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Pobladores de Iztapalapa no beben el agua proveniente de tuberías

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 12 (EL UNIVERSAL).- "Nadie bebe el agua potable que sale de las tuberías de la Ciudad de México, ni en Polanco lo hacen", dice la administradora de la unidad habitacional de la Concordia, en Iztapalapa, que según el listado del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) es una de las nuevas zonas que se incorporaron a las colonias que se abastecen por tandeo (días programados para recibir el suministro) en 2024.

En zonas como El Salado, la unidad Ermita Zaragoza y la misma Concordia se recibe el agua por tandeo, pero esta es sucia, con arena, piedras, en ocasiones turbia, que con el paso de los minutos ese sedimento va bajando hasta posicionarse al fondo de las cubetas.

Entre las personas hay unos que se aferran a creer que es normal por los minerales, y que la gente debe ser agradecida por tener este tipo de agua; otros señalan la verdadera problemática, pues tapa las cañerías, los baños, y sólo sirve para lavar carros, pisos.

En la Ermita Zaragoza, una de las colonias más peligrosas de la capital, Ana -quien prefirió que se le llamara por otro nombre debido a que trabaja en la alcaldía-, subrayó que de los 50 años viviendo en la unidad, 30 han sido con ese tipo de agua que sale de las llaves.

Esta empieza a correr de las 9:00 hasta las 18:00 horas o antes, cuando ya deja de caer agua, describió.

Al interior de su casa se podían observar paquetes con botellas de agua para beber y aseguró que cada día llenan alrededor de cinco garrafones de 20 litros para su consumo y el de su familia y cocinar. "Hasta mañana vuelve a salir el agua, de las 9 a las 6 de la tarde", expresó.

Comentó que han llegado a pedir pipas, pero eso genera conflictos entre los vecinos, pues muchos aseguran que se las manda algún determinado diputado.

El señor Gonzalo Castillo mencionó que deben tener filtro en tinacos para poder usar esa agua para bañarse. "Hay veces que hasta huele a caño", expresó.

Dijo que el agua que reciben no se la dan ni a los perros, pues sería demasiado nociva para su salud.

EL UNIVERSAL ingresó al domicilio y se observó una fila de cubetas con agua que acababan de llenar, y la mayoría de ellas tenían color arena. Incluso, las cubetas que tenían vacías mostraban las marcas que dejaba el líquido.