Anuncios

¿Perros o gatos? este es el animal más inteligente, según la ciencia

CIUDAD DE MÉXICO, enero 27 (EL UNIVERSAL).- El eterno debate sobre la inteligencia entre perros y gatos ha fascinado a amantes de animales y estudiosos durante décadas. La inagotable comparación entre estas dos especies ha llevado a numerosas reflexiones, anécdotas y por supuesto, a un sinfín de preguntas: ¿quién es realmente más inteligente, el leal y obediente perro, o el independiente y astuto gato?

A medida que exploramos las complejidades de la inteligencia animal, nos sumergimos en un análisis que va más allá de simples estereotipos, buscando comprender las diferencias y similitudes que existen entre estos queridos compañeros de vida.

La Universidad Eotvos Loránd de Hungría, llevo a cabo un estudio, publicado en la revista Nature en octubre de 2023, donde buscó proporcionar evidencia científica sólida para abordar la constante comparación entre estas dos queridas mascotas. Los investigadores, encabezados por Atila Salamón, Stefania Uccheddu, Melitta Csepregi, Ádám Miklósi y Marta Gácsi, evaluaron la inteligencia de perros y gatos en una serie de pruebas bajo condiciones controladas y similares. Las conclusiones resultaron sorprendentes y desafiaron las percepciones convencionales.

El estudio destacó que la inteligencia de estas especies está intrínsecamente relacionada con sus necesidades y entornos respectivos. Los perros, moldean su inteligencia de acuerdo con el entorno social y desarrollan habilidades sociocognitivas compatibles con los humanos, dependiendo fuertemente de señas humanas. Por otro lado, los gatos, en su mayoría, se adaptan a ambientes menos controlados y parecen depender menos de la interacción humana.

En términos de pruebas realizadas en laboratorio, los perros mostraron una capacidad de prueba significativamente mejor que los gatos. Sin embargo, cuando se trasladó la evaluación al hogar, los gatos demostraron una sorprendente habilidad para confiar en gestos humanos distantes, siempre que estuvieran motivados para elegir.

Este descubrimiento desafía la noción simplista de quién es más inteligente entre perros y gatos, sugiriendo que cada especie destaca en su propio ámbito. Los perros brillan en ambientes más estructurados y socialmente conectados, mientras que los gatos exhiben astucia y adaptabilidad en situaciones más independientes. Así, la eterna comparación entre estas especies adquiere matices más profundos, reconociendo y apreciando las diversas formas de inteligencia que cada una ofrece.