Anuncios

El inesperado protagonista de la segunda quincena de enero que tracciona afluencia a Mar del Plata: ganadores y perdedores

El buen tiempo favoreció una más prolongada permanencia –y con ella, consumo– en las playas
El buen tiempo favoreció una más prolongada permanencia –y con ella, consumo– en las playas - Créditos: @Mauro V. Rizzi

MAR DEL PLATA.– El arranque de año a los tumbos, con lento y progresivo movimiento de arribos; una crisis económica en sus días pico de incertidumbre, precios inestables por cambios siempre en curva ascendente y, para peor, por aquí sol escaso, parecían condicionar el repunte de la mitad final de este mes a mejores condiciones de tiempo en las playas. Y, de ser posible, una de esas olitas de calor sobre el área metropolitana que obliguen a decidir esa escapada hacia el mar que estaba tachada del presupuesto.

La fórmula funcionó y a la inercia natural de crecimiento turístico que por historia tiene esta segunda quincena le vinieron bárbaro las marcas térmicas por encima de los 30 grados en el AMBA, alerta roja para buena parte del país y, en la costa, una sucesión de jornadas sin nubes ni lluvias a la vista desde hace más de diez días. Y que durará casi hasta fin de mes.

El resultado es esta postal muy esperada de arenas con casi la máxima expresión posible de turismo que haya registrado la ciudad en este tramo de una temporada estival tan extraña, cruzada por un reciente cambio de gobierno nacional, medidas en marcha o en largos debates, temores a corto plazo y, por sobre todo y en ese contexto, una notoria retracción del gasto.

A la inercia natural de crecimiento turístico que tiene la segunda quincena le vinieron bárbaro en la costa una sucesión de jornadas sin nubes ni lluvias a la vista desde hace más de diez días
A la inercia natural de crecimiento turístico que tiene la segunda quincena le vinieron bárbaro en la costa una sucesión de jornadas sin nubes ni lluvias a la vista desde hace más de diez días - Créditos: @Mauro V. Rizzi

Así llega el primer respiro de los responsables de balnearios, que vieron pasar las primeras semanas de pasillos de carpas poco concurridos y tormentas recurrentes. Pero que en estos días y en varios casos se dieron el gusto de tener capacidad completa. “Es fundamental que hace casi quince días que tenemos sol, sol y sol, y lo único que sube es la temperatura”, dijo a LA NACION el titular del Balneario 12 de Punta Mogotes, Augusto Bongiovani, que también atribuye la mejoría a que “se acomodaron los precios y hay más estabilidad que, guste o no, en diciembre no estaba”.

En el universo de los prestadores turísticos de la ciudad tienen claro que se rema en un contexto crítico hacia el objetivo de la mejor temporada posible. Fue preocupación en el inicio, alivio en el camino y ahora satisfacción de unos pocos, al menos por ahora, siempre en la medida del escenario de dificultades y dudas que recibió a la temporada.

Depende la puerta que se golpee será la respuesta sobre cómo resultó el rendimiento de estos dos últimos fines de semana, los más fuertes del verano por historia. También, es cierto, por demanda son siempre los de valores de alojamiento más altos.

Revancha para ciertos actores del sector turístico en esta segunda mitad de enero en Mar del Plata
Revancha para ciertos actores del sector turístico en esta segunda mitad de enero en Mar del Plata - Créditos: @Mauro V. Rizzi

“La gente tiró la ficha en esta última quincena y generó los dos mejores momentos de la temporada”, afirmó Néstor Gonnet, responsable de la inmobiliaria que lleva su apellido y vio crecer la demanda a partir de mitad de mes para alcanzar los actuales niveles de ocupación por encima del 85%. “El año pasado a esta fecha estábamos completos”, aclaró a LA NACION, y admitió una mejoría tras un inicio de año algo difícil. “Dentro de la malaria, el negocio ha ido repuntando”, dijo.

La particularidad que nota es que los períodos de estada se achicaron. “No son cortos, como en otros tiempos, sino recortos”, destaca y habla de cuatro o menos noches cuando el piso promedio habitual no estaba por debajo de cinco. “Tenemos familias de Tucumán u otros destinos del interior y lejanos que vienen apenas por tres noches”, detalló, sorprendido por este renovado perfil de veraneante.

Atrás quedó una primera quincena flaca, con demasiadas propiedades y suites vacías. Los números oficiales de la municipalidad hablan de una caída leve con respecto a inicios de enero de 2023. En los hechos, comerciantes y prestadores de servicios sintieron un golpe algo más profundo y con secuelas que, anticipan, se pagarán durante el resto del año.

Desde el sector hotelero, a diferencia del mercado de alquiler de sombra en playa, sostienen que el momento de mayor ocupación lo lograron durante el pasado el fin de semana del 18 al 21. Además de buenas condiciones de tiempo, coincidió con las fechas de varios de los principales eventos musicales y otras atracciones preparadas en la ciudad; en particular enfocadas al público joven, aquí de notorio protagonismo durante este tramo de la temporada.

Fuentes de la gastronomía son más contundentes y aseguran que hubo una caída significativa en este tramo final del mes. “Un 15% menos de gente, un 20% menos de facturación que el fin de semana anterior”, informaro a LA NACION. La explicación para el sector estaría en una demanda que cayó por el buen tiempo, lo que favoreció una más prolongada permanencia –y con ella los almuerzos y meriendas– en las playas. Ahí es donde llega el turno de facturar de los chiringos y otros servicios de balnearios.

Los eventos masivos volvieron a funcionar en su plenitud: hubo más recitales en paradores del sur y las últimas grandes fiestas electrónicas de enero, también sold out
Los eventos masivos volvieron a funcionar en su plenitud: hubo más recitales en paradores del sur y las últimas grandes fiestas electrónicas de enero, también sold out - Créditos: @Mauro V. Rizzi

Como viene ocurriendo en esta segunda quincena, el rubro espectáculos tiene varios resultados positivos. Los eventos masivos volvieron a funcionar en su plenitud. Destacado el del show de la banda Ciro y los Persas con el polideportivo Islas Malvinas lleno como pocas veces se vio. Hubo más recitales en paradores del sur y las últimas grandes fiestas electrónicas de enero, también sold out.

Y sostenida se mantiene la demanda en la cartelera teatral, con aquella propuesta de “precios amigables” que fijó los valores de los tickets en noviembre y perduran, incluso en venta anticipada para febrero. Desde el rubro aseguran a LA NACION que esta última semana creció la venta en boletería con respecto a la anterior. Pero, también aclaran, aún bastante por debajo de mismo período del año pasado.

Hay que ver cuánto de este impulso tendrá continuidad hacia el cierre de mes, a mitad de esta semana. El buen tiempo es un gran anzuelo para captar nuevos visitantes. En últimas horas hubo máximas de 31,3 grados y para esta semana que se inicia se anuncia otro repunte: entre miércoles y jueves podrían llegar hasta los 35 a 36 grados, según la proyección del Servicio Meteorológico Nacional que además asegura que habrá días aptos para playa y sin sobresaltos hasta avanzada la primera semana de febrero. Bonus track es la mejor temperatura del agua del mar, cada vez más cerca de los 22 grados.