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Stretford Paddock: más que fútbol, una experiencia única de conexión entre fanáticos

El equipo de producción de Stretford Paddock, un grupo de fanáticos del Manchester United que transmite en vivo su reacción a los partidos de su equipo, durante una filmación reciente en Manchester, Inglaterra, el 25 de noviembre de 2023. (Rory Smith/The New York Times).
El equipo de producción de Stretford Paddock, un grupo de fanáticos del Manchester United que transmite en vivo su reacción a los partidos de su equipo, durante una filmación reciente en Manchester, Inglaterra, el 25 de noviembre de 2023. (Rory Smith/The New York Times).

MANCHESTER, Inglaterra — Con las luces ajustadas y las cámaras grabando, el equipo de producción le hace una señal a Joe Smith. En cinco segundos, estará transmitiendo en vivo para un par de miles de personas. La mente de Smith, sin embargo, está en otra parte. “La pizarra es definitivamente el mejor material para construir un techo”, le murmura a su coanfitrión, Jay Mottershead, cuando la cuenta regresiva llega a tres. “Después de todos estos años, no la han superado”.

Y con esa reflexión, están al aire. Estará así durante las próximas cuatro horas, en esencia ininterrumpidas: una prueba de resistencia de transmisión realizada en un estudio subterráneo, todo de ladrillo expuesto e iluminación industrial, en medio del moderno Northern Quarter de Manchester.

Antes de terminar, habrán tocado temas tan diversos como: la frecuencia ligeramente alarmante con la que Mottershead tiene pesadillas; la popularidad cada vez menor de la crema de limón; y la historia de un hombre que va al gimnasio de Smith exclusivamente para leer ejemplares antiguos de la revista “Cars”.

De vez en cuando, su conversación libre y ligeramente anárquica se verá interrumpida por lo que supuestamente es el propósito de la actividad de la noche: seguir el partido entre el equipo de fútbol al que apoyan, el Manchester United, y el campeón danés, el FC Copenhague.

Después de todo, eso es lo que atraerá a más de 100,000 personas a su transmisión en vivo durante esas cuatro horas. Sin embargo, son las desviaciones, las tangentes y el flujo de conciencia sobre los techos lo que los mantendrá allí.

Comunidad incondicional

El concepto de ver a dos personas reaccionar a un partido de fútbol puede parecer una forma de entretenimiento muy posmoderna, un primo cercano de las transmisiones en directo de videojuegos que proliferan en Twitch y los videos de “unboxing” que, por alguna razón, cautivan a los niños en YouTube.

‌Sin embargo, esto tiene raíces profundas en el fútbol. Después de todo, la idea de hacer que la mayoría de los juegos estén disponibles para verlos por televisión es relativamente reciente. En el Reino Unido, sede de la Liga Premier, muchos partidos siguen bloqueados, con el fin de proteger la asistencia a los estadios.


Al prohibirse la transmisión de esos juegos, las emisoras no han tenido más remedio que encontrar formas creativas de mantener a los espectadores actualizados sobre lo que sucede en los partidos. La mayoría se ha decidido por el formato iniciado por “Soccer Saturday” de Sky, lanzado en la década de 1990, en el que una serie de exjugadores se sientan en un estudio, miran transmisiones de los juegos que solo ellos pueden ver y actualizan a los espectadores sobre momentos clave en tiempo real. (Piensa en el popular canal Red Zone de la NFL, solo que sin ver a nadie jugando al fútbol).

La forma del programa que Mottershead y Smith presentan en Stretford Paddock, el canal para aficionados del Manchester United del que son copropietarios, o sus contrapartes en medios como The Redmen TV (del Liverpool) y We Are Tottenham TV (el nombre lo dice), es esencialmente el mismo. La función, sin embargo, es distinta.

La mayoría de sus espectadores, dijo Mottershead, también están viendo los partidos,
ya sea de manera legal o ilegal. “Le bajan volumen a los comentaristas y en cambio nos escuchan”, dijo. Lo hacen porque quieren un producto mucho más enfocado: la audiencia de Stretford Paddock sólo quiere actualizaciones sobre el Manchester United, por ejemplo, no noticias sobre nadie más que esté jugando al mismo tiempo.

Imperio viral

El sector de la industria del fútbol que está hecha para los aficionados y por los aficionados es necesariamente tribal. En esencia, cada club existe en su propio silo. Los nombres más importantes del universo de contenido del Manchester United serán en gran medida desconocidos para quienes siguen al Liverpool, del mismo modo que los célebres podcasters del Arsenal tendrán poca o ninguna resonancia para los seguidores del Tottenham.

La gran excepción es Mark Goldbridge, el líder de las transmisiones en vivo del fútbol de 44 años y la única estrella real del género que no se limita a una sola fanaticada. No es solo el hecho de que su canal de fanáticos, The United Stand, tenga actualmente 1,77 millones de suscriptores en YouTube. Es que casi cada vez que el Manchester United pierde (o empata, o encaja un gol), es muy probable que llegue a muchos millones más.

Con toda seguridad, algún extracto de las transmisiones de Goldbridge se volverá viral: peroratas que a ratos se tornan viscerales, nada aptas para todo público y vagamente surrealistas. Por ejemplo, gritará que la defensa del Manchester United tiene “la resistencia de un papadam recibiendo el impacto una bola de boliche”, o que el club está empleando accidentalmente a “un equipo de jirafas lentas”.

Es difícil precisar qué tiene Goldbridge que lo ha hecho tan prominente, y además no ofrece pistas: a través de su representación se negó a ser entrevistado para este artículo, con el argumento de que actualmente está explorando oportunidades fuera del “espacio de las transmisiones de reacciones a partidos de fútbol”.

En entrevistas, Goldbridge ha aceptado que hay un elemento de comedia vergonzosa, al estilo de David Brent o Alan Partridge, en la manera en que transmite su mensaje. Peter McPartland, presentador de Toffee TV, un canal dedicado al Everton, estuvo de acuerdo. “Hay una incomodidad en él que lo hace divertido”, dijo.

Sea lo que sea, es innegablemente eficaz. “Ha construido un imperio”, dijo Paul Machin, fundador de The Redmen TV, el canal de fans del Liverpool. El problema no es tanto su éxito, dijeron otros presentadores, sino más bien los imitadores que ha inspirado.

“La gente ve que sus videos se vuelven virales”, dijo Machin, “por lo que ahora hay muchos videos de personas que nunca antes habías visto, reaccionando a partidos del Manchester United y sobreactuando su ira”.

Parasocial

Jay Mottershead de Stretford Paddock, un grupo de fanáticos del Manchester United que transmite en vivo su reacción a los partidos de su equipo, durante una filmación reciente en Manchester, Inglaterra, el 25 de noviembre de 2023. (Rory Smith/The New York Times).
Jay Mottershead de Stretford Paddock, un grupo de fanáticos del Manchester United que transmite en vivo su reacción a los partidos de su equipo, durante una filmación reciente en Manchester, Inglaterra, el 25 de noviembre de 2023. (Rory Smith/The New York Times).

Los creadores de esas transmisiones de reacción a los partidos de la Liga Premier dijeron que todas atraen aproximadamente a la misma audiencia, la cual se distingue sólo por la lealtad tribal: fanáticos por lo general entre 16 y 35 años, aunque con una proporción sustancial que es solo un poco mayor. Una estrecha mayoría vive en el Reino Unido, pero hay numerosos aficionados en Irlanda, Estados Unidos y Australia, así como en cualquier país en el que las estrellas de un equipo determinado consideren su hogar. El Tottenham, por ejemplo, tiene muchos seguidores en Corea del Sur gracias al querido capitán del club, Son Heung-min.

Todos se conectan a las transmisiones, por la misma razón. “La gente quiere sentir esa conexión con sus clubes”, dijo Machin, dondequiera que vivan.

Las transmisiones de reacciones a los partidos crean un tipo diferente de vínculo: una forma de lo que los psicólogos llaman relación parasocial. Los espectadores quieren que se refuercen sus sesgos. Quieren saber cómo reaccionan ante los juegos otros fanáticos con ideas afines. Pero también quieren digresiones, esas divagaciones sobre tejados, pesadillas y la apropiación cultural de algunos peinados.

Después de todo, están viendo las transmisiones desde casa, por todo el mundo, cada uno de ellos encerrado en su propio pequeño silo. Lo que quieren, más que una visión profunda, un análisis experto o incluso una risa barata, es una conexión con personas que están haciendo exactamente lo mismo.
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Mottershead y Smith no intentan ofrecerles comentarios detallados. Están tratando de recrear la sensación, dijo Mottershead, de “ver el partido con tus amigos”.

c.2023 The New York Times Company

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