Anuncios

Japón prioriza evitar muertes entre los evacuados tras dos semanas desde el terremoto

Tokio, 15 ene (EFE).- Evitar muertes por causas derivadas del terremoto de magnitud 7,6 que golpeó Japón hace hoy dos semanas se ha convertido en una de las prioridades del país nipón, que ve cómo las condiciones de los centros de evacuación empeoran la salud de las víctimas desplazadas.

La actividad sísmica no cesa desde el día de Año Nuevo en Japón, que en 15 días ha registrado cerca de 1.400 temblores perceptibles, y las últimas cifras oficiales ascienden a 222 fallecidos, 22 desaparecidos y 1.025 heridos leves y graves.

Unas 19.000 personas siguen evacuadas en gimnasios y centros comunitarios donde las condiciones están lejos de ser idóneas y, junto al temporal de frío y lluvias, al que se espera que se sume la nieve, hacen que proliferen hipotermias, enfermedades respiratorias y gastrointestinales y episodios de estrés.

De hecho, 14 de los 222 fallecidos murieron por motivos que no estarían directamente relacionados con el terremoto, sino con causas derivadas como el deterioro de su salud.

Para evitar contagios, muchos de los desalojados están siendo trasladados a hoteles o 'ryokans' (alojamiento tradicional japonés) en otras localidades dentro y fuera de la prefectura de Ishikawa y desde hoy se están construyendo viviendas temporales en Noto y Anamizu.

Está previsto alzar un total de 247 viviendas en Ishikawa, entre las localidades de Noto, Anamizu y Wajima.

Una de las víctimas reubicadas a una de estas localizaciones agradeció "poder estirar las piernas" mientras duerme y ducharse "por primera vez en dos semanas", según publicó la cadena nacional NHK.

Por otro lado, afectados como Setsuko, de 85 años, se resisten a abandonar sus viviendas, pues dudan que sus condiciones les permitan vivir en los centros de evacuación: "Tengo una discapacidad física (movilidad reducida), así que vivo en mi casa, a la que estoy acostumbrada, pero cada vez que hay un terremoto pienso que va a derrumbarse en cualquier momento", recogió NHK.

Las autoridades temen que pasen a ser más de 14 los evacuados que pierden la vida por enfermedades repentinas o crónicas tras permanecer en un refugio temporal y el ministerio de Salud anunció que comenzará a enviar cuidadores de otras partes del país a Ishikawa.

Los destrozos en las infraestructuras provocaron que miles de personas quedasen aisladas, pero la cifra desciende a 490, tras labores de reconstrucción cuyo ritmo se ralentizó por el levantamiento de las carreteras.

Los temblores persisten, pero la Agencia Meteorológica de Japón informó que "están disminuyendo gradualmente" en la región de Noto, el epicentro del terremoto, aunque las autoridades piden no bajar la guardia ante posibles deslizamientos de tierra.

(c) Agencia EFE