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Todo el mundo ama a Young Miko

Todo el mundo ama a Young Miko

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Traducción de E.R. Pulgar

Young Miko me está llevando a Piñones, un hotspot en el noreste de Puerto Rico conocido por su hipnotizante vista al mar y su larga historia como un bastión de cultura afro-caribeña. “Sabía que te tenía que traer pa’ ‘ca”, me dice. Tiene razón: una puertorriqueña de la diáspora siempre anhela regresar a su hogar y pasar un día manejando por una costa paradisíaca, parando a comprar comida y un traguito, mientras se disfruta del aire salado.

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Miko entiende bien este sentimiento. Apenas empezó febrero, y la wunderkind urbana de 26 años está regresando de viajar un mes a Los Ángeles, Miami y Nueva York mientras termina su primer disco. Ha pasado gran parte del año pasado lejos de casa, viajando por España y Latinoamérica en su gira mundial Trap Kitty. En el entremedio, actuó en los shows más grandes de su carrera: siete noches como telonera de Karol G en estadios desde Los Ángeles hasta Nueva Jersey. Miko todavía se refiere a Puerto Rico como su hogar, pero se está familiarizado con una realidad a la que varias generaciones de puertorriqueños se han tenido que enfrentar: tienes que irte para realizar tus sueños, o simplemente encontrar trabajo. “Ahora entiendo por qué los boricuas que viven afuera a veces son hasta más patrióticos”, me dice mientras nos acercamos a Piñones.

Los últimos tres años han catapultado a Young Miko de una tatuadora con 10,000 seguidores en Instagram a un fenómeno global de la música latina con 31 millones de escuchas mensuales en Spotify. Fue una de las pocas mujeres en colaborar en algunos de los discos más importantes de 2023 — entre ellos Nadie Sabe Lo Que Va a Pasar Mañana de Bad Bunny y Data de Tainy — prestando su voz áspera y a la vez delicada y sus ingeniosos versos en spanglish a los dos proyectos. El verano pasado apareció por primera vez en el Billboard Hot 100 gracias a un dueto con Feid. Todo llega inmediatamente después de su EP del 2022 Trap Kitty, el proyecto que la posicionó como uno de los talentos más emocionantes de la música urbana. “A veces me siento como que el carro va bien rápido y estoy como que holding on for dear life”, dice Miko en Spanglish.

No pensarías eso al verla manejar habilidosamente por Piñones en una SUV azul, agregándole al momento un espíritu aventurero típico de esta área. Antes de empezar a manejar, le pidió a su amiga Kaly — quien está en el asiento de atrás con Sofía, la publicista de Miko — que pusiera una playlist que la artista ha estado compilando desde hace tiempo. Está llena de éxitos en español de los 2000, como “Duele el amor” de Alek Syntek y Ana Torroja y “El sol no regresa” de La Quinta Estación. Es el tipo de música que las dos crecimos escuchando en la radio puertorriqueña, la cual, según Miko, ya no sé hace de la misma manera. “No sé lo que le metían a las canciones en ese entonces”, dice.

Miko no está segura por qué esta música la está energizando recientemente, pero confiesa que un buen heartbreak ficcional siempre es necesario. La estructura de estas baladas todavía la influencia: se inspiró de esos versos cortos y coros repetitivos para su éxito “Riri”.

La onda de su música hasta ahora ha sido más de aventuras de una noche que de romance eterno. Pero cuando le pregunto si las baladas podrían ser su enfoque en algún momento, ella se ríe: “¡Quizá!” Siendo justos, algunas de sus inspiraciones más importantes redefinieron el concepto de la balada arrebatada: Ricky Martin, Kany García, Miguel Bosé, Shakira y Julieta Venegas están todos en esa lista. Aunque no ha conocido a muchos de sus ídolos, recién se enteró que Shakira es su fan.

Moverse entre leyendas de la música es una de las nuevas realidades que hace que Miko se sienta en una película producida por ella misma. Desde el dúo bombástico Jowell y Randy al productor pionero Tainy, es difícil pensar en alguien en la música urbana que no haya aplaudido su habilidad por crear letras ocurrentes y versos seductores. Ha colaborado con otros talentos emergentes, como Villano Antillano, Tokischa, y Nicki Nicole, y también con eminencias como Arcángel, Yandel y Wisin. Todavía tiene una colaboradora en su lista de deseos: Doja Cat. “Soy súper fan de ella desde hace forever, cuando estaba sacando cosas como en el 2015”, ella dice.

Miko es una de las pocas mujeres cuir cambiando el género urbano desde adentro, transformando su sonido y letras para canalizar una realidad más libre e inclusiva para artistas y fans. Es un logro que Miko dice que ha podido obtener gracias a otrxs artistxs cuir antes que ella, como Martin y García, cuyas historias cuir fueron convertidas en gran forraje para los tabloides. “Son leyendas por hacer lo que hicieron”, ella dice.

Las letras de las canciones de Miko están llenas de innuendos sexuales dirigidos hacia mujeres, algo sobre lo que nunca tuvo ninguna duda al empezar su carrera. Su seguridad en sí misma como una mujer cuir tiene mucho que ver con la aceptación de sus padres, cosa que influencia la forma en la que ve el mundo. “Nací en la época correcta”, ella dice. “Todavía falta mucho por mejorar, obviamente, pero I think it’s only going forward. What a time to be alive”.

Quizá sea por la valentía de Miko que sus fans se han sentido libres de crear su propia identidad. Todo empezó cuando un fan posteó en X (previamente Twitter) que se sentía como una “mikosexual”. “Lo cogieron [mis fans] y dijeron ’somos’”, dice Miko. “Tengo los mejores fans del mundo”.

A comienzos de febrero, cuando nos reunimos, la altamente esperada colaboración de Miko con el productor argentino Bizarrap acababa de sobrepasar 50 millones de vistas en YouTube. Ella manifestó esta canción por primera vez en 2022 con su éxito “Bi”, en la que se imaginaba coqueteando con “una baby de Argentina que [le] pregunta/cuándo sale sesión con el Biza”. Acompañada de un beat híbrido de rap con electrónica, Miko alardea sobre los frutos de sus laburos, corriendo jet skis en Mallorca, España y volando en primera clase a Madrid.

Recientemente, ha estado pasando tiempo con algunas de las estrellas más grandes del planeta. En 2023, se encontró con Bad Bunny en Los Ángeles, donde grabaron “Fina” para el último disco de la súper estrella puertorriqueña. Miko recuerda enamorarse de la canción desde el momento que Bad Bunny se la enseñó: “Oí ese sample de Tego y me volví loca”, dice, refiriéndose al pedacito de la canción de Tego Calderón “Pa’ Que Retozen” espolvoreado a través de la canción.

El tiempo que Miko pasó en la gira de Karol G fue otro momento de ensueño. No solo fue la telonera, sino también se unió a la ganadora colombiana del GRAMMY para cantar su colaboración “Dispo” del último álbum de Karol. En un show, Miko le agarró la mano a Karol para perrear en el escenario, lo que causó que la colombiana gritara al micrófono: “¡Ahora soy yo la que se pone nerviosa!” “Fue una experiencia demasiado divertida”, dice Miko refiriéndose a la gira. “Ella es cautivadora”.

Aunque las dos interactuaron por primera vez en un festival en Los Ángeles en enero del 2023, y compartieron el escenario en Puerto Rico durante el concierto de Karol G esa primavera, empezaron a acercarse después, por FaceTime. Miko dijo que ignoró el primer mensaje de texto que Karol G le mandó porque estaba firmado “Carolina”. Luego, a Miko le dio curiosidad y le mandó una solicitud de FaceTime, preguntándose si realmente sería Karol G quien estaría del otro lado de la llamada. “Estaba oscuro en su cuarto, pero podías oír por su voz que era ella”, dice Miko, imitando su acento famoso de Medellín. Durante la gira, Karol tomó a Miko bajo su ala, invitándola a participar en ensayos y pruebas de sonido. “La pasantía con Karol G fue real”, bromea Miko. La artista colombiana le dio a Miko otro hito para su currículum: el papel del interés romántico de ella en el video de su nueva colaboración con Tïesto, “Contigo”.

Ahora, todo esto es parte de su cotidianidad, pero Miko no lo toma por regalado. “Ver estas personas y decir ‘Son súper estrellas, son brillantes,’ y de repente, son mis amigxs y estamos creando juntxs… esto se siente como otra vida”.

ANTES DE QUE DOMINARA el género bajo el nombre de Young Miko, fue María Victoria Ramírez de Arellano, conocida entre amigos y familiares como Vicky, quien soñó con ser una artista. La única hija en su familia, Miko recuerda su niñez como algo “muy sencillo”. Creció en el pueblo de Añasco, en el noroeste de la isla, asistiendo a la escuela en Mayagüez y jugando fútbol y otros deportes por el oeste de la isla.

Los padres de Miko eran estrictos en casa, pero siempre dejaron espacio para consentir a sus tres hijos. Miko se acuerda de un día en la escuela que la llamaron a ella y a su hermano menor a la oficina administrativa, donde encontró a su madre firmando un pase de salida, aludiendo a problemas. “Móntate en el carro, que tu papá está esperando”, Miko recuerda que le dijo su mamá. Después, cuando todos estaban montados, sus padres se miraron con una sonrisa traviesa: “¡Vamos a la playa! El día está hermoso”. “Ellos tenían esta mentalidad de que sabían que nos íbamos de la casa algún día, así que vamos a aprovecharlos”, ella dice.

Hoy en día, sus dos hermanos se dedican a la medicina, mientras ella es una artista trotamundos — una realidad que fue parte de su dinámica familiar desde siempre: “Ellos siempre tenían buenas notas en la escuela, y yo estaba scraping by”, dice. Sin embargo, siempre han sido de sus más grandes apoyos. Cuando Miko empezó a jugar con la idea de meterse en el mundo de la música, fue uno de sus hermanos quien convenció a su mamá que confiara en el plan de Miko. “Ha sido excelente en todo lo que ha hecho”, Miko recuerda que le dijo su hermano.

Los sueños artísticos de Miko corren profundos. Cómo adolescente, le encantaba escribir poesía en la escuela, y después estudió dibujo en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. No pasó mucho tiempo ahí: cortes de presupuesto forzaron a su departamento a reducir créditos para su programa, lo que causó su traslado a la Universidad Interamericana en San Germán, un pueblo en el sudoeste.

El mismo año que se cambió de universidad, en 2017, el Huracán María le pegó a Puerto Rico, dejando apagones a través de todo el archipiélago que duraron meses. A comienzos de 2020, la costa sudoeste sufrió terremotos que duraron semanas y forzaron escuelas a cerrar temporalmente. Unos meses después, vino la pandemia. Miko se sintió nadando contra la corriente, una realidad compartida por muchos jóvenes boricuas tratando de manejar la vida adulta en una colonia.

Nací en la época correcta. Todavía falta mucho por mejorar, obviamente, pero I think it’s only going forward. What a time to be alive.

Aunque Miko frecuentemente se daba por vencida, su madre la convenció de seguir en la universidad por lo menos hasta que le dieran su diploma. En ese entonces, la carrera de Miko como tatuadora estaba despegando, generándo dinero para pagar tiempo en el estudio. “Me dije a mí misma que cuando llegaba a 10,000 en Instagram que podía lanzarme a una carrera de música”, me dice, enseñándome su perfil en el teléfono. Su última publicación es de julio de 2021. Ese mes sacó su canción debut “105 Freestyle” — el comienzo de varios éxitos virales incluyendo “Puerto Rican Mami” y “Vendetta”, la colaboración con Villano Antillano, que la convirtieron en una de las artistas más escuchadas en la escena musical de Puerto Rico.

MIENTRAS MANEJAMOS por Piñones, Miko dice que quiere agua de coco fresca. Sofía y Kaly rápidamente encuentran un puesto pequeño en la carretera y van por una. Justo antes de que regresen al carro, pasan dos vehículos de todo terreno escuchando una canción de Miko a todo volumen. “Es la primera vez que eso me pasa”, dice.

Después, toca comer unas empanadillas, la grasosa delicia callejera que se puede llenar de cualquier cosa bajo el sol culinario. (Miko las prefiere con mero o chapín.) Está tratando de tener uno de esos días que regresa a su niñez en la playa, me dice, aunque sea más difícil llegar a la playa. “De que puedo, puedo, pero sería un meet-and-greet”, dice. Me recuerda a las letras que abren “Bi”, donde ella rapea: “[Por] culpa ’e la fama no puedo salir” — y eso fue hace dos años, antes de arrasar con casi 7 millones de seguidores en Instagram.

Cuando finalmente encontramos un puesto en Condado, un vecindario turístico al oeste de Piñones, ella se reconforta mirando las olas en la esquina de un restaurante en la playa en lugar de la orilla. “Soy una persona bien independiente”, me dice. “A veces me da un poco de pereza tener que llamar a Kaly y decirle ‘Tengo que echar gasolina en la guagua.’ Si yo me tiro sola a hacer algo, puede pasar algo. Dumb shit like that es lo que extraño”.

Miko recién empezó terapia para procesar la avalancha de cambios en su vida — como tocar en frente a multitudes y seguir un itinerario demandante. Ha estado meditando y practicando ejercicios de respiración para tranquilizar su mente. También viaja con un equipo que incluye a sus amigxs más confiadxs: Kaly, a quien conoció en la universidad; su manager Mariana, quien dejó su trabajo para ayudar a Miko a realizar sus sueños artísticos; y su fotógrafo Joshua, quien también ha vivido con ella por años. “El hecho de que estoy rodeada de ellos me ayuda a que la cosa sea llevadera”, dice Miko. Jugar Mario Kart de gira también ayuda. Cuando le pregunto su combinación ganadora en el juego de Nintendo, se pone seria: “OK, voy a compartir unos códigos. Es Inkling Girl, la de pelo rosado, montada en una motocicleta”.

La vida en el foco público quizá le quitó algunas de sus libertades, pero también le ha ganado lujos que atesora. Recientemente, voló a sus dos padres en primera clase para estar en sus conciertos de cierre de gira en Argentina, y planificó unas vacaciones de una semana para ellos en Buenos Aires, lo cual Miko describe como su logro más grande de 2023. Mientras que está feliz de intercambiar los días en la playa por viajes en bote por la costa de Puerto Rico: “No es que me bajo aquí en Piñones, pero voy pa’ Palomino y me acuesto en la arena”, dice, nombrando una isla pequeña en el noreste que es un típico viaje de un día para los que toman bote. “Siempre hay una manera de encontrar tus cheats y tus loopholes”.

Después, nos sentamos a comer en el restaurante Yoko en San Juan, un salón de comida japonesa con una clientela famosa. Miko se toma su tiempo con el menú, una lista amplia de platos de fusión boricua-japonesa que incluye pegaítos, un bloque de arroz blanco frito cubierto con aguacate y atún que es uno de sus favoritos.

Miko sueña con visitar Japón, y frecuentemente habla del país con Tainy, que ha pasado tiempo ahí. Su amor por el anime, en parte por ser expuesta al género por su hermano major, está entrelazado a través de su obra. Recuerda intimar con sus hermanos gracias a la serie Avatar: la leyenda de Aang: “Soy quien soy hoy en día porque me crié con ese show”, ella dice. En “Puerto Rican Mami”, ella se refiere a Asami Sato, un personaje de la serie de la secuela de Avatar, La leyenda de Korra, como una “bad bitch”. El año pasado, Miko incorporó visuales de cerezos a su show para simular un frondoso jardín japonés. Ahorita lleva el pelo rubio-platinado, una referencia a Killua Zoldyck, un personaje de Hunter x Hunter. “El anime es un mundo, y me hace a mí crear un mundo dentro de mi proyecto”, dice. Trap Kitty guía a sus fans en un viaje con Riri, una bailarina de pole que trabaja en un club de striptease en Puerto Rico, inspirada por una de las amigas de Miko del mismo nombre. A través del disco, Riri se puede oír chismeando backstage con sus colegas, compartiendo cigarrillos mientras cuentan anécdotas de la primera vez que tuvieron sexo y después montándose al escenario.

Unas semanas después de nuestro encuentro, Miko sorprenderá a los fans con la noticia de que su debut, att., saldrá el 5 de abril. Durante nuestra entrevista fue cuidadosa en compartir muchos detalles conmigo, pero sí me dice lo que más le emociona sobre el proyecto: “Abrí mi corazón como nunca”.

Mientras nuestra conversación llega a su fin, el equipo de Miko empieza a hablar sobre la agenda de los próximos días. Aunque ella está planificando visitar a sus padres en Añasco hoy — un viaje de mínimo dos horas en carro — parece que será una visita corta. Después, regresa a ensayar para su primer set de Coachella, algo que ha estado en su lista de deseos por años. Pero nunca pensó que pasaría tan rápido. Tampoco esperaba que su nombre estaría resaltado tan alto en la cartelera — una línea bajo Lana Del Rey — en su primera ronda en el festival, un logro que comparte con otros artistas de la música urbana como Karol G, Bad Bunny y J Balvin.

Pero antes de que avance aún más su carrera, Miko está feliz pasando tiempo en casa, donde conserva un poco de su vida pasada. Todavía comparte el mismo compañero de piso y apartamento desde que se mudó a “la metro”, como llama ella al área de San Juan. Los vecinos que la vieron transformarse de “Vicky” a un fenómeno global todavía le piden ayuda para bajar la compra del carro.

Puerto Rico en general se siente un refugio seguro de la locura de fama. Los puertorriqueños “no son muy starstruck”, dice. “Puerto Rico is a celebrity island”. Es verdad: ¿en qué otro lugar puedes encontrarte a Bad Bunny disfrazado en el festival anual de las Fiestas de la Calle San Sebastián? “Me siento muy cómoda aquí”, agrega. Si un día se va de Puerto Rico, Nueva York — un lugar que ha servido como un punto de aterrizaje para generaciones de boricuas en la diáspora — está en su lista.

Miko se toma un Old-Fashioned mientras bromea con Kaly y Mariana. Está sentada en el ojo del huracán, un breve momento de paz antes de regresar al ajetreo del estrellato. Pero cuando le pregunto cómo ve su futuro, se parece más a este momento efímero que el ajetreo que constantemente persigue. Dice que quiere mantener a gente como Mariana, Joshua, y Kaly a su lado; continuar regresando a Puerto Rico para estar con sus padres; y poder sentarse a tomar un traguito en paz.

“Cada vez me gusta más la mujer en que me voy convirtiendo”, dice. “I think that’s the greatest achievement in life“.

Créditos de Producción

Dirección de fotografía por EMMA REEVES. Estilismo de STORM PABLO. Peinado de PABLO MACÍAS. Maquillaje de JONUEL NADER LÓPEZ. Camarógrafo y editor de BTS: MAC SCHOOP. Diseñador VFX: MIGUEL FERNANDES. Retoque por ARGEL ROJO. Jefe de producción MIA BELLA CHAVEZ. Dirección de iluminación por ASH ALEXANDER. Asistencia fotográfica MARIA ROMERO. Técnico digital: JAMES ARMAS. Asistencia de estilismo de KASEY TOVAR. Estudio: DUST STUDIOS.

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