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Reconversión: para qué se usa hoy la lujosa residencia en Roma donde Berlusconi organizaba sus fiestas sexuales

Silvio Berlusconi durante una conferencia de prensa en el Palazzo Grazioli, el 25 de octubre de 2013 en Roma, Italia
Silvio Berlusconi durante una conferencia de prensa en el Palazzo Grazioli, el 25 de octubre de 2013 en Roma, Italia - Créditos: @Stefano Montesi - Corbis

ROMA.- Antiguos arrazzi (tapices) y frescos que decoran espectaculares salones de techos altos y labrados, sedas damascadas color ocre sobre los muros, baños con griferías doradas, escaleras de mármol con alfombras rojas, majestuosas arañas de cristal. Todo apabulla en la nueva sede de la Asociación de la Prensa Extranjera en Italia que fue inaugurada este martes por el presidente, Sergio Mattarella, en el primer piso nobile de Palazzo Grazioli, famoso por haber sido durante 25 años residencia del magnate y exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi y, sobre todo, por haber hospedado sus escandalosas fiestas “bunga bunga”.

Fue allí, en el elegante Palazzo Grazioli, edificio del siglo XVII que queda en la via del Plebiscito, a pocos pasos de Piazza Venezia, en el centro de Roma, donde a finales de la primera década de este siglo, pasó de todo. Muchos de los 450 corresponsales de todo el mundo, representantes de 55 países y 350 medios, de la histórica Associazione della Stampa Estera en Italia -incluso esta cronista-, en esos años, no sin dificultades, debieron describir ese virtual sistema de “escorts” que habían ideado en su entorno para que el Cavaliere recibiera en fiestas “elegantes”, como las llamaba, a jóvenes modelos y aspirantes a vedettes.

El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera
El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera - Créditos: @DARIO BORRUTO /PROGETTO ARCHITETTONICO / SERENA MIGNATTI

Durante la inauguración de este martes de la nueva sede de los corresponsales extranjeros, que contó también con la participación de dos integrantes del gobierno de Giorgia Meloni, el vicepremier y canciller, Antonio Tajani y Adolfo Urso, máximo responsable del ministerio de Empresas y Made in Italy, flotaba en el ambiente el fantasma de Berlusconi, que falleció a los 86 años en junio de 2023, y de sus eventos.

Después del corte de cintas, en un espacio impactante de 1600 metros cuadrados, que funcionó como residencia y oficina política del carismático exprimer ministro, todo el mundo buscaba lo mismo: ¿en qué lugar de este impresionante departamento ahora refaccionado y acondicionado con salas de conferencias, oficinas, bar-comedor y demás espacios para los corresponsales, se encuentra la habitación que usaba el Cavaliere para sus fiestas? ¿Dónde estaba, como hizo saber una de las doncellas invitadas a las fiestas, el famoso “lettone”, la enorme cama camera de Berlusconi, que le había regalado nada menos que su amigo ruso, Vladimir Putin?

Recorriendo el lugar en busca de una de esas leyendas de mil y una noches, podía verse, al menos, uno de los baños con mármoles y grifería dorada -un poco kitsch, por cierto-, donde las invitadas a las fiestas “bunga bunga” se sacaban selfies. “¿A quién me traés esta noche?”, solía preguntarle por teléfono Berlusconi al joven empresario Giampaolo Tarantini, según escuchas telefónicas salidas a la luz en 2011 pero realizadas en 2009 por la fiscalía de Bari luego de las denuncias presentadas por Patrizia D’Addario, una prostituta que escandalizó -y generó una crisis terrible-, al revelar que había pasado una noche “paga” con el Cavaliere y que luego escribió un libro de memorias titulado sugestivamente Gradisca, presidente (”Disfrute presidente”).

El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera
El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera - Créditos: @DARIO BORRUTO /PROGETTO ARCHITETTONICO / SERENA MIGNATTI

En esa época de ríos de tinta y mucho trabajo para los corresponsales, entre las 100.000 escuchas realizadas por la fiscalía de Bari aparecía la voz de Tarantini, el seleccionador oficial de chicas –que tenían que ser jóvenes y flacas-, que les daba estrictas indicaciones: una de ellas, “no ponerse tacos”, para no poner nervioso al Cavaliere, famoso por su complejo por baja estatura. A las chicas que iban a Palazzo Grazioli -pero también a las residencias de Berlusconi de Milán-, se les pagaba los viáticos, el alojamiento en los hoteles, el traslado a la residencia del premier y, por supuesto, la prestación sexual. En algunas ocasiones era el mismo premier quien entregaba los sobres con dinero.

Mucha agua pasó debajo del puente y, casi quince años después, al margen de destacar que “la libertad de prensa es una piedra angular de la democracia”, para la edición especial del anuario de la Asociación de la Prensa Extranjera, que cumplió 112 años de vida, el sucesor de Berlusconi al frente de Forza Italia, su criatura, el canciller italiano, Tajani, admitió que para él tenía “un significado especial” esta mudanza de sede a Palazzo Grazioli.

“Durante muchos años frecuenté la casa del premier Berlusconi en vía del Plebiscito y allí hay muchos recuerdos relacionados con mi historia política y personal”, reconoció. “Representa para mí un lugar muy especial, que estoy seguro de que traerá suerte y muchos éxitos a la Asociación”, auguró.

El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera
El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera - Créditos: @DARIO BORRUTO /PROGETTO ARCHITETTONICO / SERENA MIGNATTI

Al margen de altos funcionarios y representantes de sponsors importantes -Eni e Iveco Group, Barilla, Campari Group, Ferrero e ITA Airways, entre otros-, asistió a la inauguración el duque Grazioli, el dueño del Palazzo homónimo y famoso por las fiestas de su inquilino ilustre. Así como en su momento le dejó a Berlusconi los tapices, arañas, sedas damascadas y demás cuadros antiguos que decoran el primer piso, que cuenta con salón de fiesta, chimenea, jardín de invierno y demás espacios de representación, el duque Grazioli hizo lo mismo ahora con la nueva sede para los corresponsales extranjeros.

“Aunque le pedimos si podíamos quizás cambiar de lugar uno de los imponente tapices, el duque Grazioli nos hizo saber a través de su hombre de confianza que era imposible y lo mismo pasó con las sedas damascadas napolitanas, del siglo XVII que tapizan las paredes. Forman parte del inmueble... Además, los arazzi son maravillas antiguas que se arruinan si son enrolladas y guardadas en una baulera”, contó a LA NACION Darío Menor Torres, corresponsal español que es miembro del Consejo directivo de la Asociación y que en las últimas semanas trabajó en la mudanza.

La anterior sede, que se encontraba en Via dell’Umiltá, a pocos pasos de la Fontana de Trevi y del Palazzo del Quirinal, sede de la presidencia, pasará a ser un hotel de lujo.

El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera
El Palazzo Grazioli ahora será la sede para la prensa extranjera - Créditos: @DARIO BORRUTO /PROGETTO ARCHITETTONICO / SERENA MIGNATTI

Ante la pregunta del millón, Menor Torres aseguró que nadie nunca vio durante la mudanza el famoso “lettone” de Putin. Pero contó que en las últimas semanas se encontraron varias huellas de la presencia del Cavaliere en la nueva sede. “Además de las placas con su nombre y el de su secretaria para identificar los timbres, aparecieron las etiquetas utilizadas para organizar los armarios con su ropa de verano e invierno”, dijo. “También encontramos una puerta escondida en una librería y vidrios antibalas en la habitación que utilizaba como despacho”, precisó.

Al participar a fines de febrero de una cena con corresponsales de la Stampa Estera, la primera ministra, Giorgia Meloni, que fue joven ministra en uno de los gobiernos de Berlusconi, al hablar de la inminente inauguración de la nueva sede, aludió a esa presencia fantasma del Cavaliere, que la marcará. “No sé qué pensará Silvio Berlusconi desde arriba del hecho de que esta ‘banda de comunistas’, como él los habría definido, se mude a Palazzo Grazioli, pero son las cosas de la vida”, dijo con humor la premier, que aludió justamente al calificativo que les había dedicado Berlusconi a los corresponsales de los medios internacionales en una conferencia de prensa en 1993, antes de bajar a la arena política, marcando a fuego por casi tres décadas a Italia.