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Dengue: en qué zonas de la Argentina la epidemia golpea más fuerte

Mapa del dengue
Mapa del dengue - Créditos: @Captura

La epidemia de dengue no da tregua: la cantidad de casos notificados en el país superó la barrera de los 200.000 en lo que va del año y las provincias llevan confirmados más de 134.000 de esos diagnósticos, con 96 fallecidos, según se oficializó el domingo.

Pero el escenario epidemiológico es más complicado, ya que las cifras oficializadas semana a semana son apenas una muestra del número real de infecciones de la temporada 2023-2024 (se contempla de agosto a agosto) de esta enfermedad. No obstante, son suficiente para demostrar que la Argentina enfrenta la epidemia con mayor extensión nacional en una década y media.

Tan así es que ayer la reunión de los ministros de Salud de todas las jurisdicciones, la primera del Consejo Federal de Salud (Cofesa) desde la asunción de Javier Milei, hizo foco en las medidas de prevención y contención del dengue que deben concretar los tres niveles de gobierno: nacional, provincial y municipal.

En la actualización semanal con datos hasta el 16 de este mes que el Ministerio de Salud de la Nación hizo anteayer en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), se mantienen en 19 las provincias con circulación local del virus del dengue, que transmite el mosquito Aedes aegypti. Tierra del Fuego, Chubut, Neuquén, Santa Cruz y Río Negro también están notificando que hay personas que consultan con síntomas de sospecha (883 casos desde enero) y están confirmando el diagnóstico (388 casos). Los números incluyen los 79 casos diagnosticados en La Pampa, distrito con casos autóctonos y circulación viral declarados.

El brote epidémico de la temporada arrancó en las provincias del noreste (Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes) y en las primeras once semanas de este año acumula para el país 218.887 casos notificados, de los que 134.202 las provincias ya fueron confirmando, sea por pruebas de laboratorio o, como es en cuatro de cada 10 casos, por nexo epidemiológico.

Mientras que 35.399 de los diagnósticos corresponden a las provincias del noreste, 78.222 son de las jurisdicciones del centro del país: Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires.

En las seis provincias del noroeste del país –Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero–, el sistema de salud confirmó 19.434 casos.

Chaco y Formosa, junto con Camatarca, son los distritos que actualmente presentan la mayor cantidad de casos cada 100.000 habitantes, según el procesamiento de los datos oficiales realizados por LN Data; las tasas son de 1385, 1379 y 1233, respectivamente. Siempre considerando la tasa, en el otro extremo de la tabla, con valores inferiores a 10 casos cada 100.000 habitantes, aparecen Río Negro (2), Neuquén (6) y Chubut (6), tres jurisdicciones patagónicas.

“En comparación con otros años epidémicos, la actual temporada se caracteriza por ser la de mayor magnitud, de comienzo más temprano, por la persistencia de casos durante todas las semanas hasta el momento. El mayor número de casos se registró, hasta el momento, en la semana [del 3 al 9 de marzo] con 23.723 [confirmaciones], lo que representa el máximo histórico hasta la fecha de casos registrados en una semana”, publicó la cartera sanitaria nacional en su análisis de situación al actualizar los datos el domingo.

En la región de Cuyo, según se indicó, las notificaciones al sistema nacional de vigilancia epidemiológica desde San Juan, Mendoza y San Luis describen “un aumento franco durante 2024 que superan los 270 casos por semana [hace 14 días]. Actualmente, [se encuentra] en ascenso”. Los ministerios de Salud provinciales están notificando brotes en Rawson (San Juan), General Pedernera (San Luis) y la región metropolitana, Godoy Cruz y Maipú (Mendoza).

Muertes

Desde enero, las provincias reportaron 96 decesos asociados con la enfermedad; si se contemplan desde agosto, cuando comienza la temporada oficial, son 110 los fallecidos. El Ministerio de Salud de Santa Fe confirmó en las últimas horas la muerte de un chico de seis años por dengue, que es el octavo deceso en ese distrito. El menor, de acuerdo con lo informado por la autoridad sanitaria de la provincia, había contraído la infección en otro distrito, donde recibió atención. La causa del fallecimiento fue una infección generalizada (sepsis).

Como viene informando LA NACIÓN, si bien este panorama que cada siete días actualiza la cartera sanitaria nacional tiene en cuenta la “temporada” de dengue de agosto a agosto de cada año, la curva epidémica para 2023-2024 empezó a trepar por encima de lo esperado a mediados de noviembre del año pasado. Desde entonces, la cantidad de personas que contrajeron la infección no paró de subir, con confirmaciones diagnósticas que se duplicaron a partir de las dos últimas semanas de diciembre de 2023.

En un contexto climático de lluvias y calor, sin la eliminación sostenida en el tiempo de posibles reservorios del mosquito vector en lugares residenciales y el espacio público, las autoridades sanitarias piden que la población adopte las medidas de cuidado y, ante la aparición de síntomas, no automedicarse y hacer la consulta rápida con el médico de cabecera, o el centro más próximo, para evitar complicaciones en el caso de contraer la enfermedad.

El virus del dengue tiene cuatro serotipos y dada la mayor circulación del serotipo viral DEN2, más agresivo que DEN1 o DEN3, que también están causando infecciones, las autoridades sanitarias están reforzando la importancia de no demorar la consulta ante la aparición de fiebre alta y otros síntomas que hagan sospechar que pueda ser la enfermedad. Esto es porque, a diferencia de otras infecciones, cuando la fiebre empieza a bajar, hay un período crítico –de uno o dos días– en los que pueden aparecer complicaciones que están asociadas con la forma en que actúa el virus en el organismo y cómo este responde frente a la infección.

Cuando disminuye la fiebre, el paciente puede tanto mejorar como empeorar y los signos de alarma a los que hay que estar atentos para no postergar la visita al médico son dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de mucosas, somnolencia o irritabilidad, dificultad para respirar (debido a la acumulación de líquidos en los pulmones), ictericia (color amarillento en la piel o los ojos), taquicardia, convulsiones y hemorragias, entre otros, según sean los órganos afectados por la enfermedad.

Qué medidas de prevención aplicar

  • Eliminar todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua (latas, botellas, neumáticos, etcétera) dentro y fuera de la vivienda o el lugar de trabajo.

  • Dar vuelta, tapar o resguardar los objetos útiles que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua de lluvia o riego (baldes, palanganas, tambores, juguetes, etcétera).

  • Cambiar regularmente el agua de bebederos de animales; cubrir y desagotar los colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia y evitar mantener plantas en recipientes con agua sin cambiarla frecuentemente. Cepillar o frotar las paredes internas de esos recipientes cada dos o tres días para desprender los huevos de mosquitos que estén adheridos.

  • Evitar que se forme un charco en la parte superior en las macetas o los contenedores de plantas. Rellenar los portamacetas con arena para absorber el excedente de agua de riego.

  • Mantener los patios y jardines desmalezados.

  • Destapar canaletas y desagües de lluvia.

  • Verter agua caliente (100°C) en las paredes de rejillas de desagüe y colocarles mallas metálicas o tela mosquitera.

  • Mantener tapados los tanques y recipientes (aljibes, cisternas, etcétera) que se usan para recolectar y almacenar agua, evitando dejar espacios o aberturas por donde los mosquitos puedan ingresar.

  • Mantener limpias y cloradas las piletas de natación. Cubrirlas cuando no se utilicen.

Cómo evitar la picadura de mosquitos

  • Usar repelentes de acuerdo a la edad y según las recomendaciones del envase.

  • Utilizar ropa clara que cubra brazos y piernas, especialmente durante las actividades al aire libre.

  • Ahuyentar los mosquitos en el domicilio o lugar de trabajo con tabletas, aerosoles (interior) y/o espirales (exterior), de acuerdo con las recomendaciones del producto. La fumigación es una medida de control de emergencia, ante la detección de casos en áreas con presencia confirmada del vector. Sirve para eliminar a los mosquitos adultos, cuando entran en contacto al momento de la aplicación; no tiene poder residual y tampoco elimina los huevos, las larvas y las pupas del mosquito. Está indicada solo ante la detección de casos, en una situación de brote y bajo las indicaciones metodológicas de la normativa nacional vigente.

  • Colocar mosquiteros en las puertas y las ventanas.

  • Proteger camas, cunas y cochecitos de bebés con tules o telas mosquiteras.

  • Extremar estos cuidados preventivos durante el embarazo.