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Liberan a cuatro detenidos en marchas contra gentrificación

OAXACA, Oax., enero 31 (EL UNIVERSAL).- Las movilizaciones en contra de la gentrificación que ha disparado el costo de la vivienda y servicios en esta ciudad dejaron como saldo cuatro personas detenidas, mismas que ya fueron liberadas luego de más de 48 horas que la Fiscalía General del Estado no emitiera ninguna información oficial sobre los delitos que se les imputaban.

"¡Estamos felices de anunciar que todos los arrestados arbitrariamente en Oaxaca luchando contra la gentrificación fueron liberados!! ¡Nos gustaría dar las gracias a todos los que levantaron la voz en solidaridad! ¡Oaxaca no es una mercancía!", anunciaron colectivos y activistas en redes sociales.

El pasado sábado una protesta ciudadana en la que se realizaron pintas y se rompieron cristales de negocios del Centro Histórico derivó en la detención de seis manifestantes a quienes el gobierno de Oaxaca señaló de causar daños en propiedad ajena y espacios públicos, vandalismo y agresiones. Dos personas ya habían sido liberadas previamente.

Las personas defensoras que permanecían presos eran Filadelfo Aldaz Deciderio, Sergio Andrés Céspedes Fernández, Ricardo Martínez Contreras y Antonio Díaz Miramon, quienes realizan activismo a través de los colectivos La Comedora Comunitaria, La Campamenta y Cojudidi, lo anterior reconocido por la propia Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).

La liberación de los activistas se dio luego de que cientos de organizaciones sociales, colectivos y defensores exigieron la liberación inmediata de los manifestantes bajo el reclamo al gobierno de Salomón Jara Cruz (Morena) que protestar no es un delito.

El pasado lunes, integrantes de organizaciones sociales se manifestaron afuera de Ciudad Judicial, donde se encontraban los activistas presos, para exigir su liberación inmediata. Acusaron que se trataron de detenciones arbitrarias pues no existían ordenes de aprehensión, y de que hubo un uso excesivo de la fuerza de parte de elementos de la Policía Estatal.

Testimonios de los detenidos indican que se les mantuvo incomunicados por más de cinco horas y se les impidió contar con asesoría legal. Distintas organizaciones alertaron que podrían intentar fabricarles delitos a los activistas detenidos.

Concretamente denunciaban que el gobierno de Oaxaca violentó su derecho a la protesta y al debido proceso, pues no existían órdenes de aprehensión y tampoco se les detuvo en flagrancia.

Jara Cruz reclamó que los manifestantes agredieron a turistas, por lo que insistió que el mensaje de la manifestación era de odio.

"No hay simpatía de la población con estas causas. El odio y el racismo no es una causa, no tiene cabida en nuestro estado", dijo el gobernador, quien evidenció que desconoce cómo opera el racismo y que no existen condiciones estructurales de desigualdad y desventaja para que los extranjeros puedan ser víctimas de racismo de parte de los oaxaqueños, y por tanto no existe como tal el "racismo inverso".

Jara Cruz evadió responder si su administración tomará acciones para frenar la escalada de precios de la vivienda y los servicios, efectos de la gentrificación.