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“No podíamos ver si había tripulantes”: el testimonio del piloto privado que vio el kayak en San Bernardo

El piloto privado que se sumó a la búsqueda de los pescadores desaparecidos desde el domingo pasado
El piloto privado que se sumó a la búsqueda de los pescadores desaparecidos desde el domingo pasado - Créditos: @Gentileza

PINAMAR (enviado especial).- Leonardo Russo tiene una aeroescuela de pilotos en Santa Teresita, emprende la profesión desde hace años y esta semana -por iniciativa propia- se sumó a la búsqueda de Ramón Román y Gabriel Raimann, los amigos pescadores que desaparecieron cuando entraron al mar en Cariló el último domingo. Tras tomar conocimiento del caso, Russo despega dos o tres veces por día desde el aeródromo de la ciudad balnearia para ayudar con el barrido de la Costa Atlántica, un operativo que lideran autoridades provinciales y municipales. El martes, el piloto divisó un kayak cerca de la zona de San Bernardo, descubrimiento que podría ser trascendente para el caso. En diálogo con LA NACION, cuenta mayores detalles del avistamiento que mantiene con esperanza a los familiares de Román y Raimann.

El kayak que fue avistado por un piloto privado en la zona de San Bernardo
El kayak que fue avistado por un piloto privado en la zona de San Bernardo

“Durante la pasada de antes de ayer, que comenzó 15.04, nos adentramos unos 1500 metros en el mar, cerca de San Bernardo. Volábamos alto -a una altura de 1000 pies- por cuestiones de seguridad. Y entonces, de un momento a otro, divisamos algo a lo lejos. Nos acercamos lo más que pudimos, a unos 200 pies, y vimos que era un kayak de color naranja”, explica el piloto, y desarrolla: “Mirándolo desde arriba, no podíamos darnos cuenta si estaba tripulado. Observamos también lo que parecía ser un remo amarrillo, que pudimos identificar como los flotadores. Los hijos de Román nos dijeron que el kayak tenía esos flotadores también. Saqué las fotos y se las mandé a ellos y a las autoridades”.

“Mi amigo Martín, que estaba a bordo de la avioneta en el momento del hecho, me dijo que el punto exacto donde encontramos este kayak fue entre San Bernardo y Costa Azul. Y una vez notificamos lo sucedido, nuestro trabajo terminó alli”, se explaya.

Kayakistas desaparecidos
Los hijos y familiares de Ramón Román, esperan novedades afuera de la sede de Prefectura en Pinamar.
Kayakistas desaparecidos Los hijos y familiares de Ramón Román, esperan novedades afuera de la sede de Prefectura en Pinamar. - Créditos: @Marcelo Aguilar

Y completa: “Salimos al otro día (en referencia al miércoles) por otras zonas y no lo volvimos a ver. Hoy teníamos la intención de realizar un nuevo recorrido cerca de San Bernardo, pero el aeródromo está cerrado por mantenimiento. Desde las 8 que no puedo sacar ninguno de los tres aviones que tengo”.

El kayak fue avistado a 50 kilómetros de la costa de San Bernardo. Las coordenadas del punto en el mar -informa su familia- son 36°43′11.0 S; 56°04′43.4″ W. “Los estudios de la Prefectura dicen que [el kayak] podría estar por esa zona o muchísimo más adentro. Nuestros pescadores hicieron los mismos cálculos y dieron con el mismo punto”, asegura Pablo Román, uno de los hijos del constructor de 57 años.

El accionar de Prefectura y un resultado “negativo”

En díalogo con LA NACION, el comisario a cargo del operativo, Marcelo Clementel, alegó que, tras ser notificados por Russo, se llevó a cabo la correspondiente búsqueda para dar con el presunto bote. “PNA (Prefectura Naval Argentina), tras la exploración de aquella área con helicóptero y avión, no encontró ni vio nada”, indicó.

El caso

Ramón Román y Gabriel Raimann salieron a pescar en un kayak con “motorcito” a las aguas de Cariló el domingo pasado y no volvieron. A 96 horas del hecho, la investigación coordinada por autoridades municipales, provinciales y nacionales no ha arrojado resultados más que el establecimiento de un perímetro de búsqueda y el hallazgo de objetos que podrían tener vínculo con los desaparecidos.

El día que se perdieron en el mar -explica José Román- la dupla preparó todo para salir a primera hora de la mañana. “Se metieron temprano con el kayak. Dejaron sus pertenencias en el auto (una Toyota Hilux negra). Dejaron el teléfono, herramientas y documentación. Se metieron y decidieron adentrarse en aguas profundas porque tenían motor en el kayak. Estuvieron un rato y desaparecieron. El mar se había picado mucho ese día”, indica.