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Entre palmas y ramos, inicia la Semana Santa

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 25 (EL UNIVERSAL).- A pesar del sol que cayó a plomo, miles de capitalinos y turistas se dieron cita en calles de la alcaldía Iztapalapa para arrancar con el Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa y será la representación 181 del Viacrucis en dicha demarcación y culminará el próximo Viernes Santo.

En las calles adornadas, entre palmas, ramos y cohetones, se vivió un ambiente de hermandad entre los creyentes de la tradición católica.

"Ya es una tradición, pero la gente que nos visita y la que nos ve no debe de olvidar la idea original de recordar esto, que Cristo dio la vida por nosotros", dijo Johana, quien por cuarta ocasión consecutiva participa en la representación de la muerte de Jesucristo.

Desde las 5:00 horas los residentes que participan en la escenificación de la Pasión de Cristo se dieron cita en la casa de los ensayos, donde la gran mayoría se personifican como apóstoles.

Dos horas después, con sus ramos en mano, los discípulos de Cristo se dirigieron a la casa de los mayordomos en el Barrio de San Miguel a recoger la figura de Jesús de Nazaret.

Este año, el nazareno será personificado por Cristopher Gómez Hernández, estudiante de la carrera de derecho, quien ayer comenzó su participación protagónica con el Domingo de Ramos en la iglesia de la Cuevita, que representa la llegada de Jesús a Jerusalén y es recibido con palmas, además, de que es vitoreado como el hijo de Dios.

Él, junto a Michell, quien representa a María Magdalena, recibieron la bendición del padre Julio López, quien pidió a los devotos vivir en paz y con amor.

En el mensaje, volvió a resaltar la convivencia y la preocupación que debe generar la situación actual no sólo de México, sino del mundo, ahora en los tiempos donde ya todo es una selfie.

Cuatro personas fueron las designadas para llevar en sus hombros la efigie que tiene más de 50 años de encabezar la caravana que recorre las calles de los barrios de San Pablo, San Lucas, San Ignacio y San Pedro. Poco después de las 11:00 horas llegaron a la parroquia de San Lucas Evangelista; ahí, tras una misa, el padre bendecirá los ramos.

"Cada que puedo tratamos de venir en familia porque es una tradición muy hermosa, somos católicos de toda la vida y creemos en que así debe seguir, tratamos de inculcarle a nuestros hijos y ahora a nietos no abandonar el camino de Cristo, nuestro señor", dijo doña Natalia, quien desde Tláhuac llegó al Domingo de Ramos.

Al igual que ella, miles de feligreses se dieron cita y soportaron el intenso calor, para ellos era una suerte de "prueba" o ejercicio antes del día que se represente la Pasión de Cristo, "está horrible el calor, venimos medio preparados, pero creo que nos superó, es como una prueba para cuando se haga toda la pasión".

"Para la otra ya sabemos que debemos traer sombrero, bloqueador y mucha agua o suero porque la caminata es fuerte. Pero, bueno, creo que lo que pasamos no es nada si comparamos lo que representa la pasión", dijo la señora María, vecina de Tlalpan que visitó el lugar.

Durante la tarde de ayer en la representación de la también conocida como "entrada de Jesús a Jerusalén" las autoridades de la demarcación reportaron una asistencia de aproximadamente 8 mil personas, con un saldo blanco, según elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, quienes desplegaron un operativo con más de 6 mil agentes policiacos que son apoyados por paramédicos, personal de la alcaldía y de Protección Civil.

Si bien no faltaron los insolados y uno que otro que no tomó las precauciones necesarias, el despliegue policiaco fue coordinado, los asistentes llegaron en su mayoría en transporte público y no saturaban las entradas y salidas de la demarcación, pero como los propios organizadores, empleados de la alcaldía y personas de Protección Civil, señalaron lo de ayer apenas fue un "cáliz" de lo que se espera la próxima semana.