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Jon Rahm conquistó el Genesis Invitational y vuelve al número 1 del ranking, mientras Tiger Woods se llenó de afecto en su torneo de regreso

Jon Rahm sostiene su tercer trofeo de 2023 y Tiger Woods sonríe al cabo del torneo que él organiza y que fue el de su regreso al cabo de siete meses; para el nuevo y el ex número 1, la jornada final del Genesis Invitational fue de disfrute golfístico y entre niños.
Jon Rahm sostiene su tercer trofeo de 2023 y Tiger Woods sonríe al cabo del torneo que él organiza y que fue el de su regreso al cabo de siete meses; para el nuevo y el ex número 1, la jornada final del Genesis Invitational fue de disfrute golfístico y entre niños. - Créditos: @CLIFF HAWKINS

El español Jon Rahm recuperó el número 1 del ranking de la PGA con un emocionante triunfo en el Genesis Invitational, el torneo que Tiger Woods organiza en Los Ángeles y en el que el californiano hizo su reaparición tras siete meses de inactividad. Rahm, que había liderado el golf entre julio de 2021 y marzo de 2022, arrebató la vanguardia de la clasificación mundial al estadounidense Scottie Scheffler y logró el décimo trofeo de su carrera, y el tercero en este fulgurante inicio de temporada.

“Alcanzar dos dígitos de victorias es increíble. Y hacerlo en un campo que tiene esta historia y con la organización de Tiger Woods es un verdadero honor”, dijo radiante Rahm en Riviera Country Club. El vasco, de 28 años, salió airoso de un trepidante mano a mano con el estadounidense Max Homa en la rueda final. A medio recorrido, había perdido la ventaja de 3 golpes con que había iniciado la jornada y llegó a estar debajo de Homa, pero se repuso con dos providenciales birdies en los últimos cinco hoyos.

Gran putt de Rahm y rugidos del público

Rahm, que posee un título de Grand Slam (el Abierto de Estados Unidos de 2021), firmó una última tarjeta de 69 golpes, 2 bajo el par, y un total de 267 y -17), con 2 de ventaja sobre Homa y 3 sobre el también estadounidense Patrick Cantlay. El campeón se mostró en familia. Su esposa, Kelley, y sus hijos, Eneko y Kepa, aparecieron en las fotos con el trofeo. Y el más nuevito se llevó la atención durante unos instantes, cuando jugó junto a su mamá en unos hoyos de minigolf a la vista de varios espectadores que lo festejaban.

“Kepa se robó el show”

Rahm entiende que la paternidad ha cambiado su visión sobre el golf. Que ahora mira el deporte desde otra perspectiva. Para mejor, evidentemente: tres conquistas en unos dos meses y la vuelta a la mejor posición del ranking global hablan del estado de forma del corpulento Jon a sus jóvenes 28 años.

Estupendo approach del español en el 16

Por su parte, el destronado Scheffler concluyó 12º, con -8. Y el argentino Emiliano Grillo quedó último (67º) entre los que superaron el corte, con 292 y +8, incluidos los 73 (+2) de este domingo.

¿Cómo le fue al dueño de casa? Tiger Woods, que nunca ha ganado en este campo, resultó 45º, con -1 y un 73, +2, en la jornada decisiva. De todos modos, en este retorno al circuito al cabo de más de un semestre a sus 47 años, la importancia de lo que hace en la cancha está a la par de cómo interactúa con quienes están fuera de ella. El californiano camina con evidente dificultad por sus conocidos dolores de espalda, y eso parece encender más el afecto del público, que lo aclama en cada acierto y le pide interacción. Este domingo, uno de esos pedidos fue singular.

Al costado de un hoyo de la cancha de Riviera Country Club, un niño sostenía un cartel casero en una tribuna. De pie, entusiasmado, junto a un adulto. El letrero, hecho prolijamente a mano con colores, mencionaba:

“Mi lista de pendientes:

-obtener un trasplante de corazón

-conocer a Tiger Woods

-jugar Augusta”.

La actitud de Woods para con un pequeño admirador

El chico, muy pequeño, fue correspondido. Woods giró la cabeza mientras aguarda el putt de un contrincante y miró ahí. Poco después, rengueó hacia donde el pequeño aficionado y escribió sobre el cartel. Apenas un visto bueno, sobre el segundo anhelo: el encuentro con el ex número 1 del golf y ganador de 14 majors estaba cumplido. Y a la salida del hoyo saludó al minisimpatizante con dos choques de manos.

A esa altura, afortunadamente ya estaba cubierto también el primer objetivo, el del trasplante cardiológico, según el cuadradito ya “cliqueado”. Queda por satisfacer el tercero, el de participar en el Masters de Augusta. Con ese tesón, ¿quién puede estar seguro de que el jovencito no lo conseguirá?