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Las protestas contra el Gobierno marcan la conmemoración de los terremotos en Turquía

Ankara, 6 feb (EFE).- Miles de personas se congregaron en diversas ciudades de Turquía, en el primer aniversario de los terremotos que devastaron el país, para recordar a las víctimas y protestar contra la ineficaz respuesta gubernamental al desastre.

La marcha más numerosa fue en Antakya, la capital de la provincia de Hatay, la más afectada en el sureste de Turquía, para recordar a los más de 53.000 fallecidos tras los sismos del 6 de febrero de 2023 que, además, dejaron a millones de personas sin hogar.

En Antakya se organizaron dos eventos de conmemoración centrados en las 04:17, la hora exacta de los temblores hace un año. Uno fue convocado por la Plataforma 6 de Febrero, compuesta por más de 50 organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y partidos de izquierda, y el otro fue organizado por la Gobernación.

El evento de conmemoración de la Plataforma comenzó con una "marcha silenciosa", pero miles de ciudadanos que llevaban ramas de ruda y claveles fueron bloqueados por cordones policiales frente al área de la ceremonia oficial.

Los ciudadanos, con pancartas con lemas como "Ni olvido, ni perdón, ni reconciliación", "(El alcalde) Lütfü debe ser juzgado", "Exigimos justicia, la obtendremos" y "Los responsables deben ser juzgados", protestaron contra el ministro de Sanidad, Fahrettin Koca, quien asistió a la ceremonia oficial.

Durante la vigilia, también se expresaron protestas contra las autoridades locales, exigiendo su renuncia y rechazando su presencia en el memorial. La lentitud en la ayuda a los atrapados bajo los escombros fue uno de los principales motivos de crítica.

Vecinos de la ciudad han afirmado que muchas víctimas fallecieron no solo debido al derrumbe de los edificios, sino por la prolongada espera a un rescate mientras estaban atrapados -y en algunos casos heridos- bajo los escombros.

En una declaración de la Plataforma se afirmó: "El 6 de febrero, primero tuvimos miedo; estuvimos atrapados bajo el hormigón. Nos aplastó, nos dejó sin aire y agua. Nos asfixiamos, estábamos solos, sin nadie, desamparados y angustiados. Nadie escuchó nuestras voces. Fuimos abandonados y, al final, morimos".

Tras la declaración, se guardaron 105 segundos de silencio a las 04:17. Durante este tiempo, las víctimas del terremoto gritaron "¿Alguien me escucha?", un grito que repetían los supervivientes atrapados, y lemas como "No olvidar, no perdonar" se corearon con frecuencia. Luego, los ciudadanos lanzaron sus claveles al río Asi, que atraviesa la ciudad.

Gökhan Zan, un exfutbolista de Hatay que se convirtió en un símbolo de ayuda a las víctimas, también protestó contra los participantes de la ceremonia oficial y gritó a los representantes del gobierno: "Nos dejaron morir durante tres días. No los queremos".

El ministro de Sanidad Koca, quien tuvo que enfrentarse a numerosas protestas durante las conmemoraciones, logró salir de la multitud con dificultad.

Más tarde, Koca hizo una declaración en las redes sociales sobre las protestas: "¿Hay alguien a quien le moleste la conmemoración respetuosa de las vidas perdidas en el terremoto, el recuerdo de sus memorias, la recitación de oraciones en silencio?"

Por su parte, el presidente, Recep Tayyip Erdogan, afirmó en las redes sociales que el dolor por la pérdida sigue siendo tan intenso como hace un año, y que su gobierno actuó de inmediato después del "desastre del siglo". "La unidad del siglo se mostró frente al desastre del siglo", sostuvo Erdogan.

(c) Agencia EFE