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Hayden Buckley logró un hoyo en uno en el temible par 3 del 17 de The Players, en TPC Sawgrass

El estallido de Hayden Buckley después de lograr el hoyo en uno en el 17 de The Players
El estallido de Hayden Buckley después de lograr el hoyo en uno en el 17 de The Players - Créditos: @JARED C. TILTON

Muy temprano llegaron las emociones fuertes en The Players, el certamen considerado de manera no oficial como el “quinto torneo de Grand Slam del año” de golf en el PGA Tour. Hayden Buckley, que integró el segundo grupo del día en el campo TPC Sawgrass, logró un hoyo en uno en un par 3 de los más famosos del mundo; la isla del 17, que intimida hasta a los más grandes jugadores. La pelota aterrizó en el green y fue bajando varios metros, hasta introducirse en la taza, lo que provocó el delirio del jugador y del público que rodeó el hoyo más icónico del campo de Ponte Vedra Beach, en Florida.

Buckley, que empezó su vuelta por el hoyo 10, llegó a ser el líder en soledad con cinco bajo el par gracias a ese hoyo en uno y cuatro birdies (11, 12, 18, 1), con el único error consignado en el 15, donde tropezó con un bogey. Sin embargo, en una jornada plena de altibajos para este norteamericano oriundo de Chattanooga, Tennessee, su rendimiento entró luego en picada y culminó en desastre, porque en sus últimos seis hoyos acumuló un total de +6 por culpa de dos dobles bogeys en el 6 y 8 y bogeys en el 3 y 4. Después de darse el gran gusto de concretar el primer hoyo en uno de 2023, la tarjeta final de Buckley entregó 73 golpes (+1), un score con sabor a poco después de semejante arranque.

Hubo momentos memorables en la historia del 17 de Sawgrass. Con la conquista de Buckley de este jueves, ya son once los hoyos en uno durante la disputa del The Players, que se realiza desde 1974: unos de los héroes fue el español Miguel Angel Jiménez en 2002. También lo lograron Brad Fabel (1986), Brian Claar (1991), Fred Couples (1997), Joey Sindelar (1999), Paul Azinger (2000), Willy Wilcox (2016), Sergio García (2017), Ryan Moore (2019) y Shane Lowry (2022). Lo más curioso ocurrió con Couples en 1999: en su primer tiro se fue al agua y, después del golpe de penalidad, embocó en el segundo intento para asegurarse el par. La pelota entró directamente en el hoyo, sin rodar un centímetro por el green.

Con tan sólo 137 yardas, el hoyo 17 representa una trituradora mental para la mayoría de los golfistas, ya sea por las ráfagas, por lo traicionero de su green o porque simboliza el examen casi definitivo para un candidato a campeón, justo cuando los nervios están a flor de piel. La estimación es que a lo largo del año caen 120.000 pelotas al agua, un promedio de 2,4 bolas por jugador, dado que allí se juegan unas 50.000 vueltas al año por tratarse de una cancha pública. El club contrata anualmente doce tandas de buzos para extraer las pelotitas, sumergidas a un metro y veinte centímetros de profundidad. El precio por cada bola rescatada es de siete centavos de dólar.

Para tomar dimensión de la malicia de ese tramo del campo del TPC Sawgrass, ubicado en Ponte Vedra Beach, Florida, cayeron 925 pelotas al agua desde 2003 durante los torneos. En la cita del año pasado, alterada por vientos malvados y un clima nada agradable, se sumergieron 64. Por caso, solo el hoyo 18 par 4 fue más difícil en 2022 que este fagocitador de pelotitas, que tuvo un promedio de golpes de 3.265.

Emiliano Grillo pega un approach en el hoyo 4, donde comenzó su recuperación
Emiliano Grillo pega un approach en el hoyo 4, donde comenzó su recuperación - Créditos: @SAM GREENWOOD

Buen comienzo de Grillo

Emiliano Grillo se retiró este jueves del campo TPC Sawgrass con una sonrisa, porque tuvo un rendimiento de menor a mayor y su vuelta hasta pudo ser mejor, de no haber sido por una pelota que le quedó en la boca del hoyo 17 para birdie. Así, el chaqueño totalizó 70 golpes (-2). después de tres bogeys en los tres primeros capítulos y una notable recuperación con los birdies en los hoyos 5, 9, 10, 11 y 16. “Son las cosas del golf: uno espera arrancar de la mejor manera, pero no fue el caso esta primera ronda. Sin embargo, pude dejar lo malo atrás y empecé una nueva vuelta a partir del hoyo 4, donde jugué casi perfecto”, contó Grillo a TyC Sports, y habló sobre cómo salvó el par en el 18 después de una salida desviada hacia la derecha: “Si no hacía el par ahí no iba a ser el fin del mundo, después de tres sobre el par en los primeros tres hoyos. Cualquier cosa alrededor del par total lo tomaba”.