Anuncios

Los rostros de la extorsión control y cuotas a negocios

CIUDAD DE MÉXICO, enero 17 (EL UNIVERSAL).- Carnicerías, neverías, pollerías, panaderías, purificadoras de agua, estéticas y hasta vendedores de tostadas son azotados por criminales para obtener dividendos a cambio de protección o de preservar su vida. EL UNIVERSAL habló con comerciantes de varios estados a quienes les cobran hasta 25% de sus ganancias. Denunciar no es opción.

Un grupo acapara y fija precios en Taxco

CHILPANCINGO, Gro,. La mañana del martes 9 de enero de 2024, en la cámara de seguridad de la carnicería Amai, en el barrio de Pedro Martín, en Taxco, se ve a una mujer y un hombre en el despachador. Al fondo, en la calle, un hombre da unos pasos y de su chamarra, color verde militar, saca un arma larga.

Sin reducir el ritmo de sus pasos, entra al negocio, el brazo desocupado quita a la mujer. Sin pensarlo le dispara al locatario, los clientes salen corriendo. El locatario cae al piso, el hombre armado verifica que no falló. Y le suelta otra descarga. Sale del local, guarda el arma y se pierde de la visión de la cámara.

El hombre asesinado era el propietario de la carnicería. La razón de su muerte fue la extorsión, cuenta un poblador que por seguridad no da su nombre.

El propietario había recibido la advertencia de la organización criminal que opera desde hace años en la ciudad: tenía que pagar la extorsión o atenerse a las consecuencias. Y las consecuencias vinieron, lo asesinaron porque no pagó la extorsión.

En Taxco, cuenta el poblador, los precios y la distribución de productos de la canasta básica los controlan las organizaciones criminales. La carne es uno.

Explica que toda la carne que se vende en Taxco tiene un solo proveedor: el crimen organizado. ¿Cómo lo hacen? Controlan el rastro municipal, desde ahí saben quiénes producen la carne, de dónde viene y quiénes la compran.

Acaparan toda la carne y la venden a todos los carniceros. Garantizan la venta de todo el producto y a los carniceros les imponen una cuota extraordinaria, les imponen la extorsión.

"En este caso no se sabe si no pudo pagar la extorsión o si vendía carne de productores fuera del control del crimen", explica.

El poblador considera que este crimen puede tratarse de un mensaje para todos los demás comerciantes que decidan rehusarse a pagar la extorsión o comprar productos distintos a los que el crimen controla.

En Taxco, un kilogramo de carne de res puede llegar a costar hasta 250 pesos.

Lo mismo pasa con el pollo, el pan, los refrescos, la cerveza. El crimen acapara y distribuye.

"Ahorita por ejemplo está comprando pollo en las tiendas grandes de autoservicio, porque hí el precio es más bajo, me imagino que a esas tiendas no se pueden meter tanto, pero sí lo hacen, está lo de la cerveza que sólo se vende en algunos lugares y prohibieron al Oxxo vender alcohol, ahí no sé cómo le hicieron", cuenta el poblador.

Agrega: "Ahora es difícil ver camiones por ejemplo de la Corona, ahora la distribuyen ellos y ellos ponen el precio".

En el caso del pan, explica, el control está en la harina. Los panaderos compran la harina a un solo proveedor que controla el crimen, al precio que digan.

"Hay quienes trabajan en sus casas escondidos para evitar extorsiones", explica.