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Eurocámara y oenegés cargan contra Noruega por avalar la minería submarina en el Ártico

Bruselas, 8 feb (EFE).- El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución no vinculante que rechaza la reciente decisión de Noruega de dar luz verde a la posible explotación minera submarina en aguas profundas del Ártico, y ha pedido una moratoria internacional para esas controvertidas prácticas.

La resolución, aprobada por 523 votos a favor, 34 en contra y 59 abstenciones, ha recibido también críticas de organizaciones ecologistas como Greenpeace, la Coalición para la Conservación del Mar Profundo (DSCC), la Fundación para la Justicia Ambiental (EJF), Mares en Riesgo (SAR), la Alianza Oceánica Sostenible (SOA) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

El texto adoptado por la Eurocámara critica que el Parlamento de Noruega -que no es un Estado miembro de la Unión Europea- haya aprobado que se puedan abrir a la posible explotación comercial minera 281.200 kilómetros cuadrados de fondos marinos, un área equivalente a la superficie de Italia.

Noruega se abre así a buscar en el fondo del mar materias primas críticas para la transición energética como zinc o cobalto, necesarias para fabricar baterías eléctricas o paneles solares.

Los eurodiputados también piden a la Comisión Europea y a los Estados miembros que trabajen para conseguir una moratoria internacional hasta que haya más estudios sobre el impacto medioambiental de esas prácticas, respetando el principio de precaución.

El área acotada por Noruega es también una zona de pesca donde pueden faenar hasta 23 países de la UE, por lo que también podría tener consecuencias para el sector, agrega la resolución.

Los eurodiputados subrayan que siete países de la UE "ya han expresado su apoyo a una moratoria, una pausa o una prohibición total de la minería de los fondos marinos, mientras que muchos otros han apoyado una medida idéntica en el marco del Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, en septiembre de 2021".

Destacan además que "grandes empresas internacionales, como Volvo, BMW, Volkswagen, Samsung o Phillips, se han comprometido a no obtener ni financiar minerales del fondo marino".

Las plataformas ecologistas han celebrado la censura de la Eurocámara a la decisión de Noruega y reclaman que el país nórdico de marcha atrás.

"Pedimos a Noruega que revierta su decisión antes de que se inflijan daños irreversibles a nuestro océano", dice en un comunicado el DSCC, mientras que Greenpeace destacó que, con su decisión, Oslo "está ignorando a cientos de científicos oceánicos preocupados y está perdiendo toda credibilidad en el extranjero como nación oceánica responsable".

(c) Agencia EFE