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El “monstruo de Amstetten”: podrían liberar a Josef Fritzl, condenado por secuestrar y violar a su hija durante 24 años

El austriaco Josef Fritzl está en prisión desde 2009
El austriaco Josef Fritzl está en prisión desde 2009 - Créditos: @POLICE NIEDEROESTERREICH HO

VIENA.- Un hombre austriaco que mantuvo cautiva a su hija durante 24 años y con quien tuvo siete hijos podría obtener la libertad condicional y ser trasladado a un hogar de ancianos, como solicitó su abogada.

Josef Fritzl, de 88 años, fue condenado en 2009 a cadena perpetua en la unidad especial. Fue condenado por incesto, violación, coacción, detención ilegal, esclavitud y por el homicidio por negligencia de uno de sus hijos pequeños.

Se está evaluando un dictamen pericial sobre el estado médico de Fritzl para ver si puede ser trasladado a un centro de detención ordinario, dijo un vocero del tribunal regional de Krems.

Su abogada, Astrid Wagner, dijo que el informe psiquiátrico dictaminó que Fritzl ya no suponía una amenaza para la sociedad. Y si bien el tribunal podría decidir su traslado a una prisión normal, Wagner dijo que Fritzl, que padece demencia, debería poder pasar los días que le quedan en una residencia, por lo que solicitó la libertad condicional.

Josef Fritzl mantuvo cautiva a su hija por 24 años (Foto archivo)
Josef Fritzl mantuvo cautiva a su hija por 24 años (Foto archivo)

El caso salió a la luz en 2008, cuando Elisabeth logró comunicar a la policía que él la mantenía cautiva. Entonces, con 42 años, dijo que llevaba 24 años recluida en la clandestinidad y que, antes de eso, había abusado de ella desde que tenía 11 años.

Fritzl la atrajo al sótano, construido al estilo de los búnkeres de la Guerra Fría que a veces se encuentran en las casas austriacas, cuando ella tenía 18 años. Dijo a su mujer y a conocidos de la familia que se había escapado para unirse a una secta.

Pedido de auxilio

Sus crímenes salieron a la luz por primera vez cuando un hijo de Elisabeth se enfermó gravemente y él lo llevó al hospital, donde las autoridades hicieron un llamamiento a la madre para que se presentara. Él la liberó para que se presentara ante ellos y ella consiguió comunicarles su situación.

Tres de los siete hijos que tuvo con Elisabeth vivieron con ella hasta que fueron liberados en 2008. Fritzl y su esposa acogieron a los otros tres hijos supervivientes, después de que Fritzl afirmó que eran hijos que Elisabeth había abandonado para unirse a la secta. Quemó los restos del séptimo hijo, que murió poco después de nacer, en el horno de la casa.

Josef Fritzl, o también llamado el
Josef Fritzl, o también llamado el "monstruo de Amstetten", es fotografiado en una de sus últimas vacaciones

La fiscalía de Saint Pölten, un pueblo ubicado al oeste de Viena, lo declaró de forma unánime culpable por la muerte de ese hijo. Además, fue declarado culpable de todos los demás cargos, incluido el de esclavitud. Fritzl fue hallado culpable del asesinato del bebé, el cargo más serio en su contra, porque no buscó ayuda médica aunque sabía que el pequeño corría peligro de vida.

La fiscal del caso, Christiane Burkheiser, describió en un discurso cargado de dramatismo la estrechez del sótano y pidió al jurado que oliera objetos sacados del habitáculo para que se hicieran una idea del hedor en una habitación sin luz ni ventilación natural y en la que la humedad se concentraba en las paredes.

La fiscal indicó que Fritzl trataba a su hija “como a un perro” y que decidía qué y cuándo se comía y la ropa que usaba. Burkheiser recordó que los primeros años de su cautiverio, Elisabeth vivió en 18 metros cuadrados, sin agua caliente, ducha ni calefacción, y que durante el primer parto, en 1988, sólo contó con “una manta no esterilizada, unas tijeras sucias y un libro de preparación al parto”.

“Lamento de todo corazón lo que le hice a mi familia”, fueron las últimas palabras del acusado ante el jurado de Saint Pölten. “Por desgracia, ya no puedo hacer nada. Solo me queda procurar, si puedo, limitar el daño”, expresó.

Agencia Reuters