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La India aumenta la seguridad tras segundo día de aglomeraciones en templo hindú a Ram

Nueva Delhi, 24 ene (EFE).- Las autoridades indias afirmaron este miércoles que han mejorado el dispositivo de seguridad en torno al recién inaugurado templo al dios Ram en el segundo día de aglomeraciones desde su apertura, con miles de fieles deseando acceder a su interior para contemplar el ídolo de la deidad.

"Nos hemos asegurado de que aquí se realice un mejor control de multitudes y gestión del tráfico. Se nos indicó que los devotos no deberían enfrentar ninguna dificultad. Todos hemos visto resultados positivos a partir de hoy", dijo a los medios el Director General de Ley y Orden del estado de Uttar Pradesh (norte), Prashant Kumar,

"Unos 8.000 policías están hoy presentes dentro y alrededor del templo", agregó.

Miles de hindúes se congregaron ayer ante la entrada del templo en el primer día de puertas abiertas, sin que la mayoría de ellos pudieran acceder al reciento, lo que propició escenas de caos especialmente cuando algunos fieles rompieron las barricadas levantadas por la Policía para velar por el acceso controlado al recinto.

El secretario principal de Interior de Uttar Pradesh, Sanjay Prasad, indicó que más de 400.000 devotos lograron entrar ayer al templo pese a las largas colas, pero agregó que los fieles no enfrentaban hoy ninguna dificultad de acceso.

El jefe de Gobierno de la región, Yogi Adityanath, "celebró una reunión con funcionarios para elaborar estrategias sobre cómo deshacerse de estas largas colas. Se han hecho barricadas y se han formado cuatro filas (...) Los devotos no enfrentan ninguna dificultad hoy", dijo Prasad a la agencia india ANI.

Sin embargo, las imágenes de televisión siguieron mostrando este miércoles largas filas de fieles hindúes en las inmediaciones del templo, aunque delimitadas por conos, vallas y efectivos de las fuerzas de seguridad que ayer no estaban presentes.

El primer ministro indio, Narendra Modi, presidió el pasado lunes la ceremonia de consagración del templo, que se erige sobre las ruinas de una mezquita que fue derribada por fanáticos religiosos hace más de 30 años.

La inauguración desató la euforia entre la comunidad hindú de la India, que tiene de antecedente la violencia que se vivió en Ayodhya en 1992, cuando una turba de fanáticos hinduistas derribó una mezquita construida en el siglo XVI por el emperador mogol Babar en el lugar donde ahora se erige el templo a Ram.

Al derribo, en el marco de una campaña liderada por una organización extremista hindú y el ahora gobernante Bharatiya Janata Party (BJP) de Modi, siguió una ola de violencia entre hindúes y musulmanes en la que murieron 2.000 personas, en su mayoría pertenecientes a esta última comunidad.

(c) Agencia EFE