Anuncios

Novak Djokovic y Nick Kyrgios, de aquella relación tensa a un encuentro con risas en el Australian Open

Novak Djokovic fue entrevistado por Nick Kyrgios en el court central del Melbourne Park
Novak Djokovic fue entrevistado por Nick Kyrgios en el court central del Melbourne Park - Créditos: @Asanka Brendon Ratnayake

Nick Kyrgios tiene 28 años, fue número 13 del mundo y ganó siete títulos, aunque su mayor logro haya sido llegar a la final de Wimbledon 2022, su mejor año en el circuito. Hoy, entre lesiones y falta de motivación, está al margen de las canchas, fuera de la clasificación del tour; no está retirado pero sí vale la condición de jugador “inactivo”. Mientras se juega el Australian Open, Kyrgios aceptó de buena gana sumarse a la transmisión oficial del Grand Slam que se juega en su país en la función de comentarista.

Y como parte de esa tarea, el martes le tocó entrevistar a Novak Djokovic, después del partidazo que el serbio le ganó al estadounidense Taylor Fritz por los cuartos de final. Un triunfo que depositó al número 1 del mundo por undécima vez en las semifinales de un torneo que conquistó en diez ocasiones, y que lo tiene una vez más como amplio favorito. Y en pocos minutos, Kyrgios y Djokovic realizaron una entrevista muy divertida.

El abrazo entre Nick Kyrgios y Novak Djokovic después de la entrevista en el court central del Australian Open
El abrazo entre Nick Kyrgios y Novak Djokovic después de la entrevista en el court central del Australian Open - Créditos: @Daniel Pockett

Antes, vale recordar que el líder del circuito y el australiano, de estilo irreverente, habían tenido varios cruces tensos. ¿Cuál fue el origen del encono entre ambos? La primera piedra la arrojó Kyrgios en 2019. En un podcast criticó severamente el “estilo Djokovic”. Cuestionó las actitudes del serbio. “Siento que tiene una necesidad enfermiza de caer bien. Quiere ser como Federer. Se está volviendo vergonzoso”. Y no sólo eso: lo tildó de hipócrita: “Nunca dice lo que realmente piensa, sólo lo que cree que es el discurso que están esperando quienes lo escuchan”.

Kyrgios se obsesionó con Djokovic. Hasta le criticó su saludo al final de cada partido, cuando de manera simbólica comparte su corazón y buenas ondas con los aficionados, en un rito en el que abarca a las cuatro tribunas de un estadio. “Es realmente vergonzoso. Cada vez que hace eso, me mata. Sinceramente, la próxima vez que juguemos, si gano, lo haré delante de él. Será divertido”, desafió aquella vez, provocativamente.

Todo bien: un saludo entre Kyrgios y Djokovic durante una exhibición en Melbourne el año pasado
Todo bien: un saludo entre Kyrgios y Djokovic durante una exhibición en Melbourne el año pasado

La historia continuó en tiempos de Covid. En 2020, con el circuito paralizado y el mundo angustiado por los contagios y la carencia de vacunas, Djokovic organizó el Adria Tour, con tribunas repletas y sin barbijos. La final debió ser cancelada porque varios jugadores (incluido Nole) habían contraido coronavirus, a la vez que se viralizó un vide de una fiesta como si fuera una época normal. Kyrgios reaccionó en las redes sociales. “Djokovic, (Alexander) Zverev y (Dominic) Thiem piensan que es un chiste, ellos de fiesta en una pandemia global, mientras mueren personas queridas y familiares. Mis oraciones para todos los jugadores infectados. Ya no vale mencionar mis acciones como irresponsables o estúpidas. Esto va más allá de todo”.

Y la remató en una entrevista con el Herald Sun, en enero de 2021. “Nunca perdí con él (Djokovic). Le gané las dos veces. Dicen que compite con Federer y Nadal para ver quién gana más títulos de Grand Slam. Estamos hablando de un tipo que una vez abandonó el Open de Australia por el calor. No importa cuántos Grand Slams gane, para mí nunca será el más grande”, disparó.

La charla entre Djokovic y Kyrgios

Ante la sucesión de ataques, Djokovic optó por diplomacia. Cero conflicto. Nada de cruces verbales. Nunca entró en el juego dialéctico de Kyrgios. Sólo se limitó a responder: “No respeto a Kyrgios fuera de la cancha”. Pasó el tiempo y la tempestad fue aflojando. En enero de 2022, en pleno escándalo en Australia, cuando Djokovic fue detenido por vacunarse contra el Covid (luego sería deportado y se perdería de jugar el Open australiano), Kyrgios salió insospechadamente al rescate del serbio. “Dicen que Djokovic es una amenaza a nuestras fronteras. No lo es. Ahora mismo, es visto como si fuera un arma de destrucción masiva. Él está aquí para jugar al tenis, no molesta a nadie. El maltrato de la gente de Melbourne en este tiempo ha sido atroz”, disparó el jugador nacido en Camberra.

Djokovic se contactó con Kyrgios a través de Instagram. Lo contó el australiano, luego de que su “enemigo íntimo” había sido deportado. “Novak me ha contactado por Instagram y me ha dicho ‘Gracias por defenderme’. Ni yo mismo esperaba salir ante los medios para defenderle. Como persona, se siente bastante aislado por todo esto. Es una situación peligrosa en la que está, cuando ves que el mundo está en tu contra, cuando sientes que no puedes hacer nada”.

Meses después, volvieron a cruzarse en el Aorangi Park, en las canchas de entrenamiento de Wimbledon. Ya sin redes sociales de por medio, Djokovic le agradeció en persona a Kyrgios por aquella actitud. “Te tomó cinco años decir algo bueno sobre mí”, dijo el serbio con un toque de ironía. “Pero te defendí cuando importaba”, le respondió el australiano. “Es verdad. Lo hiciste y te lo agradezco”, convalidó Nole. Se enfrentarían después, en aquella final que puso fin al sueño de Kyrgios y le daría a Djokovic un nuevo título en el All England. Kyrgios reconoció que entre ambos había una suerte de “bromance”. Y fue más allá: “Creo que todo el mundo sabe que a veces no nos gustábamos y eso era bueno para el tenis. Fue interesante para la prensa, los espectadores. Ahora incluso intercambiamos mensajes en Instagram. Es muy extraño”.

Aquí, con sonrisas, pero como rivales: Djokovic y Kyrgios, antes de la final de Wimbledon 2022, en la que ganó el serbio
Aquí, con sonrisas, pero como rivales: Djokovic y Kyrgios, antes de la final de Wimbledon 2022, en la que ganó el serbio - Créditos: @Alastair Grant

Ya en 2024, la buena onda continúa. El martes, luego de un punto de gran calidad en el tie-break del primer set, con un extenso intercambio de golpes que terminó de manera favorable, Djokovic pidió aplausos al público en el Rod Laver Arena. Sonriente, antes de empezar el punto siguiente miró hacia una de las cabinas de transmisión que están en la parte baja de la cabecera, casi a la altura de las piernas de los jugadores. Reconoció a través del vidrio a Kyrgios, lo señaló, rió y le arrojó un beso, ante la carcajada del ahora devenido comentarista.

Y hubo más, claro. Después del partido, Kyrgios acudió al encuentro del serbio en medio de la cancha. Djokovic empezó hablando del rigor del duelo con Fritz. “Sufrí mucho durante los dos primeros sets, me asfixiaba desde el fondo de la pista, me pisaba los talones en cada peloteo, hacía mucho calor. La mayoría de los intercambios miraba hacia atrás, Taylor jugó un gran partido, un tenis excelente. Físicamente fue muy duro, emocionalmente también”, contó el serbio. Pero el ambiente se relajó pronto.

Kyrgios ensaya una pregunta a DJokovic en la noche del Melbourne Park
Kyrgios ensaya una pregunta a DJokovic en la noche del Melbourne Park - Créditos: @Daniel Pockett

“Nunca pensé que iba a estar en esta función” (como entrevistador), contó Kyrgios. Djokovic tomó el micrófono y le dijo: ”Se te ve bien en la cabina, pero mejor cuando estás en la cancha”. Y se dirigió al público: “¿Lo extrañamos a Nick, no? Muéstrenle su afecto”, y pidió aplausos para el exnúmero 13 del circuito.

En un momento, Kyrgios le preguntó: “Hay un árbol al que sueles acudir de manera secreta en el Jardín Botánico. ¿Puedes mostrarme cuál es?”. Djokovic ensayó un gesto de fingida seriedad y respondió: “Te voy a explicar. Es un gran secreto, no se lo podés contar a nadie. Cuando llegás a ese árbol, tenés que sacarte los zapatos, treparte a la rama más alta y, cuando estás ahí, hay que colgarse boca abajo durante 33 minutos y 3 segundos. Una vez que hagas eso, vas a ganar un Grand Slam”, ante las risas de los miles de espectadores en el court central. Kyrgios rió y abrazó a Djokovic, aquel “enemigo íntimo” que ahora se convirtió en alguien mucho más cercano. El “bromance” continúa en Melbourne, mientras el número 1 del mundo se abre paso hacia una nueva conquista.