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Respeto incondicional. Por qué en Inglaterra aman a los futbolistas argentinos campeones del mundo

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El minuto de silencio en todos los partidos de la décima fecha de la Premier League fue conmovedor. Había muerto Diego Maradona allá abajo, en el fin del mundo. Maradona partió un miércoles, y dos días después, el viernes, la BBC eligió retransmitir el partido de México 86 como homenaje. Eligió revolver su herida como tributo. Señales, gestos. Rasgos culturales que no mezclan, sin prejuicios ni condicionamientos de archivo.

Los héroes de Qatar han sido agasajados en Inglaterra como en ningún otro lado. “Hay un campeón del mundo en el edificio”, comienza el video institucional que le regaló Manchester City al volver Julián Ávarez al club. En la cancha, el 31 de diciembre, ante Everton, los fanáticos en el Etihad Stadium lo ovacionaron. Con Alexis Mac Allister la admiración ha superado hasta los límites imaginados. Un club, y los fanáticos, rendidos ante la admiración por su orgullo, el primer campeón del mundo de su historia. Porque de eso se trata, de orgullo.

Una bandera para homenajear a Alexis Mac Allister en la hinchada del Brighton
Una bandera para homenajear a Alexis Mac Allister en la hinchada del Brighton

Nada de lo que ha ocurrido es casualidad. Mejor, leerlo a Mauricio Pochettino, con años de convivencia en el medio británico, para entender el fenómeno. “En Inglaterra hay una descontrolada pasión por el fútbol, pero con respeto. Es un lugar donde el futbolista, el entrenador, es como un actor, un médico, un cirujano, es una persona respetada por la sociedad. Una persona que tiene un talento y eso despierta admiración en la sociedad inglesa. Cosa que en la Argentina, o en Sudamérica, o en algunos lugares de Europa, causa envidia. Y cualquiera se siente con derecho a desprestigiarte, insultarte, socavarte. Cosas que en Inglaterra se mantienen a salvo, y eso no tiene precio. Cuando tu vas a la cancha y no ves un espacio vacío en las gradas y la gente va a disfrutar, va a ver gente que le despierta admiración. Mientras que ves partidos en España o en la Argentina y te dan un poco de pena. La mitad de la gente va por cuestiones políticas, van a insultar, a agredir, a crear problemas… El futbol inglés es el ejemplo a seguir, claro, pero, cuesta decirlo, ¿no? Porque a nosotros, por todo lo que nos ha pasado, por el gran problema histórico que tuvimos, nos da un poquito de tirria todo lo inglés. Pero sinceramente es un lugar donde hay un gran respeto al profesional”, le explicó a LA NACION.

Los clubes ingleses, y sus hinchas, están felices de contar con Julián, con Alexis, con el ‘Carnicero’ Lisandro Martínez, con Cristian ‘Cuti’ Romero y con ‘Dibu’ Martínez. Sienten como propios a los campeones del mundo que juegan en su liga. Los lucen. Hay un mandato, una tradición atada al respeto. En Tottenham, algunos hinchas todavía llevan una camiseta con una imagen que es la mezcla del rostro de Julio Ricardo Villa con el ‘Che’ Guevara. Osvaldo Ardiles, directamente, es una leyenda. Fue incómodo vivir en Londres antes, durante y después de la guerra de Malvinas, pero nunca nadie los agredió.

Una vez, ante Leicester, en el viejo estadio White Hart Lane, los hinchas visitantes comenzaron a gritarles uhhhhhhhhhhhh! cada vez que tocaban la pelota, pero los fanáticos de los Spurs tomaron la escena con un atronador “¡Argentina, Argentina!”. En esos tiempos, en la tribuna local podía leerse una pancarta muy especial: ‘Quédense con las Falklands. Nosotros tenemos a Ardiles’. El 7 de febrero de 2008, Ardiles y Villa fueron incluidos en el Hall of Fame del Tottenham.

Camisetas gigantes flameando de brazos en brazos en las tribunas, escenas de los campeones en Qatar reproducidas en las pantallas de los estadios, simulacros de la consagración con copa incluida. Aplausos y ovaciones, una y otra vez. Del mítico Old Trafford para Lisandro Martínez, al Falmer Stadium, la casa del Brighton And Hove Albion, que delira por Alexis. Tottenham, por ejemplo, hasta decidió cambiar su foto de portada en la cuenta oficial de Twitter y por algunos días colocó una imagen del ‘Cuti’ Romero dándole un beso a la Copa del Mundo. Ardiles le entregó en la cancha una plaqueta y atronó la cancha. Por hoy, y por el pasado también.

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Hubo otros embajadores… El ‘Kun’ Agüero es emblema y estatua en la puerta en la puerta del Etihad Stadium, la casa del Manchester City. Cuando marcó el gol que cortó una sequía de 44 años de los ‘citizen’ sin ganar la Premier, entró en la eternidad. Pero eso sucedió en 2012 y se marcharía del club en 2021, vaya si cometería más diabluras inolvidables. Leyenda de la Premier, acceso al Salón de la Fama, máximo goleador extranjero en la historia de la Premier… King Kun. Y en mayo de 2007, un gol de Carlos Tevez sobre Manchester United salvó a West Ham del descenso. Desde entonces, cada día se lo agradecen los ‘hammers’ londinenses. En abril del año pasado, de visita por el club, Carlitos se llevó una camiseta, una bufanda y una ovación del público de West Ham antes del partido con Burnley.

El exdelantero Gary Lineker, probablemente el inglés más argentino, no se ha ahorrado elogios en su vida para Maradona y para Messi. “Son dos argentinos, es verdad, pero la razón es fácil: yo amo el fútbol y lo que ellos le dieron al juego, nadie se lo ha dado. Sin compararlos, ambos hacían cosas que el resto de los mortales no podemos ni imaginar. Ven las cosas diferentes, me alegran el día, me dan placer cuando los veo. Miro sus jugadas, y eso que yo fui profesional, y me pregunto: ‘Diablos, ¿cómo han hecho eso?’. El hecho de que ambos sean argentinos no modifica mi percepción’', ha señalado.

En su activa cuenta de Twitter [@GaryLineker], cuando la Argentina se clasificó para la final del Mundial de Qatar tras golear a Croacia, Lineker, escribió: “¿Todavía hay debate? Pregunto por el GOAT”. ‘GOAT’, que en inglés también significa “cabra”, reúne las iniciales de “greatest of all time”, es decir, el mejor de todos los tiempos. Con un tono sarcástico, el exdelantero de la selección inglesa agregó: “Puede que haya dicho esto antes, pero… Messi es bastante bueno”. Lineker siempre defendió a Messi, incluso cuando en la Argentina se amontonaban para despellejarlo. No hace tanto, por cierto.

Inglaterra está grabada en sir Pablo Zabaleta. Tiene enmarcada una portada del sensacionalista diario The Sun, porque su despedida del Manchester City llegó a la tapa. Se fue en mayo de 2017 como una leyenda. ‘Siempre sangrarás Blue, no importa dónde vayas. No queremos perderte y te extrañaremos. Eres Pablo Zabaleta, el maldito hombre. Significas mucho para tu equipo y para cada fan del City’, atronó aquella noche el Etihad stadium. Llegarían West Ham United, la mudanza a Londres y el reposo definitivo para el futbolista en 2020.

“¿Problemas con la nacionalidad? No, no, jamás, al contrario. Ese es un mito que no sé dónde nació. Fijate, desde el Kun, Carlitos, Coloccini que era ídolo y capitán de Newcastle, Pochettino, ni hablar Ardiles y Villa…, los aman. Jamás, nadie se acercó con una agresión, ni tampoco a través de las redes sociales. Jamás una mención a Malvinas ni a ‘la mano de Dios…’ Un día jugamos en la cancha de Fulham y apareció Diego, que cruzó toda la cancha al final del partido. ¿Qué hizo la gente? Lo aplaudió”, le recordó Zabaleta a LA NACION.

El argentino ex jugador del Tottenham Osvaldo Ardiles entrega un premio a Cristian Romero
El argentino ex jugador del Tottenham Osvaldo Ardiles entrega un premio a Cristian Romero - Créditos: @Tottenham Hotspur FC

Y en la misma línea, retomó Pochettino: “Ningún problema por mí nacionalidad. Al revés. He tenido muestras de mucho cariño y de mucha tristeza en gente que ha tenido familiares y amigos en Malvinas. Hasta gente que ha estado en la isla me he encontrado, y también me han transmitido cariños y pena por lo sucedido”.

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El colega Antonio Carló, periodista del diario inglés The Sun, acerca su mirada para intentar comprender el fenómeno: “Podemos decir que en Inglaterra hay cierta envidia en relación a la pasión con la que los argentinos viven el fútbol. Esa locura…, envidian no tener dioses como Maradona y como Messi… Hoy Inglaterra no tiene ídolos futbolísticos. Entonces, desde esa ausencia, cierto vacío, ese deseo se vuelve admiración. Y, además, el inglés es muy noble y agradecido con los jugadores que se brindan, que sienten la camiseta, que se identifican con el escudo. Y los argentinos allí son especialistas. Ese vínculo, esa pertenencia que los argentinos asumen con sus clubes, les vuelve en respeto, gratitud y reconocimiento. Y algunos odios o mal ambiente que pudo suscitar entonces el tema de Malvinas ya no existen. Ha cambiado el público, esta es otra generación, aquello pertenece a un pasado”, analiza para a LA NACION.

Así como el estadio de Aston Villa, el Villa Park, recibió con honores a Emiliano Martínez y con una bandera gigante con la imagen del arquero que decía “Felicitaciones, Dibu”, así, en español, los ejemplos de la memoria se suceden. Estallaba la tribuna de St. James’ Park, el estadio de Newcastle. “¡¡¡Ohhh Coloccini, you are the love of my life… Ohhh Coloccini… / I want to show you my wife… Ohhhh Coloccini…!!!” Singular letra: la adoración de los hinchas por ese jugador hasta los impulsaba a ‘ofrecerle’ a sus novias y esposas. De simpático mal gusto, la canción se hizo himno y explica la dimensión que alcanzó Fabricio Coloccini en Inglaterra. Capitán y símbolo, estuvo en ‘las Urracas’ de 2008 a 2016. “Jamás tuve inconvenientes con nadie por ser argentino. Es más, en la hinchaba había banderas argentinas que las llevaban los mismos ingleses porque coreaban mi nombre y el de Jonás” [Gutiérrez estuvo en Newcastle de 2008 a 2015], le contó Fabricio a LA NACION.

Sucedió en 2018 y Patrick Crerand fue el anfitrión. “Cómo se va a enojar Bobby cuando se entere que estuvieron ustedes, le hubiese encantado compartir este momento”, dijo dirigiéndose a Juan Ramón Verón. Bobby era Charlton. Crerand ofició de embajador en el legendario Old Trafford y se entrecruzaron los recuerdos a 50 años de la Copa Intercontinental que Estudiantes le ganó a Manchester United, en 1968, tras vencer en La Plata y empatar 1-1 en Manchester, con un cabezazo de la ‘Bruja’. Un auténtico lord Crerand, que jugó aquel partido mitológico para la grey pincharrata, y recibió a la comitiva que también integraron Oscar Malbernat, el “Bocha” Flores, Marcos Conigliaro y el “Bambi” Flores.

El United tenía la base de la Inglaterra que dos años antes había conquistado el Mundial, por eso la derrota en casa dolió. En el museo de Old Trafford, enmarcados, se destacan una camiseta de aquel Estudiantes y el banderín que esa noche les entregó el capitán Malbernat. Es un mandato cultural, viene con la historia. Se llama respeto.