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Jeremías Ponce padeció el mayor poder de fuego de Subriel Matías y se quedó sin el sueño del título mundial superligero

Jeremías Ponce va a la lona en el quinto round, preludio de la derrota ante el puertorriqueño Subriel Matías
Jeremías Ponce va a la lona en el quinto round, preludio de la derrota ante el puertorriqueño Subriel Matías

No hizo historia, como lo soñó. Como se lo había prometido a su hijo, Alejo, y a su esposa, Iara. Como una y mil veces lo anunció su entrenador, Alberto Zacarías. Como lo querían sus vecinos de José Mármol. Como lo necesitaba el vapuleado boxeo argentino. Como pocos creían que pasaría, el argentino Jeremías Ponce perdió por KOT 5° round ante el puertorriqueño Subriel Matías y no pudo conquistar el cinturón mundial superligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), en el Arena Armory de Minneapolis, en Estados Unidos.

Como muchos escépticos se limitaron a anticipar tácitamente, el enorme corazón del argentino Ponce fue poco para las potentes manos de Matías, que a los 30 años estiró su récord a 19 triunfos (19ko) y una sola derrota. A lo largo de los cinco rounds que duró el combate, Ponce tuvo una digna presentación y hasta llegó a gozar de algunos pasajes favorables. Sin embargo, tras recibir un excesivo castigo en la quinta vuelta y llegar en mal estado a su rincón, el experimentado entrenador Alberto Zacarías tomó la decisión de que no saliera a combatir en la sexta vuelta. “No más”, le dijo desde la esquina al árbitro, que decretó entonces la victoria del boricua.

Jeremías Ponce arremetió de entrada contra Matías, pero con el correr de los asaltos el puertorriqueño impuso su mayor poderío
Jeremías Ponce arremetió de entrada contra Matías, pero con el correr de los asaltos el puertorriqueño impuso su mayor poderío

Más allá de las condiciones organizativas desfavorables y los buenos antecedentes del puertorriqueño Matías, Ponce salió a todo o nada por su sueño. Ya lo había hecho ante el alemán Rico Mueller, cuando se quedó con el título IBO welter junior, en 2019, y frente al inglés Lewis Ritson, en 2021, cuando se impuso en la eliminatoria que le abrió las puertas a la chance de este sábado. Sin embargo, el desenlace esta vez fue bien distinto y pagó caro la osadía de intercambiar golpes con un noqueador. “La pelea estaba pareja, pero una mano cambió todo”, se justificó el argentino.

El resumen del combate

La actitud de ambos boxeadores llevó a la pelea a un terreno de intercambio continuo de golpes, lo que generó un trámite corto, pero atractivo e intenso. Según la página de estadísticas Compubox, el boricua conectó a lo largo de los cinco rounds 128 golpes de poder de los 347 que lanzó. En tanto que el argentino conectó 106 de los 319 que efectuó en total. “Fue muy intenso en los primeros cuatro asaltos, pero dejé que trabajara y no me apuré a terminarlo. Yo quería noquearlo en el séptimo, como había prometido”, expreso Matías.

Durante los dos primeros rounds, Ponce se adueñó del centro del ring y fue quien colocó más y mejores golpes. Sin embargo, a partir del tercero, el puertorriqueño comenzó a dominar con certeras combinaciones sobre la humanidad del argentino que le hicieron ganar confianza. Fue allí que con un golpe ascendente de derecha logró conmoverlo y marcó el desnivel psicológico del match.

El desenlace

A medida que fueron transcurriendo los rounds, Matías se fue asentando en su boxeo y comenzó gradualmente a desequilibrar. Un trabajo lento pero seguro, en el que Ponce, pese a que trató de prenderse a intercambiar golpes, terminó yéndose a la lona sobre el final del quinto round. Esa acción y el excesivo castigo proporcionado por el nuevo campeón mundial welter Junior de la FIB fueron determinante para que Zacarías privilegie la salud de su pupilo por sobre la continuidad del combate.

La atinada decisión del experimentado técnico se debe a que Ponce es mucho más que su boxeador al que formó y maneja desde los 14 años. Zacarías es para Jeremías lo que Paco Bermúdez fue para Nicolino Locche o Amilcar Brusa fue para Carlos Monzón: es un padre putativo, que defiende sus intereses boxísticos, económicos y personales; que se encarga de promover sus peleas y negociar las ofertas sin aceptar intermediarios ni contratos con promotores. Es técnico y manager al mismo tiempo, que gracias a sus consejos se compró su casa y puede darle un buen pasar económico a su familia.

La celebración de Subriel Matías, nuevo campeón superligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB)
La celebración de Subriel Matías, nuevo campeón superligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB)

“Ellos me conocen y a veces es mejor tomar la decisión un minuto antes que uno después. Me duele porque vine a ganar y no se pudo. Agradezco que mi equipo pensó en mí y estoy bien de salud. Voy a seguir trabajando por tener otra chance”, manifestó Ponce, que con este revés se quedó sin invicto y con un récord de 30 triunfos (20KO) y una derrota.

La pegada de Matías no es broma. El 19 de julio de 2019, en su combate número 13, el puertorriqueño le ganó al ruso Maxim Dadashev en el MGM National Harbor en Oxon Hill, Maryland. Tras la derrota, Dadashev debió ser trasladado a un hospital, donde murió cuatro días más tardes a causa de un edema cerebral.

Si bien el resultado no fue el esperado, el compromiso y la hidalguía con que Jeremías Ponce encaró y desarrolló el combate frente a Subriel Matías lo deja bien posicionado para tener, en el mediano plazo, una nueva oportunidad en Estados Unidos.

Otra derrota argentina

En la previa al choque Matías-Ponce, en el Arena Armory de Minneapolis, hubo otro argentino protagonista: Alberto Palmetta, que buscaba seguir escalando en el universo de los welters. Sin embargo, el exboxeador olímpico en Río 2016 no encontró el plan de pelea para descifrar a su rival y cayó holgadamente por puntos frente al local Jamal James, que se impuso en las tarjetas por 99-91, 98-92 y 98-92.

Si bien la decisión de los jueces parece algo exagerada, el argentino nunca pudo superar a quien fuera campeón mundial de los welters en 2020, de muy superior estatura y largo alcance de brazos. Palmetta hizo todo lo que pudo para llevar el combate a la corta distancia, pero el mejor estilo y las habilidades defensivas de James le impidieron dominar las acciones.