David Brooks, la "cereza" que superó al cáncer

Londres, 12 sep (EFE).- El 13 de octubre de 2021, David Brooks, centrocampista del Bournemouth, fue diagnosticado de un linfoma de Hodgkin de grado 2. Con 24 años, la carrera de este internacional con Gales frenó de repente. "Espero poder volver al fútbol pronto", dijo entonces el jugador, que dos años después del diagnóstico, está viviendo el mejor momento futbolístico de su vida.

Brooks marcó hace unos días contra el Swansea, en la Copa de la Liga, su primer tanto desde que superara la enfermedad y, desde entonces, ha anotado otros dos goles, en la Premier League contra el Brentford, y en la Liga de Naciones contra Letonia. Tras superar uno de los momentos más complicados de su vida, Brooks vuelve a disfrutar dentro del terreno de juego y está viviendo las etapas más felices de un viaje que comenzó el octubre de hace dos años.

Durante una concentración con Gales, Brooks se encontró indispuesto, lo que llevó a que los médicos le realizaran las pruebas que dieron con el problema: Linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que ataca al sistema linfático y que ya sufrieron otros deportistas, como el caso de la española Carla Suárez. La canaria sufrió la misma enfermedad en septiembre de 2020 y para mayo de 2021, ya curada, volvió al circuito.

Era un buen espejo para el joven Brooks, que dijo que el pronóstico era positivo y que confiaba en recuperarse por completo y volver a jugar lo más pronto posible.

Eso sí, en su caso, la recuperación y la vuelta al fútbol profesional llevó más tiempo que en el de Carla. En mayo de 2022 recibió la noticia de que estaba curado y entonces comenzó el proceso de vuelta a los terrenos de juego. Un largo viaje que no se completó hasta marzo de este año, cuando Brooks pudo disputar unos minutos contra el Aston Villa en la Premier League. Habían pasado 535 días desde su último encuentro oficial.

"He trabajado muy duro desde el momento en que me dijeron que estaba curado. Creo que como estábamos bien clasificados, era menos presión ponerme y que volviera casi dos años después", comentó Brooks, que empezó a aparecer de forma esporádica en las alineaciones del Bournemouth.

Su participación fue aumentando y, después de la pretemporada, en la que marcó tres goles, Andoni Iraola le puso de titular en el debut liguero y le dio el brazalete de capitán en el duelo copero ante el Swansea, la noche en la que disputó 81 minutos y marcó su primer gol en dos años.

"Es lo máximo que he estado en el campo en los últimos dos años", explicó Brooks. "Me sorprendió un poco ser el capitán. Ni siquiera yo lo sabía hasta tres horas o así antes del partido", añadió.

Para culminar unas semanas de ensueño, Brooks salió desde el banquillo con su selección, Gales, contra Letonia, y picó la pelota en el último minuto para redondear el 0-2.

"Han sido tres años muy largos para llegar hasta aquí. Y esto, con todo el apoyo de los aficionados, significa muchísimo. Todo el trabajo que se ha hecho por detrás, por toda esa gente que me ha ayudado a poder estar en el campo, es muy especial", aseguró Brooks, el "cherrie" (cereza), que superó al cáncer.

Manuel Sánchez Gómez

(c) Agencia EFE