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El presidente de Guinea Ecuatorial decretó feriado nacional tras el 4-0 a Costa de Marfil y prometió un premio millonario

Emilio Nsue, el capitán guineano, festeja uno de sus goles contra Costa de Marfil en la Copa de África; el presidente del país decretó feriado para este martes y prometió un bonus de un millón de euros para el equipo; calificó a los jugadores de
Emilio Nsue, el capitán guineano, festeja uno de sus goles contra Costa de Marfil en la Copa de África; el presidente del país decretó feriado para este martes y prometió un bonus de un millón de euros para el equipo; calificó a los jugadores de "héroes nacionales" - Créditos: @ISSOUF SANOGO

Teodoro Obiang Nguema, presidente de Guinea Ecuatorial, decretó feriado nacional para este martes 23 de enero y les prometió a los futbolistas de la selección un bonus de un millón de euros tras el 4-0 ante Costa de Marfil por la Copa de África. El resultado, impensado porque el rival es el organizador del torneo y cuenta con jugadores de jerarquía como Frank Kessié y Seko Fofana, clasificó además a los guineanos a los octavos de final del torneo. El capitán Emilio Nsue (formado en Mallorca, de España), colaboró con dos goles, mientras que Pablo Ganet y Jannick Buyla aportaron una conquista cada uno. Se trató de una de las mayores sorpresas del torneo.

“Aparte de la prima de participación, por el buen partido realizado esta tarde ante Costa de Marfil yo les prometo al Nzalang Nacional (el nombre con el que se conoce al equipo guineano) una prima de un millón de Euros. Son los #HéroesNacionales”, escribió el presidente en su cuenta de X (ex Twitter), y mientras se desataban los festejos en plena ciudad de Malabo, la capital del país centroafricano. El primer mandatario guineano había decretado el feriado una vez consumada la victoria ante los marfileños. E incluso había prometido su viaje a Abidjan en caso de que la selección guineana se clasificara a la final del torneo continental. Va por buen camino.

Pero Obiang no es el único integrante del gobierno guineano fanático del fútbol. Su vicepresidente, Teddy Nguema (hijo de Obiang y conocido por su sobrenombre de “Teodorín”), también acudió a las redes sociales para motivar a los jugadores del equipo nacional. En la antesala del encuentro con los marfileños, decisivo para las aspiraciones guineanas, Nguema había prometido un premio extra de 50 mil euros por cada gol que anotaran sus compatriotas. Hicieron cuatro: deberá pagar 200 mil euros. “Acabo de hablar con nuestros jugadores para animarles a mantener el buen fútbol que han hecho hasta ahora. Para mí, el partido ante Costa de Marfil es como una final; por eso les he deseado suerte y he prometido incentivarles con 50 mil euros por gol marcado a nuestro favor”, prometió Nguema. Tendrá que cumplir.

Teodorín, el vicepresidente, elogió la actuación del equipo nacional con un video: “¡Bravo! De verdad, no tengo palabras para felicitarlos. Han demostrado que son el mejor equipo de África. La victoria ha sido brillante. Una victoria excelente. De verdad, estamos todos muy orgullosos, muy contentos de ver cómo han ganado al país anfitrión, Costa de Marfil, por 4 a 0. ¡Increíble! ¡Bravo!”, cierra Nguema, y aplaude a los jugadores y cuerpo técnico.

El partido entró en los libros de los récords: fue la máxima goleada de la selección guineana en toda su historia. Su capitán, Nsue, juega de lateral derecho en InterCity CF, de la Tercera división española. En su seleccionado, en cambio, es delantero y referente ofensivo. Casi un jugador franquicia gracias a su currículum: jugó en Middlesborough, Birmingham (ambos de Inglaterra), Real Sociedad y Castellón (España) y Apoel y Apollon Limassol (Chipre). A los 34 años, Nsue desafía las reglas: lleva cinco goles en la Copa Africana y es uno de los candidatos al Botín de Oro del torneo. Ante Guinea-Bissau, por caso, convirtió tres tantos y se transformó en el futbolista más longevo en conseguir un hat-trick en este torneo.

El 4-0 ante Costa de Marfil dejó imágenes de hinchas marfileños descorazonados (el gobierno local invirtió una fortuna para acondicionar los estadios y el local está muy cerca de quedar eliminado en la fase de grupos) y un video de algunos simpatizantes locales aplaudiendo a los futbolistas guineanos cuando se retiraban a la zona de vestuarios. Para dimensionar el triunfo de los centroafricanos basta con inspeccionar el ránking FIFA: Costa de Marfil ocupa el puesto 49, mientras que Guinea Ecuatorial está en el lugar 88.

Lo mejor de la sorprendente victoria de Guinea Ecuatorial sobre Costa de Marfil

Sin embargo, también se difundieron imágenes de la bronca de los marfileños más acalorados, quienes se la agarraron con los ómnibus que estaban estacionados en el parking del Estadio Olímpico de Embipé, la casa del seleccionado marfileño. Mientras eso ocurría, Malabo era la otra cara de la moneda, con cientos de hinchas en las calles celebrando un hito. La selección guineana fue motivo de orgullo para los 1,6 millones de guineanos que, en su mayoría (dos tercios, según The World Factbook) viven debajo de la línea de pobreza. Se trata, además, del único país africano independiente en el que la lengua oficial es el español.

“Humildad”, la palabra clave

Pese a las promesas del gobierno y a la repercusión del 4-0 ante los anfitriones, el entrenador guineano mantiene los pies sobre la tierra. “Con nuestra humildad nos esforzamos para dar lo máximo ante los equipos grandes”, dijo Juan Micha tras el partido. Y agregó: “Estamos trabajando para llegar al nivel de los grandes. Queremos creer en nosotros y tratar de ganar todos los partidos”. Y sobre Costa de Marfil, Micha aseguró sentirse “dolido”: “Se trata del país organizador, pero esto es fútbol”.

Si bien los guineanos se aseguraron el primer puesto en su grupo, Micha dijo que el equipo tiene que mirar hacia adelante y no quedarse con el resonante triunfo ante los locales: “ Tenemos que olvidarnos de este partido y planificar el resto del torneo” , aseguró.