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Miguel Merentiel, el artillero que le da dividendos a Boca con sus goles y ya es un intocable

Miguel Merentiel, el 9 indiscutido que tiene Boca
Miguel Merentiel, el 9 indiscutido que tiene Boca - Créditos: @Fotobaires

En tiempos en los que Edinson Cavani, la estrella mundial que desembarcó como el séptimo máximo goleador del mundo en actividad, mira hacia un costado y se ríe irónicamente al errar una y otra vez, Miguel Merentiel sigue siendo la gran sensación en Boca. Entre charrúa y charrúa hay una brecha enorme de goles y un contraste en los momentos. Tigre sufrió y fue testigo del torbellino de confianza que es “La Bestia”.

Es la contracara de su compatriota. Este lunes, en el buen triunfo en Victoria (2-0), Merentiel volvió a ser determinante para su equipo. Es el N°9 del plantel que nadie discute, entre los dos uruguayos y el ida y vuelta que genera Darío Benedetto, que recibe tanto apoyos como miradas de reojo constantemente.

Merentiel se transformó en una verdadera topadora que corrió con la pelota desde su propio campo, en un contragolpe letal que se puso en sus hombros: trasladó, gambeteó en velocidad a Nardelli con toques de diestra y zurda, a pura fuerza trabó el despeje de Aguirre, el último defensor, y se escapó mano a mano con Tagliamonte, que no evitó la definición a su costado a los 17 minutos. Despierto y motivado, tan sólo 300 segundos más tarde tuvo la lucidez para calzarse el traje de conductor y meter el pase entrelíneas perfecto (entre cuatro hombres rivales) para que el propio “Pipa” definiera por encima del arquero y sentenciara la historia. Cero egoísmo. Figura absoluta.

Desde su llegada a Boca, Merentiel lleva 20 goles en 53 partidos
Desde su llegada a Boca, Merentiel lleva 20 goles en 53 partidos - Créditos: @LA NACION/Manuel Cortina

El hombre que en unos días cumplirá 29 años es indiscutido. La compra de su pase que decidió el presidente Juan Román Riquelme tras ser uno de los mejores futbolistas del conjunto xeneize en 2023 de la mano de Jorge Almirón no lo relajó. El hambre por seguir gritando goles va en aumento. Por eso ya tiene dos en las tres fechas disputadas de la Copa de la Liga y empieza a estar dulce: venía de convertirle a los juninenses con una linda definición, en el Nuevo Gasómetro (1-1).

El oriundo de Paysandú sigue exponiendo su fortaleza física, pero también mental. La que le impidió resignarse ante el arribo de un apellido potente como el de Cavani. Por el contrario, lo impulsó al desafío de meterse en el mejor equipo junto con el ídolo de su nación. Lo logró. Y esa misma lo empuja a no frenarse y dejar gente atrás, como en su reciente gol. Esa manera de ser se observa en las estadísticas que acumula.

Es que, desde la llegada del “Matador” (el pasado agosto), el exdelantero de Palmeiras disputó el lunes su vigésimo primer encuentro con la camiseta azul y oro y selló su tanto número 12. En cambio, en los cinco meses previos a que la dupla uruguaya se juntara, los 32 compromisos que disputó lanzó un saldo de ocho festejos personales. 20 goles en 53 encuentros que lo ponen por encima de cualquier otro balance.

Mientras tanto, Edinson tan sólo pudo hacer tres goles en 18 apariciones, con el asterisco de que uno de lo convirtió de penal (por los cuartos de final de la Copa Argentina, ante Talleres). Mientras tanto, Benedetto vive intentando reencontrar su forma desde mediados de 2022: en el primer semestre de aquel año, el de su retorno a la institución, estuvo a la altura en la materia goleadora, pero luego participó en 67 partidos e infló la red 16 veces.

Incluso, la influencia de Merentiel es destacada si se tiene en cuenta el momento del partido. La mitad de sus goles sirvieron para abrir el marcador, con el 70% de los convertidos hizo que Boca se pusiera al frente del marcador y con el 80, puso a su equipo en ventaja o en igualdad.

También acumula asistencias como la del lunes en Victoria. En la pasada temporada cedió cinco tantos. Por ejemplo, los dos que le dio a Luca Langoni en 2023 (ante Talleres y Vélez, ambos de visitante) y el inolvidable en Allianz Parque de San Pablo, tras otra de sus guapeadas, para que Cavani hiciera uno de sus (pocos) goles de su etapa en Boca durante la semifinal de la Copa Libertadores ante Palmeiras.

Además de convertirle a Tigre, también asistió a Darío Benedetto
Además de convertirle a Tigre, también asistió a Darío Benedetto - Créditos: @Walter Manuel Cortina

“Estoy muy contento. También con el hincha, que siempre me ha dado su apoyo. Hay que seguir así, haciendo goles, que es lo que te lleva a estar bien. Entre los delanteros hay una competencia sana, nos apoyamos mutuamente, tiramos todos para el mismo lado y nos ponemos felices haga quien haga el gol”, declaró la figura del triunfo, que también se acordó de Cavani: “Lo extrañamos mucho a Edi, hace un desgaste tremendo, nos aporta mucho. Ya va a llegar ese gol que el tanto desea y deseamos nosotros para que nos sirva a todos. A veces no le toca anotar, pero ya van a llegar y la va a mandar aguardar”. Pero no solo eso: Merentiel también se ilusiona con integrar el conjunto nacional charrúa: “Pienso en la Selección, pero si tiene que llegar llegará y si no llega hay que seguir luchando para estar en ese momento”.

Su bajo perfil hizo que ningún hincha confiara plenamente con su incorporación, apenas comenzado el pasado año. Se trataban de sensaciones cruzadas, entre que Palmeiras no le había otorgado demasiado protagonismo, su nombre “terrenal” y aquel gol a River en el Monumental por el cual surgió su apodo: “¡Soy una bestiaaa!”, festejó con la camiseta del “Halcón”.

El tiempo pasó y la ecuación popular cambió. La figura mundial ya se posiciona entre los que confían en su resurrección y los que se sienten decepcionados con su bajo promedio de goles; “Pipa”, ese ‘9′ que para el fanático era innegociable por lo hecho en su primera etapa, hoy sigue de reojo en las tribunas y no es considerado tan prioritario como Merentiel.

Miguel Merentiel, en su paso por Defensa y Justicia
Miguel Merentiel, en su paso por Defensa y Justicia - Créditos: @Fotobaires

Incluso, son otras sensaciones al día de hoy las que pasan por los ojos del entrenador Diego Martínez. Compartieron un pasado efímero, pero suficiente para recordar en la actualidad. Godoy Cruz los unió cuando promediaba el 2020 de la pandemia de coronavirus, “La Bestia” tenía 24 años y, por delante, estaba nada menos que al inolvidable e ídolo tombino Santiago “Morro” García”, junto a otros competidores en el puesto.

El actual DT boquense no sentía la seducción de contar con sus servicios, sumado a que el atacante también buscaba una salida por las pocas oportunidades en el club. Tras un mes compartido en Mendoza, Merentiel fue cedido a Defensa y Justicia, donde explotó, y Martínez estuvo en el cargo apenas nueve compromisos.

Cada uno siguió su camino y hoy están juntos, ahora sí mucho más aferrados. Merentiel, más maduro, goleador y figura; Martínez, con más experiencia y un cartel bien ganado, específicamente, por su gran trabajo en Tigre y haber dejado en primera a Huracán en los últimos meses. Ya no son los de hace casi cuatro años. Y para el técnico, el uruguayo ya comienza a ser intocable en su Boca.