, se aferra a los recursos que tiene para dar pelea en los dos torneos. Y, sobre todo, sigue poniéndole presión a un River que no puede relajarse.

La comparación de Carranza con el Gato Sessa

La acción del penal que le cometió Carranza a Gattoni en San Lorenzo - Instituto rápidamente trajo a la memoria una situación similar, aunque más grave, de Gastón Sessa sobre Rodrigo Palacio, en un Boca - Vélez de 2007.

En esa oportunidad, el por entonces arquero de El Fortín saltó a buscar una pelota que podía controlarla cómodamente pero le apuntó a la cara al delantero xeneize, en una jugada que también concluyó con la tarjeta roja al arquero y la sanción de la pena máxima. En aquella oportunidad fue Héctor Baldassi el que lo expulsó.

Las explicaciones de Carranza a Ramírez este sábado en la cancha de San Lorenzo fueron idénticas a las de Sessa aquella noche en la Bombonera. La “reencarnación”, otra vez en un duelo que estaba 0-1 hasta ese momento, sentenció el partido.