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Novak Djokovic, la subasta de la histórica raqueta con la que ganó su primer Roland Garros y qué pasó con la pieza mágica de Gaudio en 2004

Roland Garros 2016: el momento en el que Djokovic arroja su raqueta al público, que finalmente agarraría Abby Doherty; siete años después, la pieza fue subastada por más de 100.000 dólares
Roland Garros 2016: el momento en el que Djokovic arroja su raqueta al público, que finalmente agarraría Abby Doherty; siete años después, la pieza fue subastada por más de 100.000 dólares - Créditos: @Scpauctions.Com

Novak Djokovic completó su colección de Grand Slams el 5 de junio de 2016. Aquel domingo de fiesta, en París, el serbio conquistó Roland Garros , el único grande que le faltaba (ya ostentaba seis trofeos de Australia, tres de Wimbledon y dos del US Open). Por entonces número 1 del mundo, como hoy, venció al escocés Andy Murray, que era 2°, por 3-6, 6-1, 6-2 y 6-4. Entre los quince mil espectadores del estadio Philippe-Chatrier se encontraba Abby Doherty, una estudiante estadounidense que, rápida de reflejos, atrapó la raqueta que Nole arrojó al público, una pieza de colección .

“Todo el momento fue en cámara lenta. Simplemente la arrojó a la multitud. Tuve un momento de: ‘Dios mío’. Porque la raqueta venía directamente hacia mi posición. Me golpeó la mano y se fue al suelo. Corrí hacia ella, puse el pie en la raqueta y agarré el mango. La agarré muy fuerte. Después del partido corrí hacia el lugar por donde (Djokovic) salió de la cancha. Quería que la firmara, pero no pude llamar su atención”, narró Doherty en el periódico británico Daily Mail.

Novak Djokovic durante Roland Garros 2016
Novak Djokovic durante Roland Garros 2016 - Créditos: @NurPhoto

Pasó el tiempo y, más allá del valor deportivo histórico del objeto, la norteamericana decidió subastar la raqueta. Siete años después de aquella primera consagración de Nole en el Bois de Boulogne, Doherty contó: “Fue una decisión realmente difícil. Tienes esta pieza de recuerdo deportivo realmente genial, pero ha estado guardada en mi armario durante unos seis años”. La mujer puso la raqueta a disposición de la casa de subastas SCP Auctions, de California: el objeto recibió 23 ofertas formales y, en las últimas horas, se terminó vendiendo por..., US$ 107.482, una cifra récord por una raqueta.

Abby Doherty, tras la final de Roland Garros 2016, con la raqueta de Djokovic
Abby Doherty, tras la final de Roland Garros 2016, con la raqueta de Djokovic - Créditos: @ Scpauctions.Com

La raqueta en cuestión, de la marca austriaca Head, fue fotografiada profesionalmente para verificar su autenticidad, acompañada por la entrada de Doherty para la final del Abierto de Francia. Y se concluyó que la misma se utilizó para la victoria de Djokovic en semifinales sobre el austriaco Dominic Thiem y, dos días después, nuevamente en la final del torneo contra Murray.

La raqueta de Djokovic subastada por una casa de California
La raqueta de Djokovic subastada por una casa de California - Créditos: @scpauctions.com

Según los informes, las fotos muestran las manchas naranjas (de polvo de ladrillo) alrededor del marco de 27 pulgadas y en el mango, así como el tamaño y otras características que se alinean con las especificaciones personalizadas de Djokovic. “Novak” está escrito en el interior de la raqueta y tiene un calco con el registro de “SUN 27.0″ que hace referencia a los 27kg de tensión en las cuerdas.

Tras celebrar la victoria frente a Murray derrumbándose en el polvo de ladrillo y antes de lanzar la raqueta al público, el balcánico la utilizó para dibujar un corazón en la superficie naranja, una tradición que unos años antes había implementado el brasileño Gustavo Kuerten.

El primer éxito de Nole en Roland Garros

El mágico viaje de la raqueta de Gaudio

Roland Garros atesora una historia cinematográfica vinculada a otra raqueta de un campeón. El 6 de junio de 2004, Gastón Gaudio logró la Copa de los Mosqueteros tras vencer a Guillermo Coria , en una jornada histórica para el tenis de la Argentina. “¡Qué suerte tiene el que la atajó!”, pensó en voz alta Claudio Crusizio, un fanático del tenis oriundo de Bariloche, al advertir que el Gato había arrojado la raqueta, una Wilson Hyper ProStaff 6.1, no bien reaccionó que era el campeón.

Desde ese momento, comenzó una búsqueda intensa de Crusizio para rastrear quién tenía esa joya. Investigando en Internet, consultando a un periodista francés amigo suyo, lo logró. Alexandre, un joven parisiense estudiante de medicina, aquel domingo se sentó en la butaca B12 del Box Loge. Utilizó unas costosas entradas que le habían regalado a su padre y que éste no utilizó ya que no le atraían los finalistas argentinos. Alexandre fue quien la atrapó. Tiempo después, decidió ponerla a la venta en eBay para pagarse los estudios universitarios.

Gastón Gaudio durante la final de Roland Garros 2004 contra Guillermo Coria
Gastón Gaudio durante la final de Roland Garros 2004 contra Guillermo Coria

El francés, en la web, puso un piso de 10.000 euros, una cifra que era inalcanzable para Crusizio. Como el parisiense nunca la logró comercializar al precio inicial, retomó las “negociaciones” con Claudio, un fanático de Gaudio. “Estuvimos un año para ponernos de acuerdo. Mientras tanto, yo averiguaba si era la raqueta original. Me bajé todas las fotos que pude de aquella final en la que se viera la raqueta”, le contó Crusizio, en 2014, a LA NACION. Puntilloso, pudo confirmar que se trataba de la original.

“Una vez que arreglamos el precio (Claudio siempre mantuvo la cifra en reserva, pero afirmó que fue menos que la tarifa inicial), tenía que encontrar otro medio de envío que no fuera por correo. Un amigo mío viajaba a París, entonces le di el dinero y una valijita. Él y mi amigo periodista francés iban a hacer el intercambio. Pero cuando bajó en el hotel se dio cuenta de que unos gitanos lo habían robado. Pero eso no impidió la venta; mi amigo puso la plata de su bolsillo y me trajo la raqueta histórica. Tiempo después, Alexandre me contó que cuando atajó la raqueta lo tironearon de todos lados y que la tomó como si fuera un salvavidas en medio del océano. Pensó que era una buena chance económica desprenderse de ella. Nunca lo conocí, pero me da la sensación de que se arrepintió de venderla. No quiero que me contactes más, fue otra etapa de mi vida, me respondió por mail, cortante”, describió Crusizio, que sigue viviendo en Bariloche y donde administra un restaurante en Punto Panorámico.

Claudio Crusizio, en Bariloche, con la raqueta que Gaudio ganó Roland Garros en 2004
Claudio Crusizio, en Bariloche, con la raqueta que Gaudio ganó Roland Garros en 2004 - Créditos: @Gentileza C. Crusizio

Casi veinte años después de la final Gaudio-Coria, Claudio no pretende subastar la raqueta. Tiene un sueño que aún no pudo cumplir: que la famosa raqueta algún día esté en el museo de Roland Garros. Más allá de algunas conversaciones que ya tuvo, no logró la “habilitación” de la Federación Francesa de Tenis y anhela que la Embajada Argentina en Francia interceda y lo ayuden con el sueño.