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Cruz Azul y las absurdas críticas por festejar el triunfo sobre Atlanta United. Nada les gusta

Cruz Azul venció en penales al Atlanta United y así avanzó a los 16vos de final de la Leagues Cup. (Rich von Biberstein/Icon Sportswire via Getty Images)
Cruz Azul venció en penales al Atlanta United y así avanzó a los 16vos de final de la Leagues Cup. (Rich von Biberstein/Icon Sportswire via Getty Images)

Cruz Azul vivió una jornada frenética el sábado por la noche cuando definió su futuro en la Leagues Cup, por penales, ante el Atlanta United. Después de perder en su presentación en este torneo, con gol de último minuto de Lionel Messi en su debut con el Inter Miami, no quedaba otra opción para el equipo de Ricardo Ferretti: ganar o ganar. Enfrente estaba uno de los equipos más completos de la Major League Soccer, y que también había perdido ante el Inter (4-0) y requería de la victoria.

La noche se hizo larga, pero empezó bien para los de la Noria, que a los 20 minutos encontraron la ventaja por obra de Moisés Vieira y un potente zurdazo dentro del área. Aunque ese gol sirvió para revivir los sueños celestes, todo pareció ensombrecerse nuevamente a los 75 minutos con el tanto marcado por Thiago Almada.

El partido se fue hasta los penales para definir al vencedor. Y ahí el drama fue total. Primero Carlos Salcedo falló para La Máquina, pero todo se emparejó con el fallo de Miguel Berry. Los cementeros acertaron en sus siguientes cinco cobros. El disparo errado de Juan José Purata, ya en la muerte súbita, le abrió la ventana de la clasificación a Cruz Azul, que finalmente accedió a la ronda de los 32 mejores del torneo gracias al penal anotado por Augusto Lotti.

El festejo de Cruz Azul, como sería normal esperar, fue de júbilo total. El partido fue dramático y también tuvo su condimento polémico, pues el arquero del Atlanta United, Brad Guzan, jugó mentalmente con los celestes durante la tanda y, una vez conseguido el pase, Lotti festejó eufóricamente enfrente del guardameta. Fue una forma de desahogo y desquite. Además lo consiguieron en casa ajena, elemento que le añade más valor emocional. Pero eso no bastó para aquel sector de la prensa mexicana que ha tomado una consigna clara: golpear a la Leagues Cup. A ellos el festejo cruzazulino les disgustó, supuestamente, por la desmesura. No les pareció apropiado que celebraran por algo "mediocre".

No se entiende cuál es la lógica, deportivamente, detrás de esas críticas. Si Cruz Azul hubiera sido indiferente en sus festejos, entonces dirían que no se están tomando en serio este torneo. De cualquier forma, las críticas serían el pan de cada día. Ahora, como pasaron, entonces no merecen festejar. Lo que pasa, en realidad, es que este torneo está dejando claras algunas cosas sobre el futbol mexicano. Por ejemplo, el nivel bajo, incluso para los parámetros que suelen manejar, de los clubes de media tabla para abajo.

Realmente en esta primera parte de la Leagues Cup son tres equipos los que salen bien librados: Rayados, Tigres y América. El resto, los que quedaron eliminados y los que se mantienen con vida (a espera también de lo que haga Chivas), ganó con matices (ante equipos de nivel inferior) y no son de fiar. Las esperanzas mexicanas en este torneo están centradas en un puñado de equipos, que son los que verdaderamente tienen un nivel competitivo de cara al exterior.

Y al mismo tiempo, con las transmisiones de Apple TV, se han desenmascarado otros desperfectos del futbol mexicano: la mala calidad de los diferentes servicios que ofertan la Liga MX. No se trata de la narración, que también ahí hay más variedad para el espectador, sino de aspectos meramente relacionados a la calidad de la imagen, el sonido y la experiencia. No hay publicidad que tape las acciones del juego, no hay menciones forzadas que impidan narrar un gol.

Ante ese escenario, a muchos periodistas no les queda más que buscarle los defectos al torneo y criticarlo como mantra. Dicen no tener interés en esta competencia, pero están al pendiente de lo bueno y lo malo que hagan los equipos mexicanos. Si pierden, es todo un desastre y ya nos superaron. Si ganan, pues es lo normal y no hay motivos para festejar. Nada les gusta.

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