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Los Dolphins esperan no cometer los mismos errores ante los Chargers el domingo

La dura derrota 33-17 de los Dolphins el pasado domingo en San Francisco fue sin dudas un paso atrás, pero no resultó una gran sorpresa.

Hasta buena sería si le sirve al equipo de Miami para reaccionar y aprender cómo se las gastan las defensas que van a estar en los playoffs.

Con la caída, los Dolphins perdieron su racha de cinco triunfos y fue una pena porque venían jugando muy bien.

Miami (8-4) bajó al segundo puesto de su división (AFC), por detrás de los Bills (7-3), que recuperaron la cima. Pero ahora es uno de los dos equipos, junto con los Bengals, que tendrían un pasaporte para ir a la postemporada.

Como toda derrota hay varias causas que deben ser analizadas para que no vuelvan a ocurrir, pero si hubo un responsable máximo en el revés en San Francisco ese fue el quarterback Tua Tagovailoa.

Y no pasa nada por señalarle, incluso él mismo reconoció su inestable desempeño. Es saludable criticarle ahora, como mismo se alaba cuando juega bien.

Además Tagovailoa salió tras lesionarse un tobillo.

“Está asegurándose de que no haya contratiempos”, expresó el lunes el entrenador Mike McDaniel. “Tengo mucha confianza en él y espero que pueda jugar en el próximo partido”.

Su mal encuentro debe servirle de motivación para el próximo domingo 11 de diciembre (8:20 p.m.) cuando se enfrente a los Chargers (6-6) en el Sofi Stadium de Los Angeles, en el llamado Sunday Night Football.

Los números de Tua ante los 49ers francamente no resultaron tan malos, pero se necesitaba que fueran mucho mejores, sin tantos errores y no hay que justificarse con la ausencia del tackle Terron Armstead.

El QB de Miami consiguió 295 yardas, completó 18 de sus 33 pases y terminó con dos touchdowns, dos intercepciones y recibió tres sacks.

Todo pudo haber cambiado si en el último cuarto tras la revisión los árbitros hubiesen determinado que Mike Gesicky sí atrapó el ovoide, en un ataque prometedor que bien pudo llevar al touchdown que le daba la vuelta al marcador con muy poco por jugar.

Pareció que los Dolphins lo tenían todo en contra y que aún así podían ganar, pero en verdad fue un juego en el que ni el ataque ni la defensa estuvieron a la altura esperada.

Por aire los pases de Tua, pese a que estuvieron bien diseñados, no encontraron a los wide receivers ya desmarcados, excepto el bombazo a Tyreek Hill (146 yardas) y el que encontró a Trent Sherfield (75) al inicio del encuentro.

Mientras Jayle Waddle solo consiguió 9 yardas al lesionarse una pierna, lo que lo pone en duda para el partido en Los Angeles.

Por tierra tampoco se vio ese ataque que maravilló en juegos anteriores, con solo tres yardas de Jeff Wilson y 30 de Raheem Mostert.

La línea defensiva estuvo bien, pero no fue la de élite que gana partidos, incluso a cualquier equipo.

El coach McDaniel se equivocó en un par de jugadas, pese a que conocía muy bien a los 49ers.

La pregunta ahora es si el equipo de Miami en realidad es el que se vio en San Francisco o el de los cinco triunfos anteriores.

La respuesta se conocerá este domingo ante los Chargers. Luego quedan Bills, Packers, Patriots y Jets, con los que se jugará su boleto a la postemporada