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Los No Alineados se unen contra la guerra en Gaza y piden reformas de organismos globales

Kampala, 20 ene (EFE).- Los líderes del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) condenaron hoy la “agresión militar ilegal israelí” en la Franja de Gaza y exigieron reformas de organizaciones internacionales como la ONU, en la clausura de la XIX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Kampala.

“Condenamos enérgicamente la agresión militar ilegal israelí contra la Franja de Gaza, los ataques indiscriminados contra los civiles y los bienes palestinos, el desplazamiento forzado de la población palestina”, afirmaron en el comunicado final de la reunión en la capital de Uganda.

“Pedimos, además, un alto al fuego humanitario inmediato y duradero”, subrayaron los líderes del MNOAL en la llamada 'Declaración de Kampala'.

Una solución de dos Estados

La guerra en Gaza ha marcado esta cumbre con numerosos llamamientos de unidad para que el grupo exija el fin de las hostilidades y apoye la independencia del Estado de Palestina.

La declaración final de la reunión, que empezó este viernes, se posicionó en ese sentido, pues el MNOAL rechazó “el colonialismo, la ocupación y la dominación del Territorio Palestino”.

“Reiteramos la necesidad de lograr avances sustanciales y urgentes para conseguir el final de la ocupación israelí, incluida la independencia y soberanía del Estado de Palestina, con Jerusalén Este como su capital, para alcanzar una solución de dos Estados”, señaló el documento.

El Movimiento también reafirmó su apoyo a que "el Estado de Palestina sea admitido como Estado miembro de las Naciones Unidas para ocupar el lugar que le corresponde entre la comunidad de naciones".

Igualmente, el secretario general de la ONU, António Guterres, participó en la ceremonia de clausura con un discurso en el que calificó de “inaceptable” la negativa del Gobierno de Israel a admitir la creación de un Estado palestino.

El MNOAL emitió esta declaración después de que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, expresase el pasado jueves a Estados Unidos su oposición a la creación de un Estado palestino tras la guerra de Gaza, una iniciativa que la Casa Blanca propuso para resolver las tensiones de la región.

La guerra entre Israel y Hamás estalló el 7 de octubre tras un ataque de este grupo islamista palestino, que se saldó con 1.200 muertos en territorio israelí y la toma como rehenes de al menos 240 personas.

Desde entonces, la ofensiva militar israelí contra Gaza ha causado más de 24.600 muertes confirmadas entre los palestinos, incluidos miles de niños, según el Ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás.

Se calcula que unas 8.000 personas están sepultadas y muertas bajo escombros de edificios destruidos, en un paisaje de devastación sin precedentes que, según expertos, no se veía prácticamente desde la II Guerra Mundial (1939-1945).

Entre las filas del Ejército israelí también murieron 194 soldados desde el inicio de la invasión terrestre de la Franja, el 27 de octubre, mientras que la crisis humanitaria se va agravando por la escasez de comida, agua potable, suministros básicos o combustible.

Reforma de la ONU para dar más voz al sur global

En la 'Declaración de Kampala', el movimiento pidió también una remodelación integral de organizaciones como la ONU y las instituciones financieras internacionales para representar mejor a los países del sur global.

“Destacamos la importancia de fortalecer el multilateralismo y la reforma integral de la arquitectura de gobernanza global multilateral, incluidas las Naciones Unidas”, afirmaron los líderes.

Los mandatarios, que también demandaron reformas en las instituciones financieras internacionales y los bancos multilaterales de desarrollo, destacaron que esos cambios deben realizarse para que sean más “democráticos, equitativos, representativos y receptivos a las realidades globales actuales y las necesidades y aspiraciones del sur global”.

Asimismo, enfatizaron su interés por acelerar la renovación del Consejo de Seguridad de la ONU, a fin de crear un órgano “más democrático, transparente y representativo”.

La posible reforma del Consejo de Seguridad se discute en la ONU desde hace más de treinta años, pero hasta ahora apenas ha habido avances, con numerosas propuestas rivales sobre la mesa y sin haberse llegado nunca a mantener negociaciones serias al respecto.

El Consejo está compuesto por quince miembros: cinco permanentes con derecho de veto (Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, China y Rusia) y diez no permanentes asignados a los grupos regionales, que van rotando por períodos de dos años.

El MNOAL, una de las organizaciones de Estados más numerosa del planeta, está compuesto por 53 países de África, 39 de Asia, 26 de Latinoamérica y el Caribe y dos de Europa.

La cumbre congregó este viernes en Kampala a 24 jefes de Estado y de Gobierno, sobre todo de África, pero también estuvieron el vicepresidente de Cuba, Salvador Valdés; los ministros de Asuntos Exteriores de Colombia, Álvaro Leyva; Venezuela, Yván Gil; Nicaragua, Denis Moncada; y Bolivia, Celinda Sosa, entre otros.

Pablo Moraga

(c) Agencia EFE